Hipercomplejidad en la gestión de proyectos sostenibles


Escrito por Nicol Garzón, Project Management Coordinator


La gestión de proyectos sostenibles en territorio merece la prudencia del entendimiento de la complejidad de los sistemas. En territorio confluyen múltiples sistemas que interactúan, compuestos por diferentes magnitudes de variables y sus interrelaciones definiendo así nodos de hipercomplejidad. Estos pueden ser gestionados prudentemente desde la pericia y habilidad colectiva de reconocer las variables estructurantes y hacerse las preguntas adecuadas antes que lanzarse a responder.

En las diferentes escalas del territorio, hay diversas complejidades derivadas de los tejidos y bases sociales, complejidades de fauna y flora, complejidad geológica, edafológica, hídrica, atmosférica, entre muchas otras más. Estos no son simples capítulos de estudios de impacto ambiental (por mencionar un ejemplo) a presentar a las autoridades ambientales; son la clasificación que nos permite entender en cajas el innumerable listado de variables que juegan su papel en cada sistema territorial. Y si a eso le añadimos el que se interrelacionan y no son parte exclusiva de una caja de pensamiento, damos lugar a la complejidad de comprender y trabajar por los territorios.

Desde la lógica profesional nos hemos inclinado en diferentes momentos a dar respuestas simplistas para el territorio desde nuestros saberes urbanos, sin hacer una correcta pausa para reconocer la hipercomplejidad del territorio y sus asuntos, y desde ahí efectivamente sumar valor al territorio. Como humanidad a pesar de la complejidad de nuestro cerebro, solemos hacer uso de filtros y lentes que simplifican un territorio en un puñado de variables dependiendo del interés del proyecto, dadas restricciones del sistema: presupuesto y tiempo.

Ante este escenario crítico de la gestión de proyectos en territorio, desde la academia, con el ánimo de reconocer las restricciones de entrada, pero también el valor del territorio se ha invitado a que, desde la concepción de los procesos se invierta sin temor en soluciones complejas para situaciones complejas, en la interdisciplinariedad, en un entendimiento global del proyecto con todas sus macro variables e interrelaciones, sumando a la identificación de las variables estructurantes (aquel número menor de variables que tienen incidencia en un número mayor de variables) y a la diferenciación entre variables lentas y variables rápidas. Esto es lo que permitirá tener un cuadro de mando prudente con las dinámicas territoriales.

Es en este escenario de lenguaje tipo trabalengua, que el propósito de ALLCOT va más allá de la formulación de proyectos ambientales, al ofrecer soluciones complejas a situaciones complejas que conectan el territorio y sus expectativas con los requerimientos de mercado. ALLCOT mantiene su enfoque en resultados que agregan valor sostenible en los territorios, pero reconociendo y sopesando conforme las dinámicas territoriales las diferentes variables estructurantes. Para los Project Manager la gestión de ALLCOT no es una fórmula replicable, es un continuo reconocimiento de las particularidades de cada territorio, de cada reto, son entornos cambiantes y de alta incertidumbre pues los proyectos en ALLCOT no siguen una lógica lineal, sino que por el contrario responden a las dinámicas de cambio, a los procesos adaptativos, a los flujos de resiliencia social y ecológica y evidentemente a las exigencias de mercado.

Los diferentes estados del mundo, incluidos gobiernos de América Latina y el Caribe desde el 2015, han incorporado en sus agendas los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el cumplimiento de las metas del Acuerdo de París sobre Cambio Climático, lo cual ha impulsado el desarrollo de políticas, programas y proyectos en territorio que, o terminan en un resultado plasmado en fotografías, o van más allá agregando valor colectivo. Y es ahí donde los gestores que cierran la brecha entre la política y la gestión luego de invertir en construir la pregunta adecuada pueden hacer realidad proyectos de desarrollo sostenible reconociendo los límites impuestos por la naturaleza y logrando el bienestar social, bajo el entendimiento de la complejidad territorial.

