China debe vincular los mercados de carbono del sur antes de lanzar el nacional

Expertos del comercio de carbono en China han propuesto que se unan dos mercados de carbono en la provincia sureña de Guangdong, como primer paso hacia la integración de los siete mercados piloto del país.

China pretende lanzar la primera fase de un mercado de carbono en todo el país a partir del próximo año, que será el más grande del mundo.

Pero la integración de los siete proyectos piloto que ya están en operación será un reto, porque cada uno opera bajo diferentes normas comerciales, criterios de elegibilidad y precios.

Investigadores de la Universidad Sun Yat-sen han propuesto al gobierno que los comerciantes de carbono en los planes piloto de Guangdong y Shenzhen puedan negociar y utilizar los permisos de emisión de los dos mercados para cumplir con sus objetivos.

Los dos mercados tienen variaciones significativas. El mercado de Guangdong cubre el sector energético, siderúrgico, petroquímico y del cemento., y. Shenzhen, aunque mucho más pequeño en tamaño, cubre 26 industrias, pero se establecen objetivos en base a la intensidad de las emisiones, que no son fácilmente compatibles con los objetivos de emisiones absolutos utilizados en Guangdong.

Los investigadores dijeron que los dos mercados podrían estar vinculados mediante el registro de las cerca de 900 empresas que emiten en ambas bolsas y que se les deje negociar premisos de emisión en ambos mercados. Según esta propuesta, los permisos expedidos por uno de los dos no serían convertibles en el otro.

Una opción alternativa sería permitir que los permisos expedidos a los sectores incluidos en ambas bolsas puedan ser aceptados en ambos mercados.

Los investigadores dijeron que podían desarrollar un tipo de cambio entre permisos de los dos mercados para resolver la divergencia de precios. Además, el gobierno podría desempeñar un papel en la reducción de la brecha de precios entre los dos mercados. Guangdong ha recaudado 600 millones de yuanes a través de los ingresos públicos obtenidos de sus subastas y de planes para utilizar los fondos para invertir en proyectos de bajo carbono.

Las empresas hacen un esfuerzo extra para luchar contra el cambio climático y cada vez más compensan sus emisiones voluntariamente

El fabricante de automóviles General Motors, la entidad financiera Barclays y la empresa de cosméticos Natura Cosméticos no podrían ser  compañías más diferentes. Pero todos tienen una cosa en común: son los mejores compradores voluntarios de bonos de carbono y realizan estas compras como parte de sus estrategias de responsabilidad social corporativa.

 

Un nuevo estudio de Ecosystem Marketplace llamado The Bottom Line: Taking Stock of the Role of Offsets in Corporate Carbon Strategies disipa el mito de que las empresas compran bonos de carbono para evitar asumir la responsabilidad por sus contribuciones al cambio climático.
Por el contrario, el 14% por ciento de las empresas hacen públicos sus datos relacionados con sus actividades sociales y medioambientales al CDP, que hace una encuesta anual, donde también se publican datos sobre las actividades relacionadas con la compensación de emisiones, lo que significa que están invirtiendo en cientos de proyectos de reducción de emisiones, además de reducir directamente su impacto climático a través de la eficiencia energética, el diseño mejorado de sus productos y otras medidas. Los inversores en compensación de carbono rastreados por el CDP gastaron $ 41000 millones en 2013 para hacer que sus edificios y procesos fuesen eficientes energéticamente, instalar energía baja en carbono, empezar a usar un transporte más limpio, diseñar productos más sostenibles, y atraer a todos los clientes y empleados a que cambien su comportamiento.
Este nuevo informe analizó datos de 1.882 empresas recogidos por CDP en 2013 y 2014 y analizó su rendimiento climático.

La mayoría de las empresas (214) compensaron las emisiones de forma voluntaria, en comparación con 56 empresas que compraron bonos para cumplir con las regulaciones. Las empresas con sede en regiones con mercados de carbono eran más propensas a comprar bonos de carbono, incluso con carácter voluntario, que empresas con sede en lugares sin mercados. La Unión Europea, sede del Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (EU ETS), acoge al mayor número de compradores – tanto obligatorio como voluntario.

