El actor clave en la carrera por la descarbonización


Escrito por Asier Aramburu,  Climate Change RENEN Manager.


Para avanzar de forma efectiva en la reducción de la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), la forma en que la energía se produce y consume en el mundo deberá experimentar cambios radicales. Actualmente, tres cuartas partes de las emisiones de GEI corresponden al sector energético, principalmente por el uso de combustibles fósiles. Si bien se han logrado desarrollar diversas tecnologías basadas en energías renovables que son competitivas, hay sectores en los que su capacidad para mitigar GEI es muy limitada. Este hecho hace necesario desarrollar soluciones complementarias para descarbonizar sectores y aplicaciones en las que la electricidad no es costo-eficiente, accesible o factible.

Una de las alternativas más prometedoras se basa en la producción y uso a gran escala del hidrógeno, un gas conocido y usado desde los inicios del desarrollo industrial. Sin embargo, es ahora cuando se está impulsando a nivel mundial esta molécula, y más concretamente el hidrógeno verde, esto es, el producido a través de la electrólisis del agua. El motivo de este renovado interés se fundamenta en el hecho de que está basado en la separación de la molécula de agua en hidrógeno y oxígeno mediante la aplicación de energía eléctrica de origen renovable. Por este motivo, los costos de producción son muy dependientes del precio de la energía. Así, la masificación de las energías renovables ha permitido que se comience a viabilizar la explotación comercial de esta tecnología.

Por otra parte, su origen limpio se une a sus múltiples aplicaciones, que van desde el uso en redes domesticas de gas natural a procesos industriales existentes o a sustitución de combustible para autobuses, camiones o barcos. Su principal ventaja: cuando se quema solo deja como residuo vapor de agua. El mecanismo es el siguiente: el hidrógeno reacciona con el aire, generando energía y liberándose agua al exterior en forma de vapor.

Atraídos por sus múltiples beneficios, diversos actores están apostando por su desarrollo, destacando Alemania, que ya se ha comprometido a invertir US$10.600 millones para crear una producción local de hidrógeno verde. España también se ha sumado a esta carrera a través de una Estrategia Nacional que busca construir 4 GW de capacidad de hidrógeno verde para 2030.

Estos esfuerzos se suman al Fondo Europeo de Recuperación tras el COVID-19 que se centra en inversiones limpias que incluyen el hidrógeno verde. Este plan se traslada a España mediante el uso de más de 1.500 millones de euros hasta 2023 para impulsar el hidrógeno renovable.

En Latinoamérica, Chile está liderando el desarrollo y acaba de publicar su Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde que tiene como objetivo para 2025 lograr 5 GW de capacidad construida y en desarrollo y 200 kton/año de producción y una capacidad instalada de 25 GW en 2030.

ALLCOT también quiere ser pionero en este sector y está apoyando activamente a las empresas que están desarrollando proyectos piloto de producción y uso de hidrógeno verde. Debido a su naturaleza innovadora, se trata de proyectos que requieren de la búsqueda de fuentes de ingreso alternativas que permitan a su vez contar con un financiamiento que posibilite hacer realidad estas iniciativas. De esta forma, ALLCOT puede trabajar de la mano de estas empresas para que puedan generar créditos de carbono a partir de las reducciones de emisiones de GEI y así permitir viabilizar proyectos de hidrógeno verde que luego puedan ser escalables y replicables.

Gracias a estos primeros proyectos, se avanzará en el establecimiento de economías de escala que permitan reducir los costos, incentivar la creación de cadenas de valor industrial innovadoras, impulsar el conocimiento tecnológico y generar empleos sostenibles, contribuyendo a la reactivación hacía una economía verde de alto valor añadido.

Es evidente que el hidrógeno puede ser un actor clave llegar a la descarbonización completa de la economía. Su aplicación en sectores en los que la electrificación no es costo eficiente hace que sea una tecnología muy competitiva y que ya haya sido incluida en muchas NDCs[1]. ALLCOT, como compañía veterana en desarrollar proyectos de mitigación del cambio climático, se encuentra comprometida en el desarrollo de esta tecnología para que se permita explotar todo su potencial y se avance en la lucha contra el cambio climático y en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


[1] Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) son una serie de medidas y acciones que los países que son parte del Acuerdo de París planean realizar para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático.

David Poveda