Una bomba de tiempo de la naturaleza


Escrito por Felipe Jiménez, Climate Change Mitigation Consultant


La humanidad está destruyendo la naturaleza a ritmos acelerados. La deforestación, la agricultura extensiva, el cambio climático, la invasión de hábitats, la pérdida de biodiversidad y el tráfico de fauna silvestre, no sólo destruyen bienes y servicios vitales de los ecosistemas para los seres humanos, sino que también abren el camino a las enfermedades zoonóticas, a la contaminación de los centros urbanos exponiendo a la población a patógenos mortales como el SARS-CoV-2, el virus responsable de la actual pandemia de Covid-19. Era cuestión de tiempo para que esta bomba de tiempo explotara, causando un impacto tan dramático en el mundo, como resultado de la sobreexplotación ambiental y la mala gestión de la biodiversidad.

Los gobiernos, con la ayuda de las organizaciones locales e internacionales, tienen la gran oportunidad, además de la responsabilidad, de situar a sus países y al mundo en un camino más sostenible. En la actualidad, se han estructurado políticas incluyendo subsidios para la protección y conservación de los ecosistemas y la biodiversidad. Los gobiernos han comprendido la importancia de reformar los subsidios que son perjudiciales para la naturaleza, además de introducir el pago de impuestos para las actividades que intervienen en la degradación del medio ambiente y la pérdida de la diversidad biológica. El fomento y la promoción de proyectos tanto eficaces como sostenibles, además del fortalecimiento de los procedimientos de vigilancia y reglamentación del medio ambiente, están siendo respaldados por la iniciativa de los gobiernos y del sector privado de crear más puestos de trabajo en pro de la naturaleza. Esto, a su vez, impulsa tanto la economía como los procesos de recuperación de los ecosistemas, promoviendo la conservación y la restauración de la biodiversidad.

Además de estas acciones, los gobiernos de todo el mundo han prohibido el tráfico de fauna silvestre, a su vez han tomado medidas de precaución para garantizar la seguridad alimentaria y el consumo saludable. De la misma manera, los líderes de la sociedad han llevado a cabo campañas educativas para concientizar sobre la importancia de establecer actividades alternativas más sostenibles, haciendo frente al problema mediante inversiones ecológicas, el refuerzo de una economía y un mercado más respetuosos con el medio ambiente.

Dada la situación actual, ALLCOT tiene una clara visión de su papel en la mejora de las prácticas para la promoción de un ecosistema resistente, además de resiliente. Como líder en la formulación de proyectos sostenibles y de mitigación del cambio climático, ALLCOT apoya la conservación de los ecosistemas, por ende la protección de la diversidad biológica. Mediante los proyectos centrados en la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal, ALLCOT aborda la deforestación y la fragmentación de los bosques restaurando los corredores biológicos, protegiendo las especies de flora y fauna, especialmente las especies clave consideradas vulnerables, amenazadas o en peligro crítico debido a su función como indicadores ambientales de un ecosistema saludable. Además del plan de mitigación y acción climática, ALLCOT desarrolla diversas iniciativas sostenibles en torno a las energías renovables, la gestión de la energía, los recursos y los desechos. A través de esta serie de proyectos, la organización lleva a cabo una evaluación cualitativa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que podrían verse afectados positivamente por las actividades del proyecto, y actualmente está trabajando en una metodología que permitirá supervisar este impacto.

Entre las actividades que apoyan la aplicación de estos programas, los proyectos incluyen campañas educativas sobre el tráfico de fauna y flora silvestres, la correcta gestión de los recursos y el medio ambiente, la administración financiera, la gobernanza, el liderazgo social, etc. Además, apoyando la idea anteriormente mencionada de promover proyectos en pro de la naturaleza, ALLCOT desarrolla planes bien estructurados que implican la participación de la comunidad local brindándoles la oportunidad de establecer y conocer actividades o negocios alternativos sostenibles.

