NUESTROS HUERTOS VUELVEN A ADQUIRIR VALOR

Las modas van y vienen, pero nuestras vivencias y raíces son muy difíciles de cambiar.

Cuando era pequeña, mi madre siempre me hablaba de la huerta de sus padres, de cómo se iba a la huerta y allí entre tomateras, higueras, manzanos y ciruelos pasaba las tardes trepando y comiendo directamente del frutal.

Hubo un tiempo en el cual España crecía, y si no ibas al supermercado a comprar frutas o verduras no estabas a la moda. Pero ahora, gracias a la compra de proximidad de temporada y ecológica abanderada por un amplio grupo de restaurantes de valorado renombre, nuestros pequeños huertos vuelven a adquirir valor. 

En mi caso, mi madre no sabe que esto ahora está de moda, sólo le mueve el dar a su familia un producto natural y sano, lo que llamamos ahora ECOLÓGICO.  Pero todo lo que consigue con ello es asombroso y a mí cada vez que lo veo me emociona y llena de orgullo.

La basura no se tira, se usa como abono; no tira las pepitas, hace su propio semillero: no compra nuevas plantas, las intercambia con sus vecinos.

¿Se puede ser más abanderado del movimiento ecológico sin saberlo?

¿Se puede estar más “in” y a la vez haber conseguido tu sueño de niñez?

En este mundo de modernidad, en el que la tecnología lo es todo, siempre es bueno echar la vista atrás y dar su valor a eso que siempre hicieron nuestros abuelos y ahora nuestros padres dan continuidad, sin ningún afán de lucro, sólo el saber que ofrecen lo mejor a todos los suyos y quienes les rodean, le dan su recompensa. Y sin saberlo se han convertido en los promotores del movimiento ecologista del siglo XXI.

¡Gracias mamá!
Por Ines Peña
Equipo ALLCOT España

ALLCOT