La #COP26 y los ciudadanos comunes

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En el último mes, la #COP26 fue el centro de atención de todo el planeta. Todos desde nuestras casas vemos como a este tipo de encuentros van presidentes, parlamentarios, empresarios y grandes líderes. Escuchas sobre una meta de reducción de emisiones de 22 Giga toneladas de CO2e al 2030 y de repente te preguntas ¿la emergencia climática solo le compete a este tipo de personalidades? Pues no;  el cambio climático es un asunto de todos. 

De hecho, a pesar que pienses que en los grandes eventos como las COP no tienes nada que ver, estás equivocado: tú eliges quienes van a representar a tu país. Por esto, el VOTO cobra gran valor: debemos elegir bien a nuestros dirigentes para que sean personas que le den la importancia necesaria a la crisis climática, ya que respaldarán políticas públicas alineadas a economías bajas en carbono y más sostenibles. 

La educación es un punto fundamental: compartir el mensaje, que todas las personas reconozcan la importancia del Cambio Climático, generar conciencia, sensibilizar a las comunidades, educar sobre las acciones de mitigación, adaptación y las consecuencias que traerá el cambio climático es necesario para que todos comencemos a darle la importancia a la crisis. 

Los pequeños cambios en nuestra rutina también son necesarios; no tienes que comprar un vehículo eléctrico o dejar de consumir carne de un momento a otro, pero tomar tu bicicleta una vez a la semana, caminar, cargar tu botella de agua, llevar tu bolsa reutilizable al mercado, practicar “Meatless day” una vez por semana o mesurar tu consumo de energía eléctrica y agua pueden causar gran impacto. Tus aportes, sumados a los de las demás personas que están pensando como tú sobre qué hacer para ayudar, pueden generar un profundo impacto. Gold Standard ha realizado un cálculo para la iniciativa llamado ‘Climate Positive’ y concluye que, si mil millones de personas en todo el mundo nos unimos por esta noble causa, podríamos estar dejando de emitir hasta 13,4 GtCO2e anuales. 

A continuación, te mostraremos varios ejemplos prácticos fáciles de implementar en tu rutina diaria:

  1. Si vas en bicicleta a tu trabajo en vez de ir en automóvil, podrías estar dejando de emitir alrededor de 191 gCO2e por cada kilómetro recorrido.
  2. Si en vez de tomar agua en botellas plásticas de un solo uso tomas agua en una botella propia estarías dejando de emitir aproximadamente 160 gCO2e por cada botella de 500 ml.
  3. Si para hacer las compras llevas tu propia bolsa, estarías dejando de emitir 10 gCO2e por bolsa plástica que evites recibir.
  4. Si dejas de consumir una porción de carne de 100 g estás dejando de emitir aproximadamente 10 kg de CO2e. 
  5. Una bombilla led puede generar un ahorro de electricidad de un 50 a un 80% respecto a una bombilla incandescente. Esto significa disminuir 410 kgCO2e al año si cambias solo una bombilla incandescente por una led en tu casa. 

ALLCOT ofrece soluciones personalizadas para reducir el impacto medioambiental y alinearse con los objetivos de los Acuerdos de París y los objetivos de desarrollo sostenible. Si quiere saber más sobre nuestros servicios en ALLCOT, contáctate con nosotros:

Susana Marín-Valencia.

sm@allcot.com

+57 310 2309610

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La carrera en la que todos participamos


Vanessa Friese Escrito por Vanessa Friese, especialista en marketing del Grupo BD.


El futuro de la industria del deporte está dictado por un enfoque en las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza. Los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 representan un ejemplo clave de esta transición. Los Juegos Olímpicos son históricamente uno de los eventos deportivos que más combustibles fósiles emiten. Esto se debe principalmente al gran número de personas que participan y asisten. Para reducir la huella de carbono de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, se han puesto en marcha varias iniciativas. Entre ellas, un programa de compensación de carbono, vehículos eléctricos, el uso de materiales reciclados, etc.
También la CMNUCC se centra en el deporte y la sostenibilidad y ha desarrollado una guía de «Deporte para la Acción Climática«, que trabaja para lograr dos objetivos generales:
1. Lograr una trayectoria clara para que la comunidad deportiva mundial luche contra el cambio climático, a través de compromisos y asociaciones según normas verificadas. Utilizar el deporte como herramienta de unión para federar y crear solidaridad entre los ciudadanos del mundo para la acción climática.

