ALLCOT participa en proceso de consulta local en Ziguinchor, Senegal


Escrito por Mercedes García, Climate Change and Sustainability Manager


La degradación de los manglares durante los últimos años se está incrementando de manera alarmante. La deforestación incontrolada es una de las principales causas, pero el incremento de la temperatura del planeta está alterando la salinidad de determinadas zonas, lo que impacta de manera significativa en la estabilidad de un ecosistema tan frágil como son los manglares.

Los manglares crecen en latitudes tropicales y subtropicales. Al sur de Gambia, los manglares ocupan el estuario del Casamance, donde forman una larga banda sobre la margen norte del río de 6 km de ancho, entre Ziguinchor y Tobor, en Senegal. Debido a la presión antropogénica, ligadas a la tala ilegal y la agricultura, existen muchas zonas del manglar en estado de degradación máxima sobre las que hay que actuar.

ALLCOT, junto con la ONG senegalesa OCEANIUM, está trabajando en el desarrollo de un proyecto de reforestación y conservación de una parte de dicho manglar, comenzando en Senegal y ampliando en los próximos meses a Gambia y Guinea Bissau. El objetivo final del proyecto, denominado SWAMP (Senegal and West Africa Mangrove Project) es empoderar a las comunidades locales a través de la reforestación y conservación del manglar. Para ello, se registrará el proyecto en el estándar internacional SDVIsta con el objetivo de obtener créditos de carbono que puedan reinvertirse en dichas comunidades y en distintas actividades socioeconómicas. Para ello, ha sido necesaria la participación del gobierno senegalés y las autoridades locales, a través de distintas reuniones realizadas durante el último año. 

El pasado 15 de octubre, ALLCOT tuvo el privilegio de ser uno de los ponentes de dichas reuniones, desarrollada en Ziguinchor. Durante una jornada completa, el equipo de ALLCOT tuvo la oportunidad de compartir con todos los participantes el proyecto que se está estructurando, los objetivos a corto y largo plazo, y sobre todo el detalle de las actividades socioeconómicas a implementar, todas ellas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030

Se tuvo además la oportunidad de conversar y compartir un almuerzo con todos los alcaldes que ya se han unido a la iniciativa y muchos otros que aún están evaluando la posibilidad de adherirse. Se intercambiaron numerosas ideas acerca de las iniciativas a desarrollar y su alineamiento con las propias necesidades de las poblaciones. Fue una jornada de trabajo muy fructífera, que supondrá un punto de inflexión en el diseño del proyecto SWAMP. 

ALLCOT tiene una amplia experiencia en el diseño y estructuración de proyectos en el campo de la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero. Nuestro papel en el proyecto es mejorar  la calidad de vida de las poblaciones que viven en el manglar a través de la obtención de los créditos de carbono. El proyecto incluye principalmente dos actividades. En las zonas más degradas se realizarán plantaciones de los propágulos de las especies Rizophora Mangle y Avicenia sp. En las zonas mejor conservadas se realizarán actividades de protección y vigilancia para evitar que la tasa de deforestación se incremente.

Estas actividades incluyen desde la creación de brigadas de vigilancia, hasta actividades de sensibilización y formación en la materia. En paralelo se está trabajando en el diseño de diferentes actividades vinculadas al manglar en el área de la seguridad alimentaria y equidad de género.

Debido al componente social tan significativo del proyecto, el estándar escogido ha sido SDVIsta. Estándar desarrollado por VERRA para todos aquellos proyectos que mitigan las emisiones de gases de efecto invernadero pero que tienen un profundo impacto en las poblaciones locales.

Uno de los objetivos del estándar es no solo evaluar la contribución de los proyectos con los ODS, sino su cuantificación, monitoreo, y por supuesto verificación por una entidad acreditada. Es por tanto un estándar robusto que pretende demostrar de una manera eficaz y verificable que los proyectos realmente están contribuyendo a cubrir las necesidades de determinadas poblaciones.

Durante los últimos años, en ALLCOT hemos trabajado en cada uno de nuestros proyectos en la alineación de todas las actividades con los ODS, todos ellos canalizados a través de la lucha contra el cambio climático. 

El proyecto SWAMP es sin duda un claro ejemplo de la estrategia de la compañía para el futuro. Empoderar a las comunidades locales a través de la lucha frente a la actual crisis climática desarrollando iniciativas en el ámbito de todos los ODS de la Agenda 2030.