 

Se compensaron voluntariamente 16,5 millones de toneladas en 2013. General Motors encabezó la lista de compradores voluntarios de bonos de carbono y compensó 4,6 millones de toneladas en el período 2012-2013.

 

Barclays en el Reino Unido fue el segundo en la lista de los compradores voluntarios con 2,1 millones de toneladas compensadas e invirtió para ello en un proyecto de prevención de la deforestación en Kenia y proyectos de energía renovable en la India y China. En su divulgación a CDP, el banco señaló su previsión de que los ciclones tropicales alterarán el perfil de crédito de algunos de sus clientes.
Pacific Gas & Electric, en California, y Cosméticos Natura, con sede en Brasil, empataron en el tercer lugar en la lista de los principales compradores voluntarios con alrededor de 1,4 millones de toneladas. Natura ha reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) un 33,2% desde 2007 a 2013 y compensa todas las emisiones que no puede evitar mediante la adquisición de bonos de carbono de reforestación, eficiencia energética, sustitución de combustibles, tratamiento de residuos y REDD +.

China y Estados Unidos están cerca de llegar a un acuerdo para reducir emisiones

Un enviado de Estados Unidos para el cambio climático ha dicho que China y los EE.UU. están trabajando más estrechamente que nunca antes de que se celebre la COP de París. Este hecho aumenta las esperanzas de que se alcance un plan global para reducir las emisiones de efecto invernadero.

 

El enviado especial, Todd Stern, dijo a varios periodistas en Pekín que aún espera  que haya negociaciones difíciles entre muchos países antes de la cumbre de la ONU. Pero aclaró que hay “un mayor nivel de convergencia en algunos muy problemas estructurales muy importantes” en comparación con los meses anteriores a la última gran cumbre climática de la ONU, que terminó sin un acuerdo significativo en 2009.

China, que emite más gases de efecto invernadero que cualquier otro país, y los EE.UU, que están en segundo lugar, son muchos los interesados en saber si estos dos países pueden acordar un plan antes de la reunión de París.

“Creo que estamos en el mismo punto en algunos temas, aunque no en todos”, dijo Stern de los EE.UU. y China. “Pero estamos trabajando en una base más estrecha y cooperativa de lo que jamás habíamos hecho antes”.

Ya ha habido reuniones bilaterales similares entre ambos países, como la de noviembre, donde se acordó que China debe alcanzar su pico de emisiones en 2030 aproximadamente.

Stern también dijo que no había visto ninguna señal de sus homólogos chinos que muestre que planean avanzar en ese plazo y algunos expertos dicen que las emisiones de China necesitan alcanzar su punto máximo mucho antes para evitar mayores consecuencias climáticas.

Stern también explicó que a los EE.UU. les gustaría que hubiese un acuerdo en París para establecer objetivos inmediatos que sean duros con la  reducción de carbono y luego que se establezcan una serie de objetivos de reducción de emisiones para el futuro, así como promesas para que haya una transición de las economías de los combustibles fósiles y otras fuentes de emisiones de carbono hacia economías bajas en carbono.

China amplía los mercados de carbono piloto

Las provincias chinas de Gansu y Anhui están entre varias regiones que están trabajando para establecer mercados de carbono, pero no queda claro cómo se integrarán las nuevas plataformas de comercio de CO2 en un mercado nacional que tiene previsto comenzar el año que viene.

Los siete mercados de carbono piloto existentes de China obligan a alrededor de 2.000 empresas a comprar permisos para cubrir sus emisiones. El ministro Li Keqiang  prometió la semana pasada “ampliar los ensayos para el comercio de derechos de emisión de carbono” para combatir el cambio climático.

Dos ciudades de Gansu, noroeste de China, donde se encuentran algunos de los mayores parques eólicos del país, tienen el visto bueno del gobierno provincial para poner en marcha un mercado de carbono piloto este año.

Las autoridades locales tienen previsto extender mercados piloto en las ciudades de Jinchang y Jiuquan para formar un mercado para toda la provincia, aunque las fechas oficiales de lanzamiento no se han establecido.