Los países que firmaron la UN Sports for Climate Action han establecido una agenda de acción climática de la industria del deporte con compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y así lograr el net zero y cumpliendo con la meta del 1,5°C.

También invita a todos los deportes de adoptar los siguientes objetivos:

  • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% a más tardar en 2030. Un objetivo a largo plazo para alcanzar las emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2040.
  • Los objetivos deben incluir los alcances 1, 2 y 3
  • El proceso de Compromiso, Plan, Procedimiento e Informe entrará en vigor en diciembre 2021.

El transporte representa el 21% de las emisiones mundiales de carbono. Por lo tanto, las carreras de carros cuales provienen de un deporte basado en vehículos con motor de combustión no son amigables para el medio ambiente.

Mahindra Racing es el primer equipo de Fórmula E, y el primer miembro de Campeonato Mundial de la FIA, que obtuvo una certificación de “huella de carbono neta cero” en noviembre del 2020 por ALLCOT Group. Mahindra Racing se comprometió a ampliar los límites de la tecnología y la innovación en los circuitos, pero también a ser pionero en materia del cambio climático y la sostenibilidad. Por lo tanto, ALLCOT Group está orgulloso de anunciar que este año volveremos a trabajar junto con Mahindra Racing en la implementación de una estrategia ESG, que ampliará la actual huella de carbono neta cero con un estudio completo de impacto de los ODS.

Hora de Entregar

La COP26 marca el quinto aniversario desde la COP21 (Acuerdo de París). Esto marca un evento importante, ya que el acuerdo establece que cada cinco años los países deben revisar sus compromisos y aumentar sus ambiciones, si posible. Todas las Partes del Acuerdo de París deben presentar compromisos actualizados, denominados Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs), que establecen objetivos más estrictos de reducción de emisiones para 2030. La estrategia se centrará en las Soluciones Basadas en la Naturaleza (NBS) y en la estrategia de net zero, que las partes deben alcanzar para 2050.

Otra cuestión que se abordará en esta COP26 será llegar a un acuerdo sobre el artículo 6 del Reglamento de París, para finalizar el «Libro de Reglas». Se tratará principalmente de identificar, entre otros, la aprobación de reglas que eviten el doble conteo bajo el Art. 6.4, la cancelación de créditos de carbono y el uso de créditos de carbono del MDL anteriores a 2020 para cumplir con las NDCs.

También se abordarán temas financieros. Por ejemplo, en la COP16 las Partes acordaron que los países desarrollados movilizarán 100.000 millones de dólares de aquí a 2020 para satisfacer las necesidades de los países en desarrollo. Y se discutirá sobre respuestas financieras para los países vulnerables en caso de pérdidas y daños causados por el cambio climático.

Para esta COP, se han destacado cinco áreas prioritarias de actuación:

– Adaptación y resiliencia: que busca implementar iniciativas y medidas que reduzcan la vulnerabilidad de la naturaleza frente al cambio climático. Los países deben implementar medidas y prácticas preventivas a corto y largo plazo para evitar daños ambientales. La resiliencia se refiere a la capacidad de los países de implementar estas iniciativas y medidas sin tener mayor impacto en los ámbitos estructurales y funcionales.

– Naturaleza: Poner en marcha iniciativas que preserven el medio ambiente y los ecosistemas con la ayuda de soluciones basadas en la naturaleza y minimizando las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

– Transición energética: Aprovechar los recursos naturales y las energías renovables y reducir el uso de combustibles fósiles.

– Acelerar el cambio al transporte con cero emisiones de carbono: es decir, aumentar y promover políticas que beneficien a los vehículos eléctricos. Se espera que hasta el 2040, el 50% de los coches vendidos a nivel mundial sean eléctricos.

– Financiación: Este punto se refiere principalmente al establecimiento de recursos financieros para ayudar a implementar iniciativas y medidas que reduzcan el impacto ambiental y ayuden a establecer los objetivos del Acuerdo de París.

Si quiere más información sobre la presencia de ALLCOT en la COP26, póngase en contacto con nosotros en el siguiente correo electrónico: cop26@allcot.com

COP26: Qué esperar


Escrito por Arturo Vallejo Abdala, Group Head of Policy, ALLCOT.


Avanzar a la acción en la lucha contra el cambio climático es crítico para la Humanidad y el Planeta Tierra, ahora más que nunca. La COP 26 es una plataforma única para esto ya que reúne gobiernos y actores de los sectores público y privado con el mismo objetivo principal de mantener la temperatura global debajo de 2 ° C e idealmente en 1,5 ° C. Ahora, los países tienen que pensar como uno solo y encontrar soluciones que promuevan no solo la reducción de emisiones, sino también el desarrollo sostenible.

