Medición de Impacto en los Proyectos de Objetivos de Desarrollo Sostenible: Las buenas intenciones no son suficientes


Escrito por Wilson Rangel Sustainability Consultant.


Según el informe, ‘Approaching the Future 2020’, el compromiso de las empresas con la Agenda 2030 ha aumentado progresivamente a lo largo de los últimos 5 años, siendo hoy día la tercera tendencia más relevante para los directivos consultados.

Entre otros datos, cerca del 41% de las empresas ya están trabajando en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y un 60% afirma tener definidos los ODS en los que van a centrar su contribución a la Agenda 2030.  Estos datos reflejan el creciente interés en el mundo corporativo por generar inversión para lograr un impacto sobre los ODS.

A pesar de esto, la transformación institucional ha sido lenta en canalizar los recursos de las empresas en acciones efectivas para cumplir con estos ambiciosos objetivos globales hacia la agenda 2030. De hecho, un informe reciente de las Naciones Unidas, señala una urgente necesidad de modernizar el sistema financiero global con el objetivo de cumplir los ODS. 

Precisamente, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD) del 2019 se discutió la necesidad de aumentar el financiamiento para cumplir con los ODS. No obstante, el punto clave consiste en hacer el mejor uso posible de estos recursos, y la eficiencia de estos recursos per se,  puede ayudar a atraer más recursos. 

Es por esto, que diversos organismos internacionales han promovido la medición de Impacto como una manera efectiva de proveer evidencia científica del impacto de las inversiones sociales sobre los ODS. En particular, el Grupo BID utiliza evaluaciones de impacto para cerrar las brechas de conocimiento y construir modelos de inversión más efectivos, con miras a aumentar la eficiencia y la escala de las inversiones que funcionan mejor.

Los marcos de resultados corporativos, las evaluaciones de impacto y otras herramientas le ayuda garantizar a los gobiernos, fondos de cooperación, donantes y los inversores que el dinero tiene un impacto tangible. De esta manera los recursos de inversiones sociales pueden concentrarse en los proyectos de mayor impacto a los ODS.

Las ambiciosas metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible se han convertido en un gran reto de cumplir. Es por esto que la participación de los diversos agentes de la sociedad es fundamental: Los Gobiernos, ONGs, Empresas, Sociedad Civil. ALLCOT como una organización enfocada en los servicios de cambio climático y sostenibilidad ha logrado identificar adecuadamente las condiciones estructurales del mercado actual y entender que el punto clave consiste en aumentar la eficiencia de los recursos.

ALLCOT cuenta un portafolio de servicios enfocado exclusivamente a las organizaciones que están interesadas en trabajar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Particularmente, estos servicios están concentrados en gestionar de manera eficiente los recursos de las organizaciones y generar el mayor impacto posible.

Para las organizaciones que están en una etapa temprana e intermedia, ALLCOT provee asesoramiento para Mapeo ODS, entendiendo cual es el impacto del modelo de negocio de las organizaciones con los ODS. Asimismo, ayuda a las organizaciones a Cuantificar los ODS en su modelo de negocio.  Finalmente, soporta a las organizaciones a gestionar el impacto sobre los ODS a través de una Hoja de ruta de mejora.

Por otra parte, para las organizaciones que se encuentran en una etapa madura, y realizan Inversiones sociales en programas particulares, ALLCOT provee asesoramiento para medir impacto sobre los ODS, y de esta manera ayudar a las organizaciones a invertir de manera eficiente sus recursos en los programas correctos. 

Alcanzar los ambiciosos Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 es un gran reto para la sociedad en general, pero la mejor manera de enfrentar el reto es utilizando todos los recursos de la mejor manera más eficiente. De esta manera se garantiza que cada recurso genere el mayor impacto posible.

 

Camino a Glasgow


Escrito por Enrique Lendo, Business Development Mexico Advisor.

 


Veinte veinte marcó el inicio del camino a Glasgow. Ciudad del Reino Unido que hospedará la Conferencia de la ONU sobre el Clima con el objetivo de alcanzar un compromiso universal de emisiones neutras en carbono a mitad de siglo, en congruencia con el Acuerdo de París. Originalmente la reunión se había propuesto a finales de 2020 pero, dada la pandemia, fue pospuesta a noviembre de 2021.

El camino a Glasgow comenzó en enero con un liderazgo inédito del sector privado, que avanzó intempestivamente a la descarbonización de sus portafolios. El Foro Económico Mundial calificó al cambio climático como el principal riesgo global, al tiempo que BlackRock anunciaba que dejaría de financiar combustibles fósiles. En agosto, British Petroleum presentó su estrategia para reconvertirse a energía limpia y en octubre ExxonMobil dejó de cotizar en el índice Dow Jones por contaminante. City Group anunció un fondo verde de $250 mil millones de dólares y Morgan Stanley divulgó por vez primera la huella de carbono de sus inversiones. Para diciembre, 1,500 empresas, valoradas en $ 11 billones de dólares, y el 30% de la industria petrolera global contaban con metas de carbono neutro.