Debemos darnos cuenta de que cuando destruimos la biodiversidad, destruimos el sistema que sustenta la vida humana. La sobreexplotación de los recursos, la contaminación por plástico, la sobrepesca y la contaminación de las fuentes de agua son algunos problemas críticos adicionales que la humanidad debe afrontar mediante el fomento de acciones sostenibles. La formulación de esos proyectos basados en la naturaleza debe recibir un claro apoyo del gobierno y del sector privado. Estas inversiones crearán una economía más resistente y también abordarán problemas sociales como la pobreza y el hambre. La contribución de ALLCOT a la conformación y realización de estos proyectos demuestra el compromiso de la organización con los objetivos del Acuerdo de París y las metas de la Agenda 2030.

El índice ODS, herramienta para un monitoreo más exacto del desarrollo en América Latina


 

Escrito por Andrés Melendro, Sustainability Manager


El pasado miércoles 16 de junio, el Centro de Desarrollo Sostenible para América Latina (CODS) lanzó su Índice ODS: una medición del avance de los países de América Latina y el Caribe hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El informe resalta que, de manera global, la región no está cumpliendo hasta el momento con las metas consignadas en la Agenda 2030 y que además la crisis sanitaria y económica ligada a la pandemia de COVID-19 representa un retroceso considerable en la mayoría de los ODS. Si la tendencia actual perdura, las metas trazadas en 2015 no se materializarían ni siquiera en un horizonte de 50 años.

Se destaca como excepción el ODS 13, Acción por el clima, ya que las cuarentenas generalizadas y las restricciones a la actividad productiva han supuesto una caída considerable de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, el efecto de rebote es previsible ya que la reducción es coyuntural. En particular, es posible que el interés de invertir en proyectos y tecnologías verdes se vea afectado por la premura de reactivar o proteger sectores de mayor importancia para el futuro inmediato de una empresa. En ese sentido, el trabajo de ALLCOT por desarrollar proyectos que generen incentivos financieros a la reducción de emisiones está más vigente que nunca.

La metodología se basa en la que viene utilizando el Sustainable Development Solutions Network (SDSN) desde hace varios años a escala mundial, para establecer comparaciones internacionales. El CODS procede a ajustarla a la realidad estadística de los países de la región, es decir, se filtran los indicadores no disponibles. De esta manera, la comparación cobra mayor validez. Por un lado, algunos  Estados no cuentan con una metodología para su medición, mientras que otros no cuentan con cifras anteriores ni posteriores a 2015, que permitan medir el avance desde la creación de la Agenda 2030.

El informe incluye también una herramienta de visualización llamada tablero de control. Esta permite resaltar, mediante un código semafórico, qué tan próximo está un ODS de cumplirse, para así servir de herramienta de priorización en cada país.

La publicación del Índice ODS, así como la creación de los índices municipales ODS de la Fundación Corona a través de su Red de Ciudades Cómo Vamos, ilustran la tendencia hacia la apropiación de los ODS por entes no gubernamentales y su medición a escalas subnacionales. El sector privado—en particular los organismos que crean los estándares de los informes de sostenibilidad corporativa— también viene incluyendo los ODS en sus métricas de desempeño. Precisamente, ALLCOT desarrolla actualmente herramientas estadísticas para cuantificar el impacto de los co-beneficios socioeconómicos de sus proyectos de mitigación de cambio climático, a través de los 230 indicadores asociados a los 17 ODS.

Este ejercicio presenta varios retos, dado que las áreas de proyecto suelen ser de una escala menor que la división político-administrativa más pequeña del país donde se desarrolla el proyecto, y suele no coincidir con los límites geográficos de estas. ALLCOT, así como el CODS, adapta los indicadores ODS a la realidad de los datos disponibles y a variables que tengan más sentido según el contexto específico. Además, para mitigar la ausencia de datos locales en muchas zonas rurales de países en desarrollo, ha creado mecanismos para el levantamiento de datos primarios que permitan establecer una línea base ODS significativa. De esta manera, ALLCOT toma un rol de liderazgo en la medición del impacto corporativo en el desarrollo sostenible.