Espero resultados importantes en la COP 26 en los siguientes asuntos:

          Ambición en las CDNs.

          Implementación de las CDNs.

          Transparencia y el Enhanced Transparency Framework (ETF).

          Financiamiento para Mitigación y Adaptación, y para los países en desarrollo.

          Reglamento para hacer operativo el Artículo 6.

          Adaptación.

          Mercados de carbono y precio justo y equitativo del carbono.

          Participación y contribución del sector privado.

Desde un punto de vista personal, espero contribuir al mejoramiento de los mercados de carbono en el marco del Artículo 6 del Acuerdo de París y al posicionamiento del sector privado como un actor clave en la lucha contra el cambio climático, así como trabajar para el establecimiento y la consolidación de alianzas Sur-Sur.  

Por último, me mantengo optimista respecto del éxito de la COP 26 en Glasgow gracias a los compromisos adoptados por los gobiernos y el sector privado.  

Si quieres saber más sobre la participación de ALLCOT en la COP 26, por favor escribe a cop26@allcot.com.

 

 

El verde es el nuevo negro

El sector textil y de la moda lleva años mejorando sus resultados en materia de sostenibilidad. Pero con la llegada de la pandemia del COVID-19 es necesario que las empresas sean más conscientes de su impacto ambiental y social por ende, se ha vuelto necesario que empiecen a tomar medidas eficaces para reducir el impacto de la industria en el medio ambiente. 

Esta tendencia no sólo es visible en las marcas de moda, sino también en el consumidor. Más conscientes del impacto negativo que la industria de la moda puede tener en el medio ambiente, buscan más transparencia en el abastecimiento, los costes y los materiales utilizados en la fabricación de los productos que compran. Así, el enfoque de las 3R (Reciclar, Reducir, Reutilizar) en las empresas se convertirá en parte de la estrategia de ventas y del ADN de la marca.

Por lo tanto, se ha vuelto esencial conocer la providencia de los materiales utilizados, el impacto de la cadena de valor en el medio ambiente, así como el impacto de los consumidores directos y de las partes intermediarias. 

Para hacer frente al impacto en el medio ambiente, la UE quiere acelerar la transición hacia una economía circular. En febrero de 2021, el Parlamento votó el plan de acción de la economía circular y pidió medidas adicionales para avanzar hacia una economía neutra en carbono, sostenible, libre de tóxicos y totalmente circular para 2050. Éstas deben incluir leyes más estrictas sobre el reciclaje y objetivos vinculantes para 2030 para reducir la huella ecológica del uso y consumo de materiales.

La industria textil es una de las mayores responsables del desperdicio de agua en el mundo, según estudios de la Unión Europea y la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La producción de tejidos para la confección provoca el 20% de la contaminación del agua potable en el mundo.

Algo que se ha vuelto muy común y ha impactado negativamente la imagen del sector de la moda es el greenwashing, lo cual hace referencia a las estrategias de comunicación y marketing que las empresas utilizan para simular ciertas prácticas sustentables que realizan, pero que en verdad no tienen fundamento. Con esto se busca generar una imagen de marca positiva que satisfaga las necesidades superficiales del consumidor.

La industria de la moda produce entre 4.000 y 5.000 millones de toneladas de CO₂ al año. Se calcula que la industria de la moda es responsable del 10% de las emisiones mundiales de carbono, más que los vuelos internacionales y el transporte marítimo juntos. Además, la fabricación de ropa crea más de medio millón de toneladas de contaminación por microfibras que acaban en el océano. Medio millón de toneladas de microfibra equivalen a 50.000 millones de botellas de plástico al año.

Roadmap de la sostenibilidad

ALLCOT ofrece soluciones personalizadas para reducir el impacto medioambiental y alinearse con los objetivos de los Acuerdos de París y los objetivos de desarrollo sostenible. Hacemos un estudio y evaluación de los consumos e impactos con indicadores clave que definiremos conjuntamente la expectativa del cliente. En el siguiente paso, realizamos un análisis de desempeño ESG del impacto de la empresa en el medio ambiente, en la sociedad y en la gobernanza. Con esta información, ALLCOT realiza un diagnóstico y un plan de acción para cumplir los objetivos y expectativas del cliente. 