Los gobiernos subnacionales y los ciudadanos también aceleraron el paso hacia Glasgow. En julio, Tamaulipas aprobó un impuesto al carbono, y en septiembre California prometió eliminar los autos de gasolina. En noviembre, los ciudadanos de Estados Unidos eligieron un nuevo presidente que tiene como prioridad el cambio climático. Al cierre del año, 950 ciudades y provincias del mundo se habían sumado a la meta de neutralidad de carbono, y el 74% de los electores en EUA percibían al cambio climático como importante en su decisión de voto.

Los gobiernos nacionales arrancaron tarde, pero todo indica que serán protagonistas en 2021. En septiembre, China sorprendió con su meta de neutralidad de carbono, seguido por Japón y Corea. En diciembre, Francia y el Reino Unido convocaron a una cumbre para celebrar el 5º aniversario del Acuerdo de París. Para entonces, 110 países ya se habían comprometido con la neutralidad de carbono. Estados Unidos, Mexico y Brasil fueron marginados de la cumbre. Sin embargo, Joe Biden anunció el regreso de su país al acuerdo y ofreció hospedar su propia cumbre en los primeros 100 días de su mandato.

Con el compromiso de EUA en puerta, 65% de las emisiones globales serán neutras en carbono a mitad de siglo. Se tendrá que trabajar con Rusia, India, Indonesia, Brasil y otros grandes emisores para lograr el objetivo de Glasgow. Su compromiso dependerá de convencerlos que el deterioro ambiental no constituye una agenda política sino un hecho demostrado con impactos físicos y humanos crecientes. En 2021 habrá más incendios como en California y mas inundaciones como en Tabasco; y también otro billón y medio de dólares en daños que acentuará el riesgo en los mercados de capital.

La buena noticia es que esos mercados ya están reaccionando al penalizar de forma creciente las inversiones sucias. En 2021, por primera vez en la historia habrá mas inversión en energía limpia que energía fósil y en 2024 más capacidad instalada. La recuperación económica post Covid ofrece una oportunidad única para reinventarnos, cumplir con las metas de París, potenciar la inversión y crear nuevos empleos.

En 2021, continuará el camino a Glasgow. Los países comprometidos presionarán a los contaminantes con diplomacia y sanciones comerciales. Los mercados financieros descarbonizarán sus portafolios. Los ciudadanos presionarán a los políticos a comprometerse, y los gobiernos subnacionales reforzarán su liderazgo. ¿Cuándo empezará México el camino a Glasgow?

Artículo publicado originalmente en Reforma.

Entre praderas y mareas


Escrito por Felipe Jiménez Pastrana, Climate Change Mitigation Consultant.

 


La emisión de carbono a la atmósfera es un gran impulsor del cambio climático, y los ecosistemas de carbono azul contienen altas reservas de carbono. Esto debido a que, a diferencia de los ecosistemas terrestres, el carbono almacenado en el suelo costero en ecosistemas como manglares, praderas marinas y marismas puede permanecer atrapado durante largos períodos de tiempo. Por ejemplo, un área determinada de bosque de manglares o de pastos marinos puede almacenar hasta 10 veces más carbono que la misma área de un bosque terrestre.

Las praderas marinas están entre los ecosistemas más amenazados e ignorados en el planeta debido a las presiones por la degradación costera, la acidificación de los mares y océanos y las variaciones en temperaturas, provocados por el cambio climático. Estas plantas de flores submarinas forman densas praderas en áreas poco profundas a lo largo de las costas. Sus hojas largas, estrechas y verdes son hábitat temporal y permanente de variados peces, tortugas, estrellas de mar, camarones, pepinos, anémonas, algas marinas epífitas, cangrejos, erizos y caracoles, y conforman la base de redes alimentarias de otros entornos estuarinos y costeros como manatíes y aves marinas.

Los servicios ambientales que ofrecen estos ecosistemas son de enorme relevancia: reducen el impacto de las olas al detener las fuertes corrientes; aumentan la sedimentación, producen oxígeno y limpian mares y océanos al absorber los nutrientes contaminantes que viajan de la tierra al mar (mejor calidad del agua); sus raíces y rizomas estabilizan el sustrato del fondo marino, y también evitan la erosión costera y aportan fuentes de alimentación a las comunidades locales.

Tomando su importancia dados los servicios ambientales proporcionados y como ecosistema sensible, el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) planteó una estructura de conservación-preservación por medio de programas que se basen en su enorme capacidad de absorber carbono, potente gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global y a la acidificación de los océanos. El PNUMA de igual forma destaca que la función más relevante de las praderas marinas es capturar el 10 por ciento del carbono almacenado en los océanos, pues aun cuando sólo ocupan el 0.2 por ciento del fondo marino del mundo, retienen carbono de la atmósfera hasta 35 veces más rápido que los bosques tropicales.

