EL DILEMA DE PLÁSTICO

botellas plásticas

Josseline Cusme Escrito por Josseline Cusme, Business & Strategy Analyst

Tiempo de lectura: 5 minutos.


El plástico y los envases en particular constituyen un punto crítico para las preocupaciones de sostenibilidad de los consumidores relacionadas con el cambio climático. Sorprendentemente, muchos envases, teóricamente reciclables, no se reciclan realmente. Esto significa que la mayor parte va directamente al vertedero. Además, una proporción de los envases de plástico no es reciclable de manera realista a través de la infraestructura actual al final de su vida útil.

Es esencial comenzar a reconocer que deshacerse de los plásticos en un futuro previsible no es factible. Este punto se ilustra con su precio asequible, versatilidad y el resto de propiedades relacionadas con la protección y la disponibilidad: mantienen frescos los alimentos, reducen la cantidad de residuos que van al vertedero, mantienen la seguridad de los productos sanitarios y ahorran energía en la cadena logística. De hecho, el plástico ofrece una comodidad considerable y un valor sustancial para el consumidor.

Claramente queda un largo camino por recorrer para lograr la circularidad, la cual es considerada como un papel clave para el éxito de la sostenibilidad. De hecho, la economía circular conceptualiza un proceso incremental de redefinición de la relación entre actividad económica y crecimiento, por un lado, el consumo y disposición de fuentes finitas, por el otro.

Además, el creciente interés de los consumidores seguirá atrayendo la atención de las partes interesadas hacia las cuestiones de sostenibilidad de los envases de plástico.

Según una publicación de National Geographic de 2017, más del 91 por ciento de los desechos plásticos producidos a nivel mundial no se reciclan. La misma publicación afirma que en 2018 se han producido más de 8.300 millones de toneladas de plástico a nivel mundial desde que comenzó la producción masiva de plástico. Alrededor de 6.300 millones de toneladas de estos desechos terminan en vertederos, océanos y ríos. Si esto no se frena los vertederos contendrán 12 mil millones de toneladas de desechos plásticos para 2050.

Es una verdad universalmente reconocida que la recolección y el reciclaje de desechos plásticos se consideran la clave de la sostenibilidad en todas las técnicas de gestión de desechos. Desafortunadamente, cuando se trata de la gestión de desechos plásticos, el etiquetado de plástico a menudo no es claro. Este punto se ilustra por cómo los consumidores esperan que los envases tengan un componente activo de sostenibilidad, como ser reciclables, compostables o incluso fabricados con materiales ya reciclados o a partir de fuentes renovables. De la misma manera, la preocupación de la gente reclama que se utilice menos plástico y que se reduzcan los impactos ambientales. De hecho, a menudo los consumidores no están seguros de cómo y qué reciclar, lo que resulta en apatía y frustración.

Aunque el objetivo es la sostenibilidad, eliminar los envases de plástico es bastante complicado. Las razones que explican esta afirmación están relacionadas con el propio material. Esto significa que la durabilidad hace que el plástico sea ideal para el embalaje y, al mismo tiempo, no sea biodegradable en la práctica.

Los plásticos comprenden un amplio conjunto de materiales versátiles y de alto rendimiento que brindan valores tangibles a los consumidores:

  • Valor
  • Versatilidad
  • Seguridad y protección
  • Adaptabilidad
  • Sustituibilidad

Por estas razones, los envases de plástico juegan un papel indispensable dentro de la industria alimentaria y de la salud, entre otros sectores.

El descontrol que ha conllevado el uso masivo del plástico ha llevado a que muchas organizaciones ambientales internacionales exijan un marco legal a este respecto. Ejemplo de ello es la prohibición de los plásticos de un solo uso o incentivar a las compañías a promover fabricación y uso de plásticos con alto porcentaje de materia prima reciclada. Sin olvidar que las marcas se hagan responsables de sus envases, empaques y embalajes.

Las empresas de plástico deberán continuar realizando modificaciones importantes en sus productos invirtiendo en programas de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en la fabricación de tecnología, así como integrando en su desempeño ambiental, social y de gobierno (ESG) todas las preocupaciones de sus partes interesadas.

En estos términos, es probable que la sostenibilidad también tenga en cuenta las futuras decisiones de fusión y adquisición (M&A) y los múltiplos de aumento para los objetivos que han realizado las inversiones adecuadas.

También hay que tener en cuenta a la hora de optar por este tipo de procesos (sostenibles) el factor económico. Este debe tener un precio competitivo con respecto a las opciones de envasado tradicionales de un solo uso.