Los beneficios del reciclaje en la lucha contra la crisis climática


Escrito por Encarnación Hernández, Climate Change Mitigation Consultant


Actualmente nos encontramos ante una situación mundial crítica en términos de consumo de plásticos y el posterior reciclaje de los mismos, pues se prevé que para el próximo año 2020, la producción aumente hasta los 350 millones de toneladas. Si se mantiene este ritmo y el modelo de consumo actual de “usar y tirar”, este nivel podría verse incrementado hasta los 619 millones de toneladas en el año 2030.

El proceso de la descomposición del material plástico produce emisiones de dos gases de efecto invernadero con un alto poder de calentamiento global (metano y etileno) y un efecto muy nocivo para la salud. Por esa razón, en los últimos años se están desarrollando diversas iniciativas en materia de reducción y reciclaje de residuos plásticos. El principal objetivo de todas ellas es lograr reducir la dependencia de los recursos convencionales existente. Sin embargo, existen en el mercado otras soluciones con las que se está consiguiendo la fabricación de distintos productos a partir del reciclaje de plásticos, lo que supone una gran innovación en el mercado del reciclaje. En una de ellas está participando ALLCOT Group, empresa especializada en soluciones ambientales dentro de la lucha contra el cambio climático. El proyecto en cuestión se basa en la construcción de vivienda sostenible a partir de plástico reciclado. 

ALLCOT Group está trabajando en un proyecto innovador que se basa en la construcción de vivienda sostenible a partir del plástico reciclado. Este proyecto contribuye a la mitigación de las emisiones de GEI luchando por tanto contra la crisis climática actual. 

Su objetivo principal es el reciclaje del residuo plástico para darle una segunda vida útil, mejorando el rendimiento tanto del reciclaje como de la recuperación de residuos. Se implica a la población en la recolección principalmente de botellas de plástico, a partir de las cuales se fabrican bloques y ladrillos que se utilizan para la construcción de viviendas u otro tipo de edificación. Se trata de materiales entre cuyas características destacan su carácter flexible e ignífugo, su ligereza y su alta capacidad de aislamiento. Dichas características los hacen idóneos para enfrentarse a los eventos climáticos extremos que suelen afectar a países vulnerables a los efectos de la actual crisis climática como pueden ser las grandes olas de calor.

El proyecto, actualmente en fase de desarrollo, se replicará en países en vías de desarrollo en África y en América Latina. Se ha focalizado en grupos de vulnerabilidad, entre ellos mujeres que trabajan en el sector del reciclaje informal de residuos, y por tanto contribuyendo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas firmados en la Agenda 2030. Además de reducir la cantidad de residuos destinados a su disposición final e incrementar su recuperación, se pretende obtener otra serie de beneficios económicos, sociales y medioambientales. Entre ellos destacan un aumento de la resiliencia del país frente al cambio climático, reducir la pobreza y mejorar el bienestar y la salud de las poblaciones ofreciendo un nuevo medio de subsistencia sostenible y garantizando además un mayor acceso al agua potable y una mejora de la biodiversidad de la zona. 

Con el uso de diferentes metodologías aceptadas internacionalmente y estudios ya realizados, se podrá calcular la reducción real de emisiones de Gases de efecto invernadero en base a que la producción secundaria de materiales de construcción conlleva menores cantidades de emisiones de CO2 frente a la producción convencional (desde un 40% hasta un 80% según el tipo de material).

Dado que las actividades de consumo de combustible y electricidad son las que más CO2 liberan dentro del proceso de producción convencional de una vivienda, se prevé que el proyecto de reciclaje y producción de ladrillos de plástico tenga un alto potencial de reducción de emisiones de efecto invernadero.

Concentrándose en cinco áreas clave (cemento, plásticos, acero, aluminio y alimentos) “Completando la imagen: cómo la economía circular aborda el cambio climático”, ilustra cómo diseñar desechos, mantener los materiales en uso y regenerar las tierras agrícolas puede reducir estas emisiones en 9.300 millones de toneladas. Eso es equivalente a eliminar las emisiones actuales de todas las formas de transporte a nivel mundial.

Actualmente, ALLCOT se encuentra desarrollando una metodología para llevar a cabo la estimación de las reducciones de CO2 dado que no existe ninguna aprobada por la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) que aplique directamente al proyecto en cuestión. 

Una vez aprobada por las Naciones Unidas, se podrá comenzar con la implementación del proyecto. 

Necesitamos esfuerzos adicionales para la descarbonización de nuestra economía creando a su vez oportunidades de crecimiento sostenible creativas e innovadoras.

Reflexiones sobre la Semana del Clima de Nueva York y el papel de los exploradores.