Los pastos marinos son una fuente de oportunidades para mitigar el cambio climático, adaptarse a los cambios futuros, aumentar la resistencia y ofrecer múltiples beneficios sociales adicionales. Debemos actuar ahora para proteger las praderas marinas dando prioridad a medidas oportunas, ambiciosas y coordinadas en las esferas de la conservación, la gestión sostenible y la restauración. ALLCOT como organización líder en proyectos dirigidos a la mitigación del cambio climático y la protección del medio ambiente, lograría alinear sus acciones e iniciativas de carbono azul a programas que se enfoquen en la conservación y protección de las praderas marinas y el desarrollo sostenible de las poblaciones locales.

Estos ecosistemas representan, como se mencionó, un potencial para apoyar a las comunidades vulnerables que viven en las zonas costeras. Por lo tanto, proteger estos ecosistemas conllevaría a la conservación de los diversos servicios ecosistémicos que proveen y a un fortalecimiento del desarrollo sostenible en las comunidades locales. Además, apoyaría el desarrollo de especies y poblaciones clave para la manutención de las cadenas tróficas marinas.

ALLCOT tiene el potencial, la motivación y las herramientas para el desarrollo de estos innovadores proyectos. Significa un reto a nivel mundial que ALLCOT sería capaz de asumir y liderar.

El desarrollo y la aceptación de los gobiernos para llevar a cabo proyectos con énfasis en la conservación de los ecosistemas de pastos marinos, significaría el apoyo a nivel nacional del Acuerdo de París por reducir las emisiones y brindar acompañamiento y soporte a la adaptación de las comunidades locales. Esto estaría vinculado de igual manera a la mejora continua de los indicadores delimitados por las metas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda2030.

RELACIÓN ENTRE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS) Y EL SECTOR DEL VINO


Escrito por Karen Vega, Business Development Specialist.

 


Se viven tiempos difíciles en todo el mundo debido a la crisis social, sanitaria y económica provocada por la pandemia. En estos tiempos de gran incertidumbre y en esta situación económica crítica, el sector vitivinícola, junto con otros sectores agrícolas, tendrá que intensificar sus esfuerzos medioambientales en consonancia con el Pacto Verde Europeo y las estrategias ‘De la granja a la mesa’ y de Biodiversidad.

El Pacto Verde Europeo establece un plan de acción para:

  • Impulsar un uso eficiente de los recursos promoviendo prácticas hacia una economía
    limpia y circular-
  • Restaurar la biodiversidad y reducir la contaminación.

Muchos viticultores y sus cooperativas han ido reforzando sus políticas de sostenibilidad en los últimos años poniendo gran énfasis en la mitigación de sus emisiones. La viticultura es una parte esencial de los ecosistemas rurales y ofrece una serie de beneficios que van mucho más allá de la producción de vino. Sin embargo, para poder alcanzar los objetivos del Pacto Verde Europeo, la viticultura debe tener la oportunidad de invertir en la protección de sus recursos naturales y contar con orientación y apoyo adecuados por parte de las instituciones gubernamentales.

Entre las principales ventajas y beneficios de la implementación de prácticas sostenibles tenemos: aumento de la eficiencia energética, acceso a programas de financiación específicos para productos sostenibles, mejora de la imagen comercial, mitigación de riesgos económicos por futuras legislaciones, trasparencia y aumento de la confianza de sus grupos de interés y la optimación de costes a través de toda la cadena de valor.

Principales ODS implicados en el sector del vino:

Las empresas pueden tener un gran impacto positivo en la sociedad al fomentar el consumo responsable y un estilo de vida más sano. Por otro lado también se deben mejorar las condiciones de trabajo en toda la cadena de labor, velando por la integridad y seguridad física y emocional de sus trabajadores.

Promover e invertir en contenido de interés relacionado con el sector del vino y estilos de vida sostenible para garantizar el acceso a los empleados con habilidades que satisfagan las necesidades comerciales futuras. También la realización de planes de formación interna que ayuden a mejorar la concienciación y eficiencia de los empleados.

Por un lado implementar programas de capacitación y apoyo y por otro invertir en la integración de la tecnología en sistemas agrícolas como un habilitador clave para crear oportunidades para que las mujeres participen en la viticultura y al mismo tiempo cumplan con las responsabilidades familiares.

Aplicar tecnologías de agricultura de precisión que potencien la productividad y minimicen el uso de agua. Esto incluye sistemas de riego por goteo, control de la calidad del agua, rotación de cultivos y métodos de aplicación de campo eficientes, control de los vertidos, uso eficiente del agua tanto para el lavado de las uvas como a nivel infraestructura, etc. De este modo también se potencia la capacidad de resiliencia del sector a las inminentes variaciones climáticas como las sequías.