Además de Gansu, la provincia de Anhui; Hangzhou, en la provincia de Zhejiang; y Qingdao, en Shandong, están planeando sus propias iniciativas.

La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CEDR), que está diseñando el mercado nacional de CO2, está a favor de un mercado unificado que imponga límites a las grandes industrias como los generadores de energía, pero los reguladores están discutiendo cómo los mercados piloto existentes pueden formar parte de él.

Una posibilidad consiste en obligar a todas las provincias a tener límites de emisiones a nivel nacional, pero dejar la opción de que las jurisdicciones se vayan incluyendo gradualmente en el sistema nacional. Aunque la alternativa es ampliar la cobertura mediante el lanzamiento de más mercados de carbono piloto regionales que finalmente puedan unirse cuando el mercado a nivel nacional sea plenamente funcional en 2020.

Si bien la decisión final está pendiente de aprobación por el gabinete, los mercados existentes están decididos a seguir su propio camino y ampliar la cobertura en más sectores.

China necesita poner límites de emisiones para cumplir sus promesas

China tiene que imponer un límite de emisiones de carbono a nivel nacional si quiere cumplir la promesa hecha el año pasado en la que afirmó que habrá un pico de máximas emisiones en 2030.

Wang Yi, miembro de la Academia de Ciencias de China y consejero del equipo negociador climático de China, dijo que el país debe incluir un límite de CO2 de alrededor de 10 mil millones de toneladas para el año 2020 en su plan de cinco años que abarca el período 2016-2020.

La propuesta de Wang se basa en los estudios académicos sobre la forma en que China puede cumplir con una promesa que consiste en que el máximo de emisiones se alcanzará en 2030, hecha en una declaración conjunta con los Estados Unidos en noviembre.

“Los estudios muestran que es muy probable que las emisiones de CO2 relacionadas con la energía llegarán a su máximo alrededor del año 2030, unas 11-12 millones de toneladas, y estarán en el rango de entre 9,5 hasta 10,5 mil millones de toneladas para el año 2020”, escribió Wang.

La semana pasada, el primer ministro chino, Li Keqiang, se comprometió a poner un límite máximo de utilización de carbón y reducir la intensidad de carbono – la cantidad de emisiones de CO2 por unidad de crecimiento – por lo menos en un 3,1 por ciento este año. “Vamos a responder activamente al cambio climático y expandir los juicios por derechos de emisión de carbono”, dijo el primer ministro.

China ha establecido siete mercados de carbono piloto regionales y va a crear uno nacional para el año 2016. Un límite obligatorio a las emisiones ayudará a determinar cómo de grande será ese mercado nacional.

Cualquier cosa menos un límite legal de emisiones es probable que conduzca a un exceso de oferta de permisos. No se quieren repetir los errores cometidos por el mercado de carbono europeo, en el que hubo un excedente de 2,1 mil millones de toneladas de bonos de carbono por culpa de la crisis.

California y Quebec anuncian su segunda subasta conjunta de asignación de derechos de emisión a través de un mercado de carbono

California y Quebec han anunciado la finalización de su segunda subasta de asignación de derechos de emisión a través de un mercado de carbono. A pesar de la distancia geográfica y de las diferencias económicas, California y Quebec han trabajado para alinear sus mercados y las políticas de emisiones de CO2.

Las subastas anteriores vendieron derechos de emisión a generadores eléctricos y las grandes fuentes industriales. La subasta más reciente, celebrada en febrero de 2015, también incluía subsidios para el sector del transporte, que abarca los proveedores mayoristas de gasolina.

Hay que tener en cuenta tres factores a la hora de ver cómo va a funcionar esta subasta: Hay excedentes de derechos de emisión que son persistentes, tanto en el mercado de California como el de Quebec; hay muchas probabilidades, dada la divergencia entre las dos economías, de que Quebec sea un comprador perenne de California; la cobertura de ambos mercados se amplía en 2015 para incluir a los combustibles para el transporte, creando una incertidumbre adicional en cuanto a cómo afectará a la demanda del carbón la caída de los precios del petróleo.