Escrito por Alexis Leroy , CEO ALLCOT


El pasado mes de octubre, la comunidad del Cambio Climático se reunió en la ciudad de Nueva York para la Semana del Clima. Numerosas organizaciones realizaron eventos alrededor de la ciudad al margen de los eventos oficiales de las Naciones Unidas, haciendo de la Semana del Clima una de las reuniones climáticas más grandes del año.

Asistí, entre otros eventos, al «Foro de carbono de América del Norte» de la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (IETA), que se celebró en la icónica sede del Explorers Club en el centro de la ciudad.

El Explorers Club es un establecimiento histórico que se remonta a principios del siglo XX, donde exploradores como Edmund Hillary, Theodore «Teddy» Roosevelt y Charles Lindbergh entretenían a los miembros con historias de condiciones extremas, nuevas especies de animales, algunos de ellos todavía se muestran en el club, y sus esfuerzos por hacer retroceder los límites del conocimiento y los logros humanos.

Me gustaría pensar que no fue casualidad que IETA eligiera The Explorers Club para organizar su evento anual. El cambio climático es un territorio desconocido: estamos trazando un nuevo camino hacia el reino de los patrones del cambio climático y la capacidad de la humanidad para prevenir y adaptarse a un entorno cambiante.

Y también se me ocurrió que lo que están haciendo los grupos involucrados en el cambio climático es muy similar a la exploración. El cambio climático no solo representa un territorio nuevo, también es una forma de abordar los problemas ambientales para los esfuerzos que las naciones están haciendo en prevenir el cambio climático.

Aplicar mecanismos de mercado para resolver un problema ambiental puede parecer contradictorio, pero habla de una de las fuerzas más poderosas que impulsa a la humanidad: su ambición, su búsqueda de la seguridad y el conocimiento y su deseo de sobrevivir. Todos estos están representados en los sistemas de mercado, y también fueron fuerzas que impulsaron a los grandes exploradores.

Recientemente, se publicó un estudio que mostró cómo la estrecha cooperación entre las naciones para vincular sus sistemas de fijación de precios del carbono podría reducir el costo de las emisiones hasta en $ 250 mil millones al año para 2030. Las eficiencias de escala y las regulaciones estrechamente alineadas son críticas para lograr estas reducciones de costos.

Esta es una investigación innovadora que destaca cómo se puede usar el poder de los mercados para lograr un bien global. Y la idea de mercados para resultados ambientales ni siquiera es nueva: Estados Unidos fue pionero en el uso de mercados para objetivos ambientales cuando desarrolló los primeros sistemas de comercio de emisiones para las emisiones de dióxido de azufre y óxido de nitrógeno de las centrales eléctricas de carbón en la década de 1970.

Este estudio explora los alcances más lejanos de lo que podría ser posible si las naciones pueden acordar un conjunto claro y transparente de normas y regulaciones que luego puedan utilizar al establecer sus mercados de carbono. Las negociaciones de la ONU en Santiago de Chile, en diciembre de este año, serán críticas para hacer realidad el trabajo exploratorio de este estudio.

Esta investigación demuestra cuán importante es que las naciones, así como los grupos de interés en el espacio ambiental, consideren el papel de las empresas. Hay muchas ONG que abogan por soluciones prácticas al problema del cambio climático, pero no muchas de ellas abordan las preocupaciones de la comunidad empresarial.

No es herejía decir esto: sea lo que sea que pensemos de la economía global y su presencia en nuestras vidas, las empresas se encuentran entre los grupos más importantes que conforman la sociedad. Y como tal, tiene un papel que desempeñar para abordar nuestros problemas.

Solo dentro de la esfera climática, las ONG verdes abogan por soluciones que consideren la ciencia, los derechos humanos, la justicia climática, el género, la juventud y los trabajadores. ¿Por qué se consideraría incorrecto que una ONG ayude a elaborar regulaciones de mecanismos de mercado eficaces y eficientes para que las empresas puedan desempeñar plenamente su papel?

Algunos pueden decir que los gobiernos simplemente necesitan regular las emisiones de carbono fuera de existencia, imponiendo un impuesto al dióxido de carbono. Hay muchas partes del mundo donde eso sucede. Sin embargo, los exploradores reales están buscando formas que realmente garanticen el resultado ambiental, en lugar de los ingresos fiscales del gobierno.

El capitalismo es a menudo visto como incompatible con la acción climática; basta con mirar las protestas que están creciendo día a día en todo el mundo. El papel de los pioneros y exploradores como IETA es hacer que los dos trabajen juntos, acelerando la acción climática al garantizar que haya un incentivo real para actuar.

 

Cambio Climático y Huella de Carbono

 


Escrito por Patricia Piñero, Sustainability Consultant. 