Las iniciativas sostenibles en el sector del vino incluyen la adopción de medidas que aseguren un trabajo digno, justo e inclusivo: contratación laboral justa, flexibilidad horaria, descansos, erradicación del trabajo infantil. Por otro lado, sobre todo en estos tiempos difíciles, se debe potenciar la creación de sinergias con otros sectores tales como el turismo y la hotelería.

Desde el punto de vista de infraestructuras, buscar inversión para apoyar el desarrollo de la agricultura y los mercados que incluyen agua, conectividad/tecnología, carreteras, logística de almacenamiento, etc. De este modo se promueve la ocupación y desarrollo social y tecnológico de las zonas agrícolas.

El vino al ser un producto agrícola de alto valor añadido es una actividad económica que contribuye de manera relevante a la fijación de población en zonas rurales. Sus buenas prácticas pueden salvaguardar el patrimonio natural de las zonas colindantes, impulsar planes de urbanización y de transporte, mejorar la calidad del aire en las comunidades que la rodean, etc.

La agricultura ecológica es la forma más responsable de producir alimentos. Es necesario poner en valor la apuesta por la viticultura ecológica y la producción sostenible: potenciar el reciclaje, la reutilización de materia orgánica sea en la fabricación de compost o en generación de energía a partir de biomasa, etc.

Reducción de la huella ambiental mediante la implementación de nuevas prácticas y tecnologías como el uso de energía renovable, reducción del flujo logístico, optimización del uso del agua, reducción de gases de efecto invernadero y otros contaminantes, entre otros. Por otro lado las hectáreas de cultivo sirven también para proyectos de lucha contra el cambio climático como por ejemplo secuestración de CO2.

La ausencia de pesticidas y herbicidas sistémicos permite y favorece una rica variedad tanto de cubierta vegetal como de insectos y de aves en el viñedo ecológico.

 

 

Estándar para la reducción de residuos plásticos


Escrito por Alfredo Gil, Climate Change Waste Manager.


Nuestra vida cotidiana está rodeada de plástico. Debido a su alta versatilidad, bajo precio y propiedades (flexibilidad, durabilidad y ligereza) está presente en envases, ropa, materiales de construcción, todo tipo de objetos e incluso como ingrediente en cosméticos. Sin embargo, el plástico también suele estar asociado a la cultura de usar y tirar ya que gran parte de este material se emplea para fabricar gran variedad de envases que poseen una vida útil muy corta. El simple gesto de tirar una botella de plástico en una playa supone unos 500 años hasta que ésta se descomponga por completo en el fondo marino. 8 millones de toneladas de residuos plásticos llegan anualmente a los mares y océanos. Esta cantidad es equivalente al peso de 800 Torre Eiffel, podría cubrir 34 veces la isla de Manhattan o igualar el peso de 14.285 aviones Airbus A380.

Actualmente, la solución más efectiva, cuando no es posible evitar su utilización o generación en origen, consiste en la recuperación y reciclaje de estos residuos plásticos. Con el propósito de incentivar y evaluar el impacto de este tipo de iniciativas, VERRA, con el apoyo en el desarrollo de 3R Initiative, va a lanzar a inicios de 2021 el nuevo “Plastic Waste Reduction Standard”. Este programa tiene como objetivo llevar una contabilidad y acreditación coherentes de una gran variedad de actividades de recuperación y reciclaje de plástico en cualquier parte del mundo e impulsar la financiación a proyectos que incrementen la recuperación de residuos plásticos del medio ambiente y/o su reciclaje. El Programa permitirá que los proyectos sean auditados de forma independiente para determinar en qué medida han reducido los desechos plásticos y / o aumentado las tasas de reciclaje. Los denominados “plastic credits” equivaldrán a una tonelada de plástico recuperado o reciclado y se emitirán en función de la cantidad de plástico que se recolecte y recicle por encima de las tasas de referencia (habituales o impuestas por normativa) en cada región.

Estas metodologías proporcionan procedimientos para estimar los residuos plásticos netos reciclados a través de actividades de reciclaje mecánico. Las iniciativas elegibles serán la instalación de nuevas instalaciones de reciclaje, aumentos de capacidad o mejora tecnológica en instalaciones de reciclaje existentes, reciclaje de tipos de materiales (incluido el embalaje) que no se hayan reciclado previamente en una instalación existente, así como incentivar o facilitar el aumento de la recogida de residuos plásticos. El nuevo programa también establece procedimientos para estimar los residuos plásticos netos retirados o desviados de su destino o disposición final habitual a través de actividades de recuperación formales e informales, con el objetivo de evitar que este plástico permanezca o termine su ciclo de vida en el medio ambiente.