Si quiere saber más sobre nuestros servicios en ALLCOT, póngase en contacto con nosotros:

Vanessa Friese González
vf@allcot.com
+57 (311) 2658220

Conectando a favor del desarrollo social


Escrito por Asier Aramburu, Climate Change RENEN Manager.


Se calcula que aproximadamente mil millones de personas alrededor del mundo no tienen acceso a energía eléctrica. Este hecho frena su desarrollo socioeconómico ya que afecta tanto a su potencial crecimiento económico, como a aspectos claves del bienestar como la salud, la nutrición y la educación.

En los últimos años, los países de América Central y del Sur han alcanzado altos niveles de electrificación, pero esta evolución se ha ralentizado al llegar al 90%-95% de electrificación. Esto se debe a que se trata de zonas de difícil acceso o que presentan alguna dificultad de orden social o de seguridad. En el caso de Colombia, estas zonas se concentran en las denominadas ZNI.

Las Zonas No Interconectadas (ZNI) están constituidas por el territorio colombiano que no está conectado al Sistema Interconectado Central (SIN). Según los últimos datos aportados por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, está compuesto por el 52% del territorio del país, con una población estimada de 1.900.000 habitantes. Los colombianos que viven en estas zonas no disponen de servicio público de electricidad a través de la red nacional y, por tanto, dependen de soluciones locales de generación. Dichas soluciones, en su gran mayoría, funcionan a partir del diésel (96% del total). El uso de este combustible no solo implica un impacto ambiental considerable, sino que provoca importantes deseconomías de escala ya que el 80% de la capacidad se encuentra en plantas con una capacidad inferior a 100 kW, esta limitación se une al alto coste del diésel.

Sin embargo, la electrificación de estas zonas ha estado limitada por los obstáculos geográficos y los conflictos de algunas regiones, además de las siguientes barreras:

  • La densidad poblacional es extremadamente baja (con un promedio de 3 habitantes/km2), lo que dificulta la logística de atención del servicio, con altos costos unitarios de inversión y operación.
  • Infraestructura de logística y transporte deficiente, y en algunos lugares inexistente.
  • Bajo nivel de consumo promedio.
  • Baja capacidad de pago por parte de los usuarios y por tanto bajo nivel de recaudo de la cartera de las empresas.
  • Altos niveles de pérdidas.

Todo ello, provoca un círculo vicioso que todavía no se ha logrado romper. Salir de este círculo es aún más importante para Colombia si se tiene en cuenta que las ZNI concentran la mayor parte del territorio que más ha sufrido la violencia, por lo que lograr que dispongan de electricidad es un paso necesario para permitir su desarrollo y avanzar en la resolución del conflicto para lograr la ansiada paz.

Como se ha mostrado, el método tradicional de promoción de la electrificación, la expansión de la red nacional, se ha demostrado insuficiente para lograr el 100% de la cobertura nacional. Por este motivo, la generación distribuida se ha convertido en la solución más adecuada para la electrificación de estas zonas. Si bien el suministro eléctrico con microrredes en condiciones normales tiene un coste sustancialmente superior al coste medio del sistema interconectado, las microrredes son competitivas en aquellas localizaciones donde extender la red principal es más costoso aún. En esta línea, para poder completar los análisis de coste beneficio se deberían incluir como externalidades el costo social de no disponer de un mínimo suministro básico de electricidad y la falta de fiabilidad en el suministro. Al incluir estos costes se avanzaría en la viabilización de estos proyectos y se reflejaría el considerable beneficio social medido en términos económicos ya que al no incluirlo, la solución obvia de mínimo costo es no incurrir en costo alguno: esto es, no electrificar el área.

Además, a partir de esta alternativa, las zonas no interconectadas de Colombia tienen un enorme potencial para pasar de los combustibles fósiles a las energías limpias. Y es que, si bien Colombia está viviendo una expansión acelerada de su capacidad de generación a partir de energías renovables no convencionales, la mayoría de estos proyectos están enfocados al suministro de energía al SIN.

Como se ha expuesto previamente, los desarrolladores (tanto privados como públicos) deben superar numerosas dificultades para implantar proyectos de generación en las ZNI. Los operadores independientes que suministran energía en estas regiones generalmente no tienen el volumen suficiente para lanzar proyectos masivos de electrificación a lo que se añade la dificultad de acceder a los mercados financieros por las limitaciones de la capacidad de pago de los usuarios. De esta forma, generalmente no se trata de proyectos atractivos para el de capital privado y se requieren recursos adicionales. En esta línea, el mercado de carbono constituye una importante fuente de ingresos que puede ayudar a que se desarrollen muchos de estos proyectos.