¿Qué es el Cambio Climático?

CO2       CH4       N2O        CFC       O3       SF6  

La producción antropogénica desmedida de estos gases ha generado cambios drásticos en las condiciones climáticas del planeta, como son, cada vez con más frecuencia, los fenómenos meteorológicos extremos, los incendios, la pérdida de la biodiversidad, la desertificación, etc. que están consiguiendo tambalear nuestra garantía de supervivencia como especie en este planeta.

¿Sabemos qué impacto ambiental genera nuestra empresa al medio ambiente? ¿Cómo de eficientes y sostenibles son nuestros procesos?

Es por esto la gran importancia de la responsabilidad corporativa en las empresas para encontrar soluciones de impacto positivo para poder contrarrestar los efectos generados por la actividad propia de la compañía.

La Huella de Carbono

La huella de carbono es lo que el termómetro es a la fiebre, es decir, del mismo modo que el termómetro es capaz de medir nuestra temperatura e identificar nuestro grado de fiebre, la huella de carbono es el instrumento que nos permite conocer la medida con la que estamos contribuyendo al cambio climático en nuestra organización.

Este termómetro ambiental nos permite medir y conocer la contribución al calentamiento global de nuestra actividad, y por ende como todo conocimiento, nos permite aplicar soluciones concretas y efectivas.

La huella de carbono por tanto es una herramienta que nos permite conocer las emisiones directas e indirectas en nuestra organización, productos o servicios; las derivadas del consumo de combustible en nuestras instalaciones y vehículos, nuestra climatización y consumo eléctrico, procesos y transportes, etc. y nos permite tomar acciones correctivas y de mejora para mitigar el cambio climático, a la vez que nos permite ahorrar costes en consumos eléctricos y mejorar notablemente nuestra eficiencia energética y nuestra sostenibilidad, entre otras bondades.

La Organización de las Naciones Unidas aprobó en 2015 la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático.

Utilizar la huella de carbono como medidor de nuestro impacto en el cambio climático no sólo contribuye positivamente en la imagen de marca y en el ahorro de costes de nuestras actividades empresariales, sino que también participa en el cumplimiento de estos Objetivos de Desarrollo Sostenible, favoreciendo la calidad de la vida de las personas y de las comunidades de nuestro planeta.

Conocemos el problema y disponemos de herramientas para la solución, ¡solo nos falta actuar!

Contacta con nosotros a través de nuestro sitio web www.allcot.com, o directamente en el siguiente correo electrónico y te facilitaremos encantados toda la información que necesites al respecto: ppr@allcot.com

La madurez de las compensaciones de carbono abre un camino a La Blockchain y Los ODS.


Escrito por Alexis Leroy , CEO ALLCOT


Las compensaciones de carbono han existido por más de 20 años. En este tiempo, se han desarrollado una variedad de vertiginosa de proyectos para reducir las emisiones nocivas de dióxido de carbono, generando miles de millones de toneladas de reducciones efectivas y reales.

En ese tiempo, hemos aprendido cómo medir, verificar e informar sobre estas reducciones, hemos creado un sistema de registros electrónicos para mantenerlos y hemos creado mercados para comercializarlos. Las compensaciones de carbono son, ahora, un negocio maduro.

Durante estos 20 años, en su mayor parte, solo nos hemos centrado en el elemento Carbono y en cada proyecto de compensación que los absorbe o evita. Pero, durante mucho tiempo, pasamos por alto los beneficios colaterales:

  • Reducciones en la contaminación de la tierra
  • Reducciones en contaminantes del aire distintos del CO2
  • Comunidades locales más fuertes, más sanas.
  • Oportunidades económicas y empleos.

El lanzamiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) por parte de las Naciones Unidas en 2015, representaron el punto de partida para una conversación más amplia sobre temas ambientales. Durante muchos años, el concepto de Desarrollo Sostenible se discFFutió en las Naciones Unidas y en otros foros internacionales, pero no se llegaron a transformar plenamente en medidas concretas y principios amplios y prácticos.

La mejora de los ODS en una lista concreto de 17 objetivos, permitirían al mundo «satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras, y así, satisfacer sus propias necesidades» estando por primera representados en conjunto los objetivos sociales, ambientales y económicos.

Hasta el 2015, el cambio climático fue el que recibió la mayor atención, gracias al Protocolo de Kyoto y, más recientemente, al Acuerdo de París. Sin embargo, una gran cantidad de participantes públicos y privados habían visto durante mucho tiempo la necesidad de abordar otros bienes globales además del clima, y ​​durante los últimos diez años se ha llevado a cabo un gran esfuerzo para capturar estos resultados adicionales.