Aunque este programa se encuentra aún en fase de desarrollo y consulta pública, el departamento técnico dedicado al sector de gestión de residuos en ALLCOT ya está trabajando en el uso de estas nuevas metodologías para evaluar, desarrollar y certificar en el registro de VERRA los primeros proyectos de reciclaje y recuperación de residuos plásticos. ALLCOT ofrece soporte técnico durante todo el proceso de evaluación inicial de elegibilidad bajo el nuevo programa de las diferentes iniciativas, el desarrollo de la documentación de diseño de proyecto y los cálculos necesarios para determinar el volumen de “plastic credits” que se generarán. Una vez el proyecto sea registrado en el programa, ALLCOT participará en el desarrollo de los Reportes de Monitoreo y su proceso de verificación periódica.

Mediante la participación y desarrollo en estos nuevos proyectos de reciclaje y recuperación de residuos plásticos, ALLCOT sigue alineando como siempre su actividad con los objetivos establecidos por la Agenda 2030. Estos proyectos, enmarcados en el “Plastic Waste Reduction Standard” contribuirán de forma decisiva a los siguientes Objetivos de Desarrollo Sostenible: 9. Industria, innovación e infraestructura, 11. Ciudades y comunidades sostenibles, 12. Producción y consumo responsables, 14. Vida submarina y 15. Vida de ecosistemas terrestres.

 

La importancia del sector de la alimentación en la sostenibilidad


Escrito por Karen Vega, Business Development Specialist.

 


1. VENTAJAS ODS EN EL SECTOR ALIMENTACIÓN.

La sostenibilidad no debe confundirse con términos como producto ecológico, biológico u orgánico. La sostenibilidad constituye un paso más allá y engloba múltiples aspectos que forman parte del contexto de la empresa tales como imagen reputacional, preocupaciones de sus partes interesadas, uso de recursos naturales, protección y conservación de biodiversidad, entre otros.

En 2015, las Naciones Unidas establecieron 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que requieren de la acción conjunta de gobiernos, empresas del sector privado, sociedad civil y de toda la ciudadanía para poder llevarlos a cabo. Los ODS son un plan ambicioso de acción para las personas, el planeta y la prosperidad y las empresas juegan un papel importante en su consecución.

Frente a la actual creciente relevancia de los ODS, las empresas del sector de la alimentación comienzan a alinear sus estrategias con los 17 ODS, integrando muchas de estas cuestiones en su modelo de negocio, en la cadena de suministro y en la relación con sus grupos de interés; invirtiendo en abastecimiento, procesos, materiales, maquinaria y productos sostenibles en toda la cadena de valor.

Nos encontramos en un periodo que desafiará la capacidad de resiliencia de las empresas y que si bien presenta muchos retos también abre un abanico de oportunidades para aquellas empresas que tengan la visión y el compromiso para liderar los cambios que ya se vislumbran.

Los ODS pueden ser utilizados para orientar, dirigir, comunicar e informar sobre sus estrategias, objetivos y actividades, lo que les permite a las empresas capitalizar una variedad de beneficios y crear valor añadido a su negocio. Algunas de estas oportunidades y beneficios son:

  1. Obtener una visión más amplia del sector, su entorno y sus necesidades permitiendo la identificación e incluso creación de futuros nichos de mercado.
  2. Los ODS buscan reorientar los flujos de inversión pública y privada global reorientándola al cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad. Permitiendo a las pequeñas empresas y empresarios, comprometidos con modelos comerciales sostenibles e inclusivos, conectar con el capital para hacer crecer su negocio;
  3. Disminuir de riesgos comerciales y reputacionales al reducir su impacto climático y adoptar prácticas laborales justas e inclusivas.
  4. Fomento de la resiliencia frente a los costes y/o requisitos impuestos por la legislación futura.
  5. Fortalecer las relaciones con los grupos de interés y permanecer a la vanguardia de nuevas políticas.
  6. Las ODS unifican prioridades y propósitos en todas sus dimensiones (social, económica, medioambiental) permitiendo el uso de un lenguaje común que puede ayudar a la creación de sinergias con gobiernos, ONGs y otras empresas.

2. CÓMO EMPEZAR EL PROCESO HACIA UNA EMPRESA SOSTENIBLE.

El proceso de convertirse en una empresa sostenible engloba conocer su impacto en los recursos naturales, generación de residuos y vertidos, generación de emisiones directas e indirectas, así como las interrelaciones con sus grupos de interés. ALLCOT ayuda a las empresas a determinar este punto de partida mediante sus servicios de cálculo de huella ambiental y mapeo de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Una vez identificada esa línea base, es necesario conocer cómo emprender acciones que hagan que nuestra empresa mejore su enfoque en sostenibilidad y esté alineada con los convenios mundiales en la materia, exigencias de nuestros grupos de interés y los requisitos de la Agenda 2030. Todas las empresas, sin importar su tamaño o sector, tienen la responsabilidad de cumplir con toda la legislación pertinente, respetar los estándares mínimos
reconocidos internacionalmente y respetar los derechos humanos universales.