Con este fin, ALLCOT ha liderado la validación del proyecto Granja Solar de Inírida (Inírida, Guainía), el mayor proyecto solar desarrollado en las ZNI (2,5 MW). Este proyecto supone un hito fundamental para estas regiones y ofrece un caso de éxito que permitirá la transición de estas redes hacia las energías renovables.

El proyecto Granja Solar de Inírida consiste en una planta solar fotovoltaica que cubre alrededor del 22% de la demanda de energía del municipio y que permite una reducción de emisiones anual de 2.800 tCO2e. Esto ocurre gracias a que esta planta reemplaza parte de la energía generada por la planta de combustible diésel que alimentaba el total de la red local de Inírida. Ahora, la red de distribución local se beneficiará de un sistema de generación “híbrido” (solar + diésel), de manera que se asegurará la confiabilidad del sistema al aportar la generación diésel, la energía faltante durante el día y la totalidad de energía durante la noche.

La electrificación de las ZNI mediante microrredes alimentadas por energías renovables serán claves en la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7 y para el acceso universal a la energía en Colombia. Gracias a este importante hito se cerrará una brecha que permitirá la mejora en la calidad de vida de casi dos millones de personas. Los invitamos a que consulten más información sobre el proyecto de Sol de Inírida en el siguiente enlace.

Riesgo Sistémico


Escrito por Enrique Lendo, Business Development Mexico Advisor.


Esta semana se presentó el Reporte de Riesgo Global del Foro Económico Mundial en Davos. Al igual que en 2020, los riesgos climáticos y ambientales se ubicaron en los primeros lugares del ranking. Todo parece indicar que se establecerá un estándar para países y empresa en el que los impactos climáticos son percibidos como más riesgosos que los efectos de las crisis económicas, los cambios tecnológicos y los fenómenos geopolíticos.

El cambio climático incide en los mercados de capital a través de dos tipos de riesgo. El primero es el riesgo físico que resulta de daños a la propiedad, la infraestructura y la tierra. El segundo es el riesgo de transición que está asociado a cambios regulatorios, innovación tecnológica y cambios en las preferencias de los consumidores e inversionistas a favor de una economía baja en carbono. La exposición al riesgo varía de un país a otro dependiendo de condiciones geográficas y económicas. México es un país altamente vulnerable, con riesgo físico elevado, por su situación geográfica entre dos océanos, compleja topografía y asentamientos humanos irregulares.

A pesar de que en 2020 las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyeron 7% por las restricciones de movilidad de la Pandemia, se volvió a romper el récord de temperatura global, con un incremento acumulado de 1.25 °C sobre el nivel preindustrial. El incremento recomendado por la ciencia para evitar consecuencias catastróficas es de 1.5 °C al final del siglo, por lo que el margen de maniobra es muy limitado.

A mayor temperatura, los impactos y el riesgo físico asociado se acentúan. Según Swiss Re, 2020 fue el quinto año más oneroso para las aseguradoras con $83 mil millones de dólares en pérdidas. El Ciclón Amphan provocó el desplazamiento de 4.9 millones de habitantes y pérdidas por $13 mil millones de dólares en la India, mientras que los huracanes en Estados Unidos y Centro América costaron $40 mil millones de dólares y 200 mil desplazamientos. Para las instituciones financieras, el riesgo físico se materializa a través de su exposición a empresas, viviendas y países que son impactados. Las aseguradoras enfrentan pérdidas y ajustan sus primas, los bancos aumentan sus carteras vencidas y los activos en zonas impactadas se deprecian.

El riesgo de transición aumenta porque cada vez son más los países que se comprometen con la neutralidad de carbono y más los consumidores e inversionistas que demandan responsabilidad de las empresas. En el primer día de su mandato, Joe Biden firmó ordenes ejecutivas para restablecer la membresía de EUA al Acuerdo de París y revertir las iniciativas anticlimáticas de Trump, mientras que Janet Yellen ofreció reforzar las políticas de riesgo climático del sector financiero. Invertirán $2 billones de dólares para financiar la transición baja en carbono y penalizará con aranceles a países contaminantes.