Hacia un aceite de palma sostenible


Escrito por Asier Aramburu Santa Cruz, Climate Change RENEN Manager


Gracias al proyecto para la captura de metano, desplazamientos de combustibles fósiles y cogeneración de energía renovable que ALLCOT desarrolla actualmente en Colombia, la industria palmera puede ser una gran aliada en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque pueda parecer que la mayor acción que puede realizar esta industria es el buen manejo de sus plantaciones y las políticas de no deforestación que lleve a cabo, en el propio procesamiento del fruto para obtener el aceite, se pueden implantar diversas medidas que aseguren un producto más sostenible. Así, en Colombia se ha logrado convertir un problema, la gestión de residuos, en una oportunidad. Las aguas residuales industriales del proceso productivo tienen una alta carga orgánica y precisan de un tratamiento para poder verterlos a un medio acuático. Este tratamiento se realizaba mediante el uso de lagunas anaerobias, que emitían grandes cantidades de metano a la atmósfera, un gas con un potencial de calentamiento global 25 veces mayor que el CO2.

Sin embargo, se encontró una solución que reporta diversos beneficios: el uso de biodigestores. Gracias a estas instalaciones, se están reduciendo las emisiones de metano por medio de la captura del biogás, nombre que se da a la mezcla gaseosa rica en metano que se produce en el proceso de tratamiento de las aguas residuales.

Aunque unas pocas plantas están aprovechando este biogás para generar energía, la segunda fase del proyecto contempla la adopción de esta forma de generación de energía eléctrica. Así, en lugar de la quema en tea, el destino actual de la mayoría del biogás generado, las empresas asociadas al proyecto podrán adoptar la tecnología que les permita usar ese metano como energía. De esta forma, pueden pasar a ser autosuficientes y sus excedentes energéticos entregarlos a la red eléctrica, lo que a su vez desplazaría la generación de energía por medio de combustibles fósiles, incrementando el potencial de mitigación del cambio climático del proyecto.

ALLCOT llega en un punto clave, ya que la industria precisa de una actualización del documento de diseño o Project Design Document (PDD) entregado inicialmente al organismo de las Naciones Unidas encargado del registro de estos proyectos de desarrollo limpio, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Pero el paso más importante y el mayor reto es la primera verificación de las reducciones para poder obtener los bonos de carbono, lo que permitirá certificar por primera vez las reducciones que ya se han realizado. ALLCOT tiene también el reto de demostrar el potencial y los beneficios del proyecto, de forma que se logre la adhesión del resto de productores y se consiga transformar esta industria. Además, el éxito de este proyecto no solo tiene importancia en la adhesión del resto de actores, sino que también en el desarrollo de otras iniciativas dentro del proceso productivo, como puede ser el compostaje de los lodos y los residuos del proceso productivo (cáscaras, etc.), que emiten también grandes cantidades de gases de efecto invernadero en su proceso de descomposición.

Para ello no solo se está trabajando en los cálculos de las reducciones y en la elaboración de la documentación, sino que se está realizando el proceso haciendo participe a los participantes del proyecto con visitas a las empresas productoras que ya han puesto en operación el proyecto de reducción de emisiones.

 La industria del aceite de palma es actualmente líder a nivel mundial en la provisión de aceites y grasas. A la cabeza de su producción se sitúan los países asiáticos, liderados por Indonesia y Malasia, que han logrado un crecimiento vertiginoso de su producción en las últimas décadas hasta llegar a una producción conjunta de 59.000.000 toneladas (82,5% del total). Sin embargo, este crecimiento ha recibido múltiples críticas a nivel internacional, ya que en parte se ha obtenido a costa de la destrucción de bosque natural.

En el caso de Colombia, en un campo dominado por productores asiáticos, ha conseguido situarse como el primer productor de aceite de palma en América y el cuarto en el mundo, con más de 1.600.000 toneladas.

Por tanto, gracias a este proyecto, la industria palmera colombiana tiene la oportunidad de mostrar su grado de compromiso con el desarrollo sostenible, diferenciarse del resto de productores y alinearse con los objetivos comprometidos en el Acuerdo de París.

Novedades del mercado del carbono en Colombia


Escrito por Andrés Melendro, Sustainability Consultant.


A finales del mes de noviembre se llevó a cabo en Bogotá el primer congreso de ASOCARBONO, la Asociación Colombiana de Actores del mercado de Carbono. ALLCOT es miembro y participa activamente de la dinamización del mercado. Entro los mandatos de ASOCARBONO, ALLCOT quisiera incluir la tarea de abogar porque el sector financiero en Colombia considere a los bonos de carbono como un activo financiero.