ALLCOT ayuda a las empresas a cumplir con sus obligaciones y guiarlos a tomar iniciativas más allá de estas responsabilidades mínimas para avanzar en la consecución de objetivos sociales y ambientales.

Desde ALLCOT, cuantificamos, evaluamos y ayudamos a diseñar su estrategia de mitigación y sostenibilidad a través de:

Tabasco y Biden


Escrito por Enrique Lendo, Business Development Mexico Advisor.

 


Mientras los resultados de Georgia y Arizona garantizan la victoria de Joe Biden, Tabasco adolece los efectos de la peor inundación en su historia y de la incertidumbre sobre los apoyos que permitirán recuperar su economía y viviendas. Lo que pasó en Tabasco, Chiapas y Veracruz no es resultado de lluvias atípicas, sino de la vulnerabilidad de México al cambio climático. Es irónico que siendo un país petrolero hoy el cambio climático nos cobre la factura.

De acuerdo con datos del FONDEN, 91% de los recursos autorizados por declaratoria de desastre entre 1999 y 2017, estuvieron relacionados con el clima. Si bien la vulnerabilidad depende de factores físicos, la falta planeación urbana y cultura de prevención aunada a la limitada capacidad de las autoridades para reducir y administrar sus efectos, magnifica los impactos. La suma de los daños por ciclones y lluvias entre 2002 y 2015 fueron cercanos a 18 mil millones de dólares; mientras que las inundaciones recientes superaron 200 mil damnificados y 50 mil viviendas.

México aporta menos del 2% a las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Sin embargo, dada nuestra condición de país altamente vulnerable es imprescindible dar la señal de que estamos contribuyendo a la solución del problema. También es importante lo que ocurre en otros países, en particular los principales emisores. El triunfo de Joe Biden tiene gran relevancia porque confirma la estrategia que llevará al mundo a la descarbonización a partir del crecimiento verde.

Nunca en su historia, un presidente electo había tendido un mandato ambiental tan claro. Según una encuesta de salida, 74% de los que votaron por Biden consideraron al cambio climático como muy importante para su decisión de voto. Otra encuesta concluyó que el 67% de todos los votantes, no sólo los simpatizantes de Biden, apoyan el incremento de inversión pública en energía limpia y renovable.

Es en este contexto que Biden propone un “Pacto Verde” que llevará a EUA a la neutralidad de carbono en 2050 y a su sector eléctrico a ser libre de emisiones en 2035. Para lograrlo, invertirán $2 billones de dólares de fondos públicos que apalancarán $5 billones adicionales del sector privado y gobiernos locales, así como 10 millones de empleos. Además, EUA regresará al Acuerdo de París y penalizará con aranceles a los países contaminantes.

Con los resultados electorales en EUA ya no hay duda de que las preferencias de ciudadanos, consumidores e inversionistas favorecen de forma creciente la descarbonización y el crecimiento verde. Días antes de las elecciones, China, Japón y Corea se sumaron a la Unión Europea con metas de neutralidad de carbono a mediados de siglo. Con un compromiso de neutralidad de carbono de EUA en puerta, más del 60% de las emisiones globales serán neutras al 2050. En el ámbito privado la historia no es diferente; el valor de las empresas petroleras en el índice S&P 500 ha caído del 15 al 3% en sólo una década, pronosticando su eminente extinción.

Siendo EUA el principal socio comercial de México, las oportunidades para desarrollar nuestro potencial de crecimiento bajo en carbono son más atractivas que nunca. Desde el fomento de inversiones en producción de energía limpia para abastecer mercados internos y binacionales, la maquila de bienes y tecnologías para satisfacer la demanda creciente de energía renovable en EUA, hasta el desarrollo de proyectos de captura de carbono en los sectores forestal y agrícola para compensar emisiones, las posibilidades son ilimitadas. Hoy México se encuentra frente a las condiciones económicas y geopolíticas que definirán el futuro.

Artículo publicado originalmente en Reforma.

Desde ALLCOT ofrecemos a nuestros clientes un amplio abanico de posibilidades de fortalecer su estrategia y mensaje en sostenibilidad


 Escrito por Natalia Rodrigo Vega, Head Group Business Development ALLCOT.


Fundada en 2009, ALLCOT es un desarrollador de proyectos que ofrece conocimiento, experiencia y gestión a iniciativas de reducción de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) para combatir activamente la crisis climática bajo el artículo 6 del Acuerdo de París y alineándose con la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

ALLCOT desarrolla proyectos de reducción de emisiones bajo varios estándares de cuantificación de carbono (MDL, VCS, GS) y en varios sectores (forestales, residuos, energías renovables) cubriendo toda la cadena de valor del crédito de carbono para su posterior gestión en los mercados creados a partir del Acuerdo de París.