El riesgo climático está provocando una transformación sin precedente en los mercados de capital. Hoy es más riesgoso para los bancos y fondos de inversión financiar empresas petroleras por lo que 2021 la inversión global en energía limpia superará la de energía fósil. Esta semana, BlackRock, el fondo de inversión más grande del mundo, confirmó su compromiso con la descarbonización de activos. Otras industrias financieras, bancos centrales y reguladores en todo el mundo se suman a la tendencia.

Nuestro principal socio comercial se compromete, la industria financiera se transforma, las petroleras se reinventan y los ciudadanos demandan mayor responsabilidad. México es uno de los países más vulnerables al cambio climático, ¿Cuál será nuestra estrategia para administrar el riesgo y capitalizar la transición?

Artículo publicado originalmente en Reforma.

El papel de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la nueva generación de informes corporativos transversales


Escrito por Andrés Melendro, Sustainability Manager.


La progresiva adopción de los ODS por parte del sector privado

Desde la publicación de la Agenda 2030 en 2015, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y, más recientemente, el PNUD a través de su Iniciativa sobre el Impacto de los ODS, se han esforzado por encontrar formas de incorporar los ODS en el ADN de la divulgación de la sostenibilidad del sector privado. De hecho, para alcanzar unos objetivos tan ambiciosos y transversales es necesario un compromiso privado que se refleje en acciones coherentes de las empresas para avanzar hacia los ODS.

Por ello, las organizaciones creadoras de estándares en materia de sostenibilidad pretenden armonizar la forma en que las empresas revelan sus impactos -positivos o negativos- sobre las personas, el planeta y la prosperidad, han asumido de forma natural el reto de incluir el «lenguaje de los ODS» en sus requisitos.

Derribar el muro de Berlín entre los informes financieros y de sostenibilidad

Paralelamente, a medida que la sostenibilidad va ganando reconocimiento como un conjunto clave de variables que influyen directamente en el riesgo de mercado y la valoración de las empresas, los organismos de normalización financiera, como la Fundación IFRS, también han tratado de conectar los puntos integrando la sostenibilidad en sus informes.

Estas dos grandes evoluciones de los informes corporativos son muy visibles en la reciente «Declaración de intenciones para trabajar juntos hacia la elaboración de informes corporativos integrales» redactada por los principales creadores de normas y marcos de sostenibilidad (CDP, CDSB, GRI, IIRC y SASB). Esta declaración es un hito importante en los 30 años de historia de los informes de sostenibilidad. Las organizaciones (financieras y de sostenibilidad) creadoras de estándares reinventan sus marcos para hacerlos compatibles o incluso para unificarlos y poner fin a la «sopa de letras de las métricas», en referencia a la multiplicidad de normas y a la complejidad de navegar por todas ellas. ALLCOT apoya firmemente esta iniciativa y sostiene que es el momento adecuado para articular plenamente la información corporativa con los ODS.

Una información corporativa completa debería borrar el muro conceptual que existe entre la información financiera y la de sostenibilidad, pero también asegurar que la divulgación transparente de los impactos actuales se complemente con la fijación de objetivos ambiciosos.

La razón de integrar los ODS en la información global

Las normas de divulgación de la sostenibilidad tienen por objeto reunir información precisa, coherente y comparable sobre la empresa que los accionistas y las partes interesadas, como los clientes, los empleados potenciales o los inversores, puedan utilizar para tomar decisiones sobre la empresa.

En la actual tendencia hacia la consolidación de las normas y métricas de medio ambiente, sociedad y gobernanza, puede parecer paradójico abogar por la inclusión de un marco adicional, los ODS. De hecho, los ODS no son completamente equivalentes a otros marcos de sostenibilidad o ESG. En primer lugar, además de las métricas, los ODS son una llamada a la acción, para seguir el progreso hacia objetivos comunes y absolutos, más allá de hacer pública la información sobre el rendimiento actual. En segundo lugar, los ODS permiten a las empresas rendir mejor cuenta de su dependencia de las personas y el planeta, centrándose en las partes interesadas externas. Esa dependencia también debe vincularse a la información financiera.

De los puntos de referencia basados en el mercado a los basados en el planeta

Los sistemas de calificación y clasificación de la sostenibilidad, como el CDP, clasifican a las empresas comparándolas con sus pares. Estos puntos de referencia son útiles, pero carecen de una visión absoluta de lo que debe lograrse para alcanzar el desarrollo sostenible. En la lógica de los ODS, la ambición debe ser absoluta y no relativa a los resultados actuales de las empresas y del sector. Iniciativas como los Objetivos Basados en la Ciencia y Empresas Adaptadas al Futuro se ajustan a la opinión de que las condiciones sistémicas deben definir los umbrales dentro de los cuales la sociedad y las empresas deben operar para mantener un equilibrio planetario.