Por último, pero no menos importante, una oportunidad importante es alentar a los consumidores a canalizar los materiales problemáticos hacia los flujos adecuados, evitando así el desvío inadecuado, descartando materiales reciclables como latas en el basurero, textiles y desechos de jardín.

 

Descubre cómo desde ALLCOT Group podemos ayudarte con tus estrategias de sostenibilidad y gestión de residuos.

botellas plásticas

Estándar para la reducción de residuos plásticos


Escrito por Alfredo Gil, Climate Change Waste Manager.


Nuestra vida cotidiana está rodeada de plástico. Debido a su alta versatilidad, bajo precio y propiedades (flexibilidad, durabilidad y ligereza) está presente en envases, ropa, materiales de construcción, todo tipo de objetos e incluso como ingrediente en cosméticos. Sin embargo, el plástico también suele estar asociado a la cultura de usar y tirar ya que gran parte de este material se emplea para fabricar gran variedad de envases que poseen una vida útil muy corta. El simple gesto de tirar una botella de plástico en una playa supone unos 500 años hasta que ésta se descomponga por completo en el fondo marino. 8 millones de toneladas de residuos plásticos llegan anualmente a los mares y océanos. Esta cantidad es equivalente al peso de 800 Torre Eiffel, podría cubrir 34 veces la isla de Manhattan o igualar el peso de 14.285 aviones Airbus A380.

Actualmente, la solución más efectiva, cuando no es posible evitar su utilización o generación en origen, consiste en la recuperación y reciclaje de estos residuos plásticos. Con el propósito de incentivar y evaluar el impacto de este tipo de iniciativas, VERRA, con el apoyo en el desarrollo de 3R Initiative, va a lanzar a inicios de 2021 el nuevo “Plastic Waste Reduction Standard”. Este programa tiene como objetivo llevar una contabilidad y acreditación coherentes de una gran variedad de actividades de recuperación y reciclaje de plástico en cualquier parte del mundo e impulsar la financiación a proyectos que incrementen la recuperación de residuos plásticos del medio ambiente y/o su reciclaje. El Programa permitirá que los proyectos sean auditados de forma independiente para determinar en qué medida han reducido los desechos plásticos y / o aumentado las tasas de reciclaje. Los denominados “plastic credits” equivaldrán a una tonelada de plástico recuperado o reciclado y se emitirán en función de la cantidad de plástico que se recolecte y recicle por encima de las tasas de referencia (habituales o impuestas por normativa) en cada región.

Estas metodologías proporcionan procedimientos para estimar los residuos plásticos netos reciclados a través de actividades de reciclaje mecánico. Las iniciativas elegibles serán la instalación de nuevas instalaciones de reciclaje, aumentos de capacidad o mejora tecnológica en instalaciones de reciclaje existentes, reciclaje de tipos de materiales (incluido el embalaje) que no se hayan reciclado previamente en una instalación existente, así como incentivar o facilitar el aumento de la recogida de residuos plásticos. El nuevo programa también establece procedimientos para estimar los residuos plásticos netos retirados o desviados de su destino o disposición final habitual a través de actividades de recuperación formales e informales, con el objetivo de evitar que este plástico permanezca o termine su ciclo de vida en el medio ambiente.

Aunque este programa se encuentra aún en fase de desarrollo y consulta pública, el departamento técnico dedicado al sector de gestión de residuos en ALLCOT ya está trabajando en el uso de estas nuevas metodologías para evaluar, desarrollar y certificar en el registro de VERRA los primeros proyectos de reciclaje y recuperación de residuos plásticos. ALLCOT ofrece soporte técnico durante todo el proceso de evaluación inicial de elegibilidad bajo el nuevo programa de las diferentes iniciativas, el desarrollo de la documentación de diseño de proyecto y los cálculos necesarios para determinar el volumen de “plastic credits” que se generarán. Una vez el proyecto sea registrado en el programa, ALLCOT participará en el desarrollo de los Reportes de Monitoreo y su proceso de verificación periódica.

Mediante la participación y desarrollo en estos nuevos proyectos de reciclaje y recuperación de residuos plásticos, ALLCOT sigue alineando como siempre su actividad con los objetivos establecidos por la Agenda 2030. Estos proyectos, enmarcados en el “Plastic Waste Reduction Standard” contribuirán de forma decisiva a los siguientes Objetivos de Desarrollo Sostenible: 9. Industria, innovación e infraestructura, 11. Ciudades y comunidades sostenibles, 12. Producción y consumo responsables, 14. Vida submarina y 15. Vida de ecosistemas terrestres.