ALLCOT apoya proyectos, empresas y organismos públicos para mejorar su desempeño en sostenibilidad al ofrecer servicios de consultoría, que incluyen el desarrollo de estrategias para calcular, reducir y compensar las emisiones de GEI, así como la determinación de buenas prácticas para reportar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Para ALLCOT, la sostenibilidad siempre ha constituido una prioridad en nuestro calendario y modus operandi, así como que forma parte del ADN de todos los que constituimos ALLCOT. Desde ALLCOT apostamos por la sostenibilidad para con nuestros empleados. Sin un modelo sostenible para con nuestro EQUIPO, es complicado vender un modelo de negocio de sostenibilidad de puertas para afuera.

Por ello, desde nuestra organización fomentamos la flexibilidad y teletrabajo desde antes de la pandemia. Que nuestra plantilla sea dueña de su tiempo, sin dejar a un lado sus compromisos laborales, mejora su autoestima y eficacia en sus trabajos y, de manera paralela, permite poder conciliar con su vida personal, aficiones y resto de obligaciones.
De hecho, hemos comprobado que no ha habido un descenso en la capacidad de respuesta durante la pandemia y todos hemos estado trabajando a máximo rendimiento todos estos meses.

La pandemia de COVID-19 supone una amenaza significativa para la salud y el bienestar de miles de millones de personas en todo el mundo. A medida que el mundo comienza a abrirse desde los bloqueos y entra en un estado de vulnerabilidad sin precedentes, o lo que muchos han llamado «la nueva normalidad», tiene sentido reflexionar sobre lo que hemos aprendido, revisar nuestras suposiciones fundamentales y comenzar a trazar el camino a seguir trabajando JUNTOS por la construcción de un mundo sostenible.

Sin lugar a dudas, la pandemia ha impactado de manera notable en nuestra actividad. Por un lado, de cara a nuestros proyectos en implementación, la pandemia ha imposibilitado las visitas a campo y los trabajos de seguimiento y sociabilización se han tenido que realizar de manera remota. Ello no ha paralizado nuestros trabajos, pero si ha ralentizado los mismos y ayudado a generar más incertidumbre en el estudio de fuentes primarias y secundarias.

Por ello, ALLCOT ha invertido todas sus fuerzas en buscar las alternativas a esas nuevas incertidumbres generadas en el proyecto y poder cerrar con éxito todas sus fases. Por otro lado, en relación a los proyectos que teníamos pendientes de ejecutar, nos tenemos que adaptar y reinventar a esta “nueva normalidad”. La pandemia de coronavirus presenta una excelente oportunidad para que actuemos en solidaridad y que podamos ser capaces de convertir esta crisis en un impulso para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS).

Inicialmente, nuestro objetivo inicial estaba centrado en el apoyo a empresas e instituciones, tanto del sector público como privado, focalizadas en actividades de ocio, eventos, restauración y turismo. A consecuencia de la pandemia, estos sectores se definen como los más afectados, por lo que su capacidad financiera se limita a poder dar continuidad a su negocio y les es muy complicado realizar inversiones extraordinarias.  Por ello, desde ALLCOT hemos fortalecido nuestro alcance de prospección y apertura de negocio hacia el sector alimentación, energía y transporte.

Desde la empresa ofrecemos a nuestros clientes un amplio abanico de posibilidades de fortalecer su estrategia y mensaje en sostenibilidad. Nuestros trabajos se relacionan con la realización de informes no financieros, de sostenibilidad, reporte de huella ambiental (emisiones, plástico) y nuestro producto estrella: el mapeo, identificación, cuantificación y monitoreo de ODS.

ALLCOT ha fusionado su know-how en desarrollo de proyectos de cambio climático, siendo nuestros puntos fuertes el desarrollo de herramientas de cuantificación y monitoreo junto con su experiencia en sostenibilidad para desarrollar una herramienta única y novedosa. Este instrumento nos ayuda a conocer a nivel de región (país, nación) y sector, el grado de compromiso y alineación con los ODS y la Agenda 2030.

Artículo publicado originalmente en Corresponsables.

Auto-observando la sostenibilidad corporativa

 


Escrito por Diana Nicol Garzón, Project Management Coordinator Colombia.


Podríamos partir preguntándonos ¿por qué las empresas, constructos sociales con intereses económicos y de agregación de valor, son llamadas a integrar en sus filosofías conceptos relacionados con la sostenibilidad, el desarrollo sostenible y humano entre otras áreas hasta ahora más relacionadas con el sector público y el tercer sector (organizaciones no gubernamentales)?

Para abordar este cuestionamiento basta con entender que las empresas fundamentan su esencia en las personas, estén estas desde la óptica que estén como grupo de interés. Con este entendimiento, desde ALLCOT reconocemos que como agentes de cambio merecemos a nuestros grupos de interés (clientes, empleados, colaboradores, aliados, proveedores, accionistas, entre otros) repensar continuamente nuestras prácticas con un enfoque integral y de mejora continua, así como hacer de la sostenibilidad un pilar de nuestra estrategia organizacional.

