Camino a Glasgow


Escrito por Enrique Lendo, Business Development Mexico Advisor.

 


Veinte veinte marcó el inicio del camino a Glasgow. Ciudad del Reino Unido que hospedará la Conferencia de la ONU sobre el Clima con el objetivo de alcanzar un compromiso universal de emisiones neutras en carbono a mitad de siglo, en congruencia con el Acuerdo de París. Originalmente la reunión se había propuesto a finales de 2020 pero, dada la pandemia, fue pospuesta a noviembre de 2021.

El camino a Glasgow comenzó en enero con un liderazgo inédito del sector privado, que avanzó intempestivamente a la descarbonización de sus portafolios. El Foro Económico Mundial calificó al cambio climático como el principal riesgo global, al tiempo que BlackRock anunciaba que dejaría de financiar combustibles fósiles. En agosto, British Petroleum presentó su estrategia para reconvertirse a energía limpia y en octubre ExxonMobil dejó de cotizar en el índice Dow Jones por contaminante. City Group anunció un fondo verde de $250 mil millones de dólares y Morgan Stanley divulgó por vez primera la huella de carbono de sus inversiones. Para diciembre, 1,500 empresas, valoradas en $ 11 billones de dólares, y el 30% de la industria petrolera global contaban con metas de carbono neutro.

Los gobiernos subnacionales y los ciudadanos también aceleraron el paso hacia Glasgow. En julio, Tamaulipas aprobó un impuesto al carbono, y en septiembre California prometió eliminar los autos de gasolina. En noviembre, los ciudadanos de Estados Unidos eligieron un nuevo presidente que tiene como prioridad el cambio climático. Al cierre del año, 950 ciudades y provincias del mundo se habían sumado a la meta de neutralidad de carbono, y el 74% de los electores en EUA percibían al cambio climático como importante en su decisión de voto.

Los gobiernos nacionales arrancaron tarde, pero todo indica que serán protagonistas en 2021. En septiembre, China sorprendió con su meta de neutralidad de carbono, seguido por Japón y Corea. En diciembre, Francia y el Reino Unido convocaron a una cumbre para celebrar el 5º aniversario del Acuerdo de París. Para entonces, 110 países ya se habían comprometido con la neutralidad de carbono. Estados Unidos, Mexico y Brasil fueron marginados de la cumbre. Sin embargo, Joe Biden anunció el regreso de su país al acuerdo y ofreció hospedar su propia cumbre en los primeros 100 días de su mandato.

Con el compromiso de EUA en puerta, 65% de las emisiones globales serán neutras en carbono a mitad de siglo. Se tendrá que trabajar con Rusia, India, Indonesia, Brasil y otros grandes emisores para lograr el objetivo de Glasgow. Su compromiso dependerá de convencerlos que el deterioro ambiental no constituye una agenda política sino un hecho demostrado con impactos físicos y humanos crecientes. En 2021 habrá más incendios como en California y mas inundaciones como en Tabasco; y también otro billón y medio de dólares en daños que acentuará el riesgo en los mercados de capital.

La buena noticia es que esos mercados ya están reaccionando al penalizar de forma creciente las inversiones sucias. En 2021, por primera vez en la historia habrá mas inversión en energía limpia que energía fósil y en 2024 más capacidad instalada. La recuperación económica post Covid ofrece una oportunidad única para reinventarnos, cumplir con las metas de París, potenciar la inversión y crear nuevos empleos.

En 2021, continuará el camino a Glasgow. Los países comprometidos presionarán a los contaminantes con diplomacia y sanciones comerciales. Los mercados financieros descarbonizarán sus portafolios. Los ciudadanos presionarán a los políticos a comprometerse, y los gobiernos subnacionales reforzarán su liderazgo. ¿Cuándo empezará México el camino a Glasgow?

Artículo publicado originalmente en Reforma.

David Poveda