Los resultados de las subastas celebradas en 2014 pueden dar una idea lo que va a pasar en esta.

California probablemente tendrá más oportunidades de reducción de CO2 a bajo coste que Quebec. En el sector de la energía eléctrica, casi el 95% de la generación de Quebec es de fuentes limpias (casi todas hidroeléctricas), mientras que sólo el 39% de la generación de California es de este tipo (incluyendo cerca de un 9% de la energía hidroeléctrica). Mientras que ambos programas tienen objetivos similares (reducción del 15% en 2020 teniendo en cuenta los niveles de 2005), California está buscando  reducir un tercio de ese total a través de su mercado de carbono, y el resto lo hará con medidas complementarias como la cartera de energía renovable y de bajos estándares de combustible de carbono. Quebec tiene la intención de cumplir con sus objetivos dependiendo exclusivamente del mercado de carbono.

Lo que hay que ver del plan climático de EE.UU. para la reunión de París

A finales de este mes, el gobierno de Obama dará a conocer sus planes para reducir las emisiones de carbono de un 26 por ciento a un 28 por ciento por debajo de los niveles de 2005 dentro de una década y cuál será su posición negociadora en la cumbre mundial del clima de París este mes de diciembre.

Aunque se conocen las líneas generales de la posición de Estados Unidos, existe un gran interés en conocer su participación a nivel nacional (INDC), término que han acuñado los diplomáticos del clima para el programa nacional de cada país para alcanzar sus objetivos de París.

Hasta ahora, sólo la UE y Suiza han lanzado planes. La mayoría de los países – entre ellos China y la India – no se espera que lo hagan hasta el verano. La administración de Obama ha sugerido que su propuesta temprana podría presionar a otros grandes emisores a actuar.

Pero la administración de Obama tendrá que abordar algunas cuestiones clave.

Por ejemplo, la UE y algunos países en desarrollo insisten en que cualquier acuerdo en París sea “jurídicamente vinculante” para asegurar que las partes no reincidan en sus promesas. Mientras que el gobierno de Obama quiere un acuerdo en deuda con las leyes y reglamentos nacionales, el Congreso celebrado por los republicanos ha mostrado su hostilidad hacia un tratado internacional vinculante.

Por otra parte, la Agencia de Protección Ambiental se ha basado en la Ley de Aire Limpio existente como la principal herramienta para regular los vehículos, los servicios públicos y de la industria, y los opositores políticos no están de acuerdo con esas regulaciones.

Otra cuestión hay una duda sobre el plan de Estados Unidos que consiste en cómo se va a dar cuenta del dióxido de carbono emitido y almacenado por los bosques, y el uso del suelo. El tema es polémico porque algunos argumentan que la inclusión de los bosques y la gestión del suelo en las políticas climáticas resta valor a la reducción de emisiones de otros sectores como el transporte y los edificios. INDC de la UE aplazó el asunto a un estudio técnico.

Para finalizar, “los Estados Unidos quieren conservar cierta flexibilidad en cuanto a la forma en que se alcanza el objetivo, ya que hay muchos factores que no se pueden controlar con precisión”, dijo Elliot Diringer, vicepresidente ejecutivo del Centro de Clima y Soluciones de Energía.

Europa presenta un compromiso climático de la ONU y pide a Estados Unidos y China que lo sigan

La Unión Europea presentó su promesa formal sobre cuánto va a recortar las emisiones de gases de efecto invernadero de las Naciones Unidas antes de las conversaciones sobre el cambio climático que van a tener lugar a partir de noviembre y ha pedido a los Estados Unidos y China que sigan su ejemplo.

La Unión Europea es la primera gran economía que ha acordadi su posición antes de las conversaciones en París encaminadas a la búsqueda de un nuevo acuerdo mundial sobre el calentamiento global.

“Esperamos que China, Estados Unidos y los demás países del G-20 sigan a la Unión Europea y que presenten sus contribuciones a finales de marzo”, dijo Miguel Arias Cañete dijo a los periodistas después de una reunión de ministros de medio ambiente de la UE en Bruselas.