Los primeros intentos se centraron en capturar los “beneficios colaterales” de las reducciones de emisiones de carbono. Como, por ejemplo, la distribución de estufas más limpias, que redujeron los impactos en la salud de la quema de madera en alojamientos con poca ventilación y permitieron que los niños asistieran a la escuela, y que las mujeres trabajaran, en lugar de arriesgar su seguridad en la recolección de leña, al mismo tiempo que reducían las emisiones de carbono de las chimeneas ineficientes.

También se observó que los proyectos basados ​​en el sector forestal, brindan beneficios económicos y comunitarios, al mismo tiempo que almacenan grandes cantidades de dióxido de carbono. La generación de energía renovable distribuida a pequeña escala trajo beneficios en muchos de los 17 ODS a comunidades remotas.

Sin embargo, el desafío siempre ha sido cómo cuantificar estos beneficios no relacionados con el carbono y convertirlos en un activo que represente el valor del desarrollo sostenible y, de ese modo, incentivar la escala de inversión necesaria para alcanzar los ODS.

A principios de este año, dos de los principales estándares de compensación de emisiones de carbono, Verra y Gold Standard, lanzaron nuevas reglas y criterios para proyectos que se dirigen específicamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El SD ​​VISta de Verra se aplica a cualquier proyecto que contribuya a los ODS, incluidos aquellos relacionados con la eliminación del hambre, la promoción de la buena salud, el bienestar humano y ambiental, y la garantía de la educación, que pueden utilizarse junto con su Estándar de Carbono Verificado existente.

De manera similar, el Gold Standard para los Global Goals ofrece la oportunidad de combinar compensaciones de carbono que cumplen con los requisitos del Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU o el Estándar de Carbono Verificado, con resultados medibles en términos de vida útil (mortalidad y discapacidad en años de vida ajustados) o Seguridad del agua (certificados de prestaciones de agua).

Con estos estándares, ahora está abierto el camino para que los proyectos basados ​​en el clima capturen y cuantifiquen los beneficios públicos asociados e incorporados en los ODS. Creemos que estos estándares se convertirán en una norma a lo largo del tiempo, ya que las partes interesadas, ​​públicas y privadas, buscan maximizar el impacto de sus inversiones.

Al mismo tiempo, queda claro que algunas tecnologías existentes han pasado de ser “innovación” a ser “negocios establecidos”. La energía eólica es un claro ejemplo, y creemos que es el momento adecuado para comenzar a racionalizar el proceso de cálculo de los beneficios climáticos de estas tecnologías de reciente creación.

El monitoreo, la verificación y el reporte de las reducciones de emisiones, así como su mantenimiento en los registros reconocidos, son componentes críticos del negocio de compensación de carbono. Estos aspectos de compensación, aunque bien entendidos ahora, son un desafío en las economías en desarrollo y la necesidad de una mayor estandarización de las metodologías, las líneas de base ofrecen una oportunidad ideal para aprovechar la capacidad de la cadena de bloques y para validar tanto la fuente, como las transacciones de compensaciones.

Al desbloquear un mercado global confiable para los atributos ambientales, La Blockchain ayuda a los generadores de energía renovable y a los operadores de carbono a obtener el valor económico completo y el beneficio social de sus atributos, y proporciona a las empresas un mecanismo para flexionar sus músculos financieros y contribuir de manera significativa a la transición energética y a los ODS.

El artículo 6 del Acuerdo de París incluye tres enfoques para la cooperación entre las partes: “enfoques cooperativos” en virtud del artículo 6.2; un nuevo mecanismo para promover la mitigación y el desarrollo sostenible (artículos 6.4 – 6.7); y un marco para los enfoques no de mercado (artículos 6.8 y 6.9). Hay muy poca claridad sobre cómo funcionarán estos enfoques y aún quedan por acordar cuestiones muy básicas como el alcance, la gobernanza y la infraestructura, para poner en práctica las disposiciones en virtud del Artículo 6.

Nuestra opinión es que para garantizar que los ODS no sean relegados a ser un simple marco de información y que realmente cambien las trayectorias de desarrollo de los países, su inclusión en el Artículo 6.8 pueda desbloquear su potencial y efectuar un cambio real.

Como lo indica el Gold Estándar: «Para garantizar que haya suficientes recursos disponibles para alentar el impulso y alcanzar los objetivos de los ODS, podemos agilizar el proceso de MRV para ciertos tipos de proyectos que brindan beneficios comprensibles y fácilmente cuantificables».