Derivado de lo anterior y dentro de nuestras buenas prácticas podemos observar: el cálculo y compensación de nuestra huella de carbono, el amplio portafolio de fortalecimiento de nuestro tejido social corporativo que potencia un buen clima laboral, buenas prácticas laborales más allá de las establecidas por la ley, entre otras prácticas en cada una de las áreas de la sostenibilidad como concepto amplio.

Durante nuestra década de existencia en el mercado y el continuo relacionamiento de ALLCOT con demás actores de mercado hemos tenido la oportunidad de identificar oportunidades y retos de la Responsabilidad social empresarial y la sostenibilidad propia, que nos han permitido repensar para nuestros clientes, servicios más acordes desde la óptica del mejoramiento de procesos y la estrategia ambiental corporativa, ofreciendo servicios especializados de alta agregación de valor como son el mapeo y cuantificación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), etiquetado en ODS (SDG label), Análisis de Ciclo de Vida, entre otros.

 

Cambio Climático y Política


Escrito por Enrique Lendo, Business Development Mexico Advisor.

 


Estados Unidos (EUA) es el segundo emisor más importantes de gases de efecto invernadero después de China.  En 2018 emitió 5.41 giga toneladas, aportando el 15% de las emisiones globales. Sin embargo, la relevancia de EUA no se limita a sus emisiones, tiene además un papel estratégico en las negociaciones internacionales, la producción y comercio global, la innovación y los mercados de capital. Si EUA no hubiera llegado a un entendimiento con China en 2015, hoy difícilmente contaríamos con el Acuerdo de París.

Por ello, el anuncio de abandonar el Acuerdo de París por parte de la administración Trump provocó desconfianza entre los firmantes sobre el avance del acuerdo y también preocupación sobre las medidas que adoptaría EUA en el ámbito nacional. Argumentando soberanía energética y protección de empleos, la administración Trump se ha caracterizado por cuestionar la ciencia del cambio climático, revertir decenas de leyes ambientales y promover la explotación de petróleo y gas en tierras pública.

A pesar de ser la primera economía en el mundo, Estados Unidos también es vulnerable a los efectos del cambio climático. Se prevé que este año sea el más caliente en su historia y actualmente California está rompiendo récord en intensidad de incendios forestales con 1.4 millones de hectáreas afectadas, equivalente al 3% de su superficie. Los impactos económicos del reciente huracán Laura dejarán pérdidas por 20 mil millones de dólares en EUA.

De forma creciente, la sociedad norteamericana se ha vuelto más sensible a los efectos del cambio climático e, incluso los conservadores, comienzan a relacionar las afectaciones en su entorno con este fenómeno global. Según el Centro Pew, 2/3 de los adultos en EUA opinan que el gobierno federal no está haciendo un papel adecuado para combatir cambio climático y 64% opinan que el medio ambiente debería ser una prioridad nacional.  Por ello, el tema tendrá un papel mucho más relevante en las elecciones de noviembre próximo que en elecciones pasadas.

Para alcanzar neutralidad de carbono, Joe Biden sugiere invertir $ 1.7 billones de dólares en energía limpia que crearán 500 mil nuevos empleos. También ofrece revertir la salida de EUA del Acuerdo de París e imponer un impuesto al carbono. Si bien la propuesta de los republicanos es ambigua, son conscientes del potencial que tiene el tema para atraer votos de las nuevas generaciones. Así, la Administration Trump propone plantar billones de árboles y fortalecer las inversiones de captura y almacenamiento de carbono sin poner en riesgo a la industria de combustibles fósiles.

Ante el asombro de muchos, la Comisión de Comerció de Futuros de Estados Unidos, recientemente presentó el reporte “Administración de Riesgo Climático en EUA” con recomendaciones concretas para medir, reportar y mitigar dicho riesgo. El anuncio llama la atención por tratarse de una comisión designada por el gobierno federal de EUA que abiertamente reconoce en el cambio climático un riesgo sistémico a sus mercados financieros.

Como ciudadanos, contamos con tres opciones para influir en la toma de decisiones que fomenten economías más sustentables. Por un lado, podemos exigir que las empresas produzcan bienes y servicios sustentables a través de nuestro poder de compra y, por otro, podemos influir en los mercados de capital invirtiendo en fondos de bajo impacto ambiental. Pero la opción con mayor potencial de influencia está en los procesos electorales. Las elecciones de EUA en noviembre próximo definirán, entre otras cosas, el impacto de ese país en el medio ambiente global y la posibilidad de transitar hacia una economía baja en carbono. ¿Cuándo estaremos listos en México para que el medio ambiente ocupe un espacio prioritario en nuestras decisiones políticas?

Artículo publicado originalmente en el Periódico Reforma de México