Los servicios de ALLCOT relacionados con los ODS pretenden que la práctica empresarial pase de limitarse a citar una alineación cualitativa general con los ODS o a utilizar los ODS para informar de las actividades actuales de forma diferente, traduciendo la información sobre sostenibilidad al «lenguaje de los ODS», a utilizarlos para establecer objetivos ambiciosos. De este modo, la sostenibilidad puede integrarse en la toma de decisiones, tal y como defienden las Normas de Impacto de los ODS y se certifica con su Sello de Impacto de los ODS. Ha llegado el momento de una nueva generación de informes corporativos exhaustivos que reconozcan que ninguna empresa puede crear valor en el siglo XXI si ignora el bienestar de los sistemas sociales y naturales de los que depende.

El actor clave en la carrera por la descarbonización


Escrito por Asier Aramburu,  Climate Change RENEN Manager.


Para avanzar de forma efectiva en la reducción de la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), la forma en que la energía se produce y consume en el mundo deberá experimentar cambios radicales. Actualmente, tres cuartas partes de las emisiones de GEI corresponden al sector energético, principalmente por el uso de combustibles fósiles. Si bien se han logrado desarrollar diversas tecnologías basadas en energías renovables que son competitivas, hay sectores en los que su capacidad para mitigar GEI es muy limitada. Este hecho hace necesario desarrollar soluciones complementarias para descarbonizar sectores y aplicaciones en las que la electricidad no es costo-eficiente, accesible o factible.

Una de las alternativas más prometedoras se basa en la producción y uso a gran escala del hidrógeno, un gas conocido y usado desde los inicios del desarrollo industrial. Sin embargo, es ahora cuando se está impulsando a nivel mundial esta molécula, y más concretamente el hidrógeno verde, esto es, el producido a través de la electrólisis del agua. El motivo de este renovado interés se fundamenta en el hecho de que está basado en la separación de la molécula de agua en hidrógeno y oxígeno mediante la aplicación de energía eléctrica de origen renovable. Por este motivo, los costos de producción son muy dependientes del precio de la energía. Así, la masificación de las energías renovables ha permitido que se comience a viabilizar la explotación comercial de esta tecnología.

Por otra parte, su origen limpio se une a sus múltiples aplicaciones, que van desde el uso en redes domesticas de gas natural a procesos industriales existentes o a sustitución de combustible para autobuses, camiones o barcos. Su principal ventaja: cuando se quema solo deja como residuo vapor de agua. El mecanismo es el siguiente: el hidrógeno reacciona con el aire, generando energía y liberándose agua al exterior en forma de vapor.

Atraídos por sus múltiples beneficios, diversos actores están apostando por su desarrollo, destacando Alemania, que ya se ha comprometido a invertir US$10.600 millones para crear una producción local de hidrógeno verde. España también se ha sumado a esta carrera a través de una Estrategia Nacional que busca construir 4 GW de capacidad de hidrógeno verde para 2030.

Estos esfuerzos se suman al Fondo Europeo de Recuperación tras el COVID-19 que se centra en inversiones limpias que incluyen el hidrógeno verde. Este plan se traslada a España mediante el uso de más de 1.500 millones de euros hasta 2023 para impulsar el hidrógeno renovable.

En Latinoamérica, Chile está liderando el desarrollo y acaba de publicar su Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde que tiene como objetivo para 2025 lograr 5 GW de capacidad construida y en desarrollo y 200 kton/año de producción y una capacidad instalada de 25 GW en 2030.

ALLCOT también quiere ser pionero en este sector y está apoyando activamente a las empresas que están desarrollando proyectos piloto de producción y uso de hidrógeno verde. Debido a su naturaleza innovadora, se trata de proyectos que requieren de la búsqueda de fuentes de ingreso alternativas que permitan a su vez contar con un financiamiento que posibilite hacer realidad estas iniciativas. De esta forma, ALLCOT puede trabajar de la mano de estas empresas para que puedan generar créditos de carbono a partir de las reducciones de emisiones de GEI y así permitir viabilizar proyectos de hidrógeno verde que luego puedan ser escalables y replicables.

Gracias a estos primeros proyectos, se avanzará en el establecimiento de economías de escala que permitan reducir los costos, incentivar la creación de cadenas de valor industrial innovadoras, impulsar el conocimiento tecnológico y generar empleos sostenibles, contribuyendo a la reactivación hacía una economía verde de alto valor añadido.