En cuanto a la evolución del sector, si bien las novedades son múltiples, hay un par de constantes que vale la pena resaltar. Por un lado, la demanda de bonos de carbono sigue siendo muy superior a la oferta. Por otro, la mayoría de los proyectos certificados tanto para el mercado regulado, como para el voluntario siguen siendo forestales. 

Entre las novedades están la entrada de certificadores nacionales de proyectos de reducción de emisiones y el fortalecimiento de la presencia de los certificadores internacionales. Esto contribuirá a aumentar la capacidad de trámite de certificados, a reducir los tiempos del proceso y debería permitir que proyectos antiguos aún alcancen a ser registrados.

En esta misma línea, se anticipa un acercamiento entre los verificadores y los desarrolladores de proyectos. Verra se ha propuesto poner a disposición todos los documentos requeridos en español, para de esta manera eliminar la barrera lingüística. También lanzará una línea de certificación más sencilla para proyectos de pequeña escala en zonas rurales y enfocado a las soluciones basadas en la naturaleza. De este modo, en 2020 deberíamos asistir a un aumento en el número de proyectos registrados y a una diversificación de los actores que los gestionan.

Ahora bien, a nivel sectorial podría presentarse igualmente una diversificación, dado el potencial de reducción que existe en otros sectores diferentes al forestal, como el energético. Este fue el tema del panel en el que Alexis Leroy, CEO de ALLCOT, participó como ponente.

A pesar de la baja eficiencia del sector industrial en Colombia, a la fecha no se han emitido bonos de eficiencia energética. Ecopetrol, la petrolera estatal y mayor empresa del país, está camino a emitir los primeros en las próximas semanas, gracias a un proyecto en su refinería de crudo de Barrancabermeja. Sin embargo, en general hay poca medición del gasto energético, que sirve como línea base para eventuales reducciones.

Hay dos factores que explican esta observación. La pequeña industria es adversa al riesgo y no dispone de recursos. Es necesario resaltar que los desarrolladores de proyectos de carbono pueden compartir el riesgo de dichas inversiones. Los industriales deben cambiar su cultura organizacional y medir sistemáticamente sus inversiones en energía y las fugas de esta. Además, existe amplio potencial en documentar proyectos de eficiencia pasados y que no requieren inversiones suplementarias para ser registrados.

Los bonos de eficiencia energética servirán no solo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), sino también para mejorar la competitividad industrial del país. ALLCOT será un aliado para alcanzar ambos objetivos.

ALLCOT y las comunidades indígenas: aliados en los proyectos forestales


Escrito por Andrés Melendro, Sustainability Consultant.


Las comunidades indígenas son actores clave en la mitigación del cambio climático y de la sostenibilidad de sus territorios. A nivel regional, según el informe Estado de la Amazonia publicado por WWF en 2017, los territorios de las comunidades indígenas corresponden a 33% de la Amazonía y tan solo a 8% de las tierras deforestadas. Esto pone de relieve su papel esencial en la lucha contra la deforestación. Durante la última década, la tecnología ha empoderado a los indígenas en el monitoreo de sus territorios, lo cual ha permitido que las empresas que extraen recursos naturales rindan más cuentas. Por ejemplo, los dispositivos de GPS son usados por los grupos indígenas para reportar delitos ambientales.

En Colombia, los resguardos indígenas han estado históricamente localizados en el corazón de los territorios controlados por grupos al margen de la ley y de las rutas del narcotráfico.  Al haber sido golpeadas de lleno por el conflicto armado entre guerrillas y el ejército colombiano, su desarrollo económico se frenó y sus índices de desarrollo son hoy inferiores al promedio nacional. 