La ministra de Energía francesa Segolene Royal dijo que Europa estaba cumpliendo con sus responsabilidades como anfitrión de la conferencia sobre el clima de París 2015, que comienza el 30 de noviembre.

La contribución oficial de la UE será establecer el objetivo de reducir un 40% las emisiones para el año 2030, en comparación con los niveles de emisión en 1990.

El objetivo fue establecido en una cumbre en octubre del año pasado, pero los ministros todavía tenía que ponerse de acuerdo sobre los detalles de la presentación formal ante las Naciones Unidas.

Los diplomáticos de la UE, que hablaron bajo condición de anonimato, dicen que el objetivo del 40 por ciento tendrá que ser compartido entre los Estados Miembros y que el debate sobre la forma de lograr esto probablemente comenzará después de las conversaciones de París.

Una opción es la de compartir el esfuerzo basado en el PIB de un Estado miembro por habitante.

La reforma para aumentar precios del mercado de carbono europeo se acordará probablemente a finales de junio

Las reformas destinadas a aumentar los precios en el mercado de carbono de Europa se acordarán a finales de junio lo más tardar.

Peter Zapfel, jefe de unidad de aplicación del ETS (Sistema de Comercio de Emisiones) de la Comisión Europea, dijo que tenía plena confianza en que la presidencia de Letonia de la UE sería capaz de negociar un acuerdo antes de que su presidencia de turno de la UE finalice el 30 de junio.

Una comisión del Parlamento Europeo votó el mes pasado para lanzar una reserva para la estabilidad del mercado (MSR) y retirar temporalmente algunos permisos de carbono en 2018, frente a un exceso de oferta que ha hundido los precios. Los permisos podrían ser reintroducidos en el mercado si la demanda mejora.

Sin embargo, los Estados miembros todavía no han acordado la fecha de inicio. Gran Bretaña y Alemania están presionando para un comienzo en 2017 mientras que Polonia, muy dependiente del carbón, quiere que el inicio sea en 2021.

Zapfel dijo que si bien no hay acuerdo sobre la fecha de inicio existe un consenso entre los Estados Miembros de que las reformas son necesarias y que se necesita un acuerdo para permitir que el MSR se convierta en ley.

Él dijo que los planes para poner en marcha un fondo de innovación para ayudar a la industria a adaptarse a las tecnologías de baja emisión de carbono, y financiado por la venta de cientos de millones de permisos, podría ayudar a desbloquear el proceso de negociación.

El ETS de la UE es fundamental para la política destinada a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante el cobro por el derecho a emitir dióxido de carbono.

Un exceso de oferta de permisos, agravada por el débil crecimiento económico en toda Europa, ha obstaculizado los esfuerzos para aumentar los precios del carbono y con ello estimular a las industrias para cambiar a la energía verde. Los precios de los derechos de emisión de la UE (AUE) han caído a menos de 7 euros (US $ 9) por tonelada, cuando estaban a € 30 hace seis años.

China está pensando quién será el negociador para las conversaciones sobre el clima en París

China, el mayor emisor de carbono del mundo, está pensando quién será el negociador para las conversaciones sobre el clima en París a finales de este año.

China todavía tiene que tomar una decisión, dijo Xie Zhenhua, el ex vicepresidente de Desarrollo y Reforma de la Comisión Nacional, que dirigió las negociaciones climáticas de la nación en Lima, Perú, el año pasado.

Ese encuentro terminó con un plan para que las naciones se comprometieran a reducir las emisiones, como preludio de un acuerdo sobre el cambio climático más amplio que se alcanzará en París en diciembre.

Xie podrá asistir a las conversaciones de París, si es necesario, dijo en Pekín  ayer en la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, una reunión anual de los consejeros políticos. Xie es ahora vicepresidente del Comité Nacional de Población, Recursos y Medio Ambiente de la CCPPCh.

China planea limitar las emisiones de carbono para el año 2030 en virtud de un acuerdo alcanzado entre el presidente estadounidense Barack Obama y el presidente chino, Xi Jinping, en noviembre.