Es evidente que el hidrógeno puede ser un actor clave llegar a la descarbonización completa de la economía. Su aplicación en sectores en los que la electrificación no es costo eficiente hace que sea una tecnología muy competitiva y que ya haya sido incluida en muchas NDCs[1]. ALLCOT, como compañía veterana en desarrollar proyectos de mitigación del cambio climático, se encuentra comprometida en el desarrollo de esta tecnología para que se permita explotar todo su potencial y se avance en la lucha contra el cambio climático y en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


[1] Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) son una serie de medidas y acciones que los países que son parte del Acuerdo de París planean realizar para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático.

Medición de Impacto en los Proyectos de Objetivos de Desarrollo Sostenible: Las buenas intenciones no son suficientes


Escrito por Wilson Rangel Sustainability Consultant.


Según el informe, ‘Approaching the Future 2020’, el compromiso de las empresas con la Agenda 2030 ha aumentado progresivamente a lo largo de los últimos 5 años, siendo hoy día la tercera tendencia más relevante para los directivos consultados.

Entre otros datos, cerca del 41% de las empresas ya están trabajando en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y un 60% afirma tener definidos los ODS en los que van a centrar su contribución a la Agenda 2030.  Estos datos reflejan el creciente interés en el mundo corporativo por generar inversión para lograr un impacto sobre los ODS.

A pesar de esto, la transformación institucional ha sido lenta en canalizar los recursos de las empresas en acciones efectivas para cumplir con estos ambiciosos objetivos globales hacia la agenda 2030. De hecho, un informe reciente de las Naciones Unidas, señala una urgente necesidad de modernizar el sistema financiero global con el objetivo de cumplir los ODS. 

Precisamente, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD) del 2019 se discutió la necesidad de aumentar el financiamiento para cumplir con los ODS. No obstante, el punto clave consiste en hacer el mejor uso posible de estos recursos, y la eficiencia de estos recursos per se,  puede ayudar a atraer más recursos. 

Es por esto, que diversos organismos internacionales han promovido la medición de Impacto como una manera efectiva de proveer evidencia científica del impacto de las inversiones sociales sobre los ODS. En particular, el Grupo BID utiliza evaluaciones de impacto para cerrar las brechas de conocimiento y construir modelos de inversión más efectivos, con miras a aumentar la eficiencia y la escala de las inversiones que funcionan mejor.

Los marcos de resultados corporativos, las evaluaciones de impacto y otras herramientas le ayuda garantizar a los gobiernos, fondos de cooperación, donantes y los inversores que el dinero tiene un impacto tangible. De esta manera los recursos de inversiones sociales pueden concentrarse en los proyectos de mayor impacto a los ODS.

Las ambiciosas metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible se han convertido en un gran reto de cumplir. Es por esto que la participación de los diversos agentes de la sociedad es fundamental: Los Gobiernos, ONGs, Empresas, Sociedad Civil. ALLCOT como una organización enfocada en los servicios de cambio climático y sostenibilidad ha logrado identificar adecuadamente las condiciones estructurales del mercado actual y entender que el punto clave consiste en aumentar la eficiencia de los recursos.

ALLCOT cuenta un portafolio de servicios enfocado exclusivamente a las organizaciones que están interesadas en trabajar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Particularmente, estos servicios están concentrados en gestionar de manera eficiente los recursos de las organizaciones y generar el mayor impacto posible.

Para las organizaciones que están en una etapa temprana e intermedia, ALLCOT provee asesoramiento para Mapeo ODS, entendiendo cual es el impacto del modelo de negocio de las organizaciones con los ODS. Asimismo, ayuda a las organizaciones a Cuantificar los ODS en su modelo de negocio.  Finalmente, soporta a las organizaciones a gestionar el impacto sobre los ODS a través de una Hoja de ruta de mejora.

Por otra parte, para las organizaciones que se encuentran en una etapa madura, y realizan Inversiones sociales en programas particulares, ALLCOT provee asesoramiento para medir impacto sobre los ODS, y de esta manera ayudar a las organizaciones a invertir de manera eficiente sus recursos en los programas correctos. 

Alcanzar los ambiciosos Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 es un gran reto para la sociedad en general, pero la mejor manera de enfrentar el reto es utilizando todos los recursos de la mejor manera más eficiente. De esta manera se garantiza que cada recurso genere el mayor impacto posible.