Cambio Climático y Política


Escrito por Enrique Lendo, Business Development Mexico Advisor.

 


Estados Unidos (EUA) es el segundo emisor más importantes de gases de efecto invernadero después de China.  En 2018 emitió 5.41 giga toneladas, aportando el 15% de las emisiones globales. Sin embargo, la relevancia de EUA no se limita a sus emisiones, tiene además un papel estratégico en las negociaciones internacionales, la producción y comercio global, la innovación y los mercados de capital. Si EUA no hubiera llegado a un entendimiento con China en 2015, hoy difícilmente contaríamos con el Acuerdo de París.

Por ello, el anuncio de abandonar el Acuerdo de París por parte de la administración Trump provocó desconfianza entre los firmantes sobre el avance del acuerdo y también preocupación sobre las medidas que adoptaría EUA en el ámbito nacional. Argumentando soberanía energética y protección de empleos, la administración Trump se ha caracterizado por cuestionar la ciencia del cambio climático, revertir decenas de leyes ambientales y promover la explotación de petróleo y gas en tierras pública.

A pesar de ser la primera economía en el mundo, Estados Unidos también es vulnerable a los efectos del cambio climático. Se prevé que este año sea el más caliente en su historia y actualmente California está rompiendo récord en intensidad de incendios forestales con 1.4 millones de hectáreas afectadas, equivalente al 3% de su superficie. Los impactos económicos del reciente huracán Laura dejarán pérdidas por 20 mil millones de dólares en EUA.

De forma creciente, la sociedad norteamericana se ha vuelto más sensible a los efectos del cambio climático e, incluso los conservadores, comienzan a relacionar las afectaciones en su entorno con este fenómeno global. Según el Centro Pew, 2/3 de los adultos en EUA opinan que el gobierno federal no está haciendo un papel adecuado para combatir cambio climático y 64% opinan que el medio ambiente debería ser una prioridad nacional.  Por ello, el tema tendrá un papel mucho más relevante en las elecciones de noviembre próximo que en elecciones pasadas.

Para alcanzar neutralidad de carbono, Joe Biden sugiere invertir $ 1.7 billones de dólares en energía limpia que crearán 500 mil nuevos empleos. También ofrece revertir la salida de EUA del Acuerdo de París e imponer un impuesto al carbono. Si bien la propuesta de los republicanos es ambigua, son conscientes del potencial que tiene el tema para atraer votos de las nuevas generaciones. Así, la Administration Trump propone plantar billones de árboles y fortalecer las inversiones de captura y almacenamiento de carbono sin poner en riesgo a la industria de combustibles fósiles.

Ante el asombro de muchos, la Comisión de Comerció de Futuros de Estados Unidos, recientemente presentó el reporte “Administración de Riesgo Climático en EUA” con recomendaciones concretas para medir, reportar y mitigar dicho riesgo. El anuncio llama la atención por tratarse de una comisión designada por el gobierno federal de EUA que abiertamente reconoce en el cambio climático un riesgo sistémico a sus mercados financieros.

Como ciudadanos, contamos con tres opciones para influir en la toma de decisiones que fomenten economías más sustentables. Por un lado, podemos exigir que las empresas produzcan bienes y servicios sustentables a través de nuestro poder de compra y, por otro, podemos influir en los mercados de capital invirtiendo en fondos de bajo impacto ambiental. Pero la opción con mayor potencial de influencia está en los procesos electorales. Las elecciones de EUA en noviembre próximo definirán, entre otras cosas, el impacto de ese país en el medio ambiente global y la posibilidad de transitar hacia una economía baja en carbono. ¿Cuándo estaremos listos en México para que el medio ambiente ocupe un espacio prioritario en nuestras decisiones políticas?

Artículo publicado originalmente en el Periódico Reforma de México

David Poveda