Las comunidades Inga y Kamsá, originarias del Alto Putumayo y del Caquetá respectivamente (ambas en el sur de Colombia) juegan un papel clave en esta nueva etapa de sus regiones, en el cual el restablecimiento progresivo del orden público puede generar la intensificación de los motores de la deforestación. Putumayo y Caquetá son dos departamentos que hacen parte de la Amazonía colombiana. Por estar en zona de transición entre esta y la zona Andina, la más poblada y centro económico de Colombia, presentan unas de las tasas de deforestación más altas del país. Además, el postconflicto ha significado la llegada de colonos y de grandes grupos económicos, lo cual se refleja en cambios de uso de suelo hacia la agricultura, ya sea de latifundio o de subsistencia. Tanto la frontera agrícola como la extracción de madera y la ganadería ejercen presión sobre los bosques. Vale la pena recordar que el sector forestal es el mayor emisor de gases de efecto invernadero (GEI) en Colombia, responsable del 36% de las emisiones, según el Inventario Nacional de GEI. De ahí su importancia para alcanzar las metas de la contribución determinada a nivel nacional (NDC) del país.

ALLCOT coordina proyectos forestales con el objetivo de que los bosques se preserven y sigan jugando su rol de sumideros de carbono. Desde la fundación de ALLCOT hace 10 años, el proceso de consulta social ha sido riguroso y las comunidades indígenas han sido aliados de varios proyectos forestales. La consulta social realizada por ALLCOT siempre se rige por el principio de consentimiento previo, libre e informado. A través de los fondos derivados proyectos forestales que ALLCOT desarrolla es posible mejorar los indicadores ligados a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) como acceso a energía las 24 horas, tasa de escolaridad o tasa de mortalidad infantil. El objetivo último es que el desarrollo social y económico de los habitantes de la zona se pueda alcanzar en paralelo de la protección forestal, para así cumplir a la vez con la Agenda 2030 y con el Acuerdo de París. Esta es la misión de ALLCOT y el conocimiento ancestral con el que cuentan los indígenas sobre las áreas boscosas es una herramienta clave.

ALLCOT en la COP25

 

SIDE EVENT

«Cuantificación de los ODS para implementar el Artículo 6 del Acuerdo de París»

Del 2 al 13 de diciembre, se celebrará en Madrid La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Este evento incluirá la 25º Conferencia de las Partes de la UNFCCC, mejor conocida como COP 25, la 15º reunión de las Partes por el Protocolo de Kyoto y la 2da reunión de las Partes del Acuerdo de París. 

ALCOTT estará presente en este evento de alto nivel, lo que significa una gran oportunidad para dar mayor visibilidad al trabajo que se está llevando a cabo sobre el cambio climático.

Sergi Cuadrat, director técnico del grupo, estará presentado un evento titulado “Cuantificación de los ODS para implementar el Artículo 6 del Acuerdo de París”.

ALLCOT está desarrollando una Metodología de cuantificación de ODS de código abierto que tiene como objetivo medir los cobeneficios de los proyectos de reducción de emisiones de GEI en los ODS. Esto requiere establecer líneas bases de los ODS a escala local y monitorear su progreso. Esta herramienta operativa será aplicada a  proyectos de desarrollo para garantizar un precio justo del carbono.

Panelistas:

  • El Hadji Mbaye Diagne, Vice-Chair of the CDM Executive Board.
  • Margaret Kim, Chief Executive Officer of Gold Standard.
  • David Antonioli, Chief Executive Officer of Verra.

Lugar: Business Hub Side Event room. (IFEMA – MADRID)

Día: 10 de diciembre

Hora: 14:00 a 15:30

Será un placer para nosotros participar en esta gran evento y poder compartir con todos los asistentes. Te esperamos.

Si deseas reunirte con el equipo de ALLCOT en Madrid, contacta a Mónica de Oliveira mdo@allcot.com 

La neutralización de carbono debe tener el mismo valor que los PPA para la financiación de proyectos.


Escrito por Alexis Leroy, CEO ALLCOT


La neutralización de carbono es tan válida y valiosa como la energía renovable

Cualquier persona involucrada en el desarrollo de proyectos de energía limpia en todo el mundo estará familiarizada con la necesidad de asegurar la financiación del proyecto. Los prestamistas generalmente desean ver un flujo de ingresos sólido antes de considerar la financiación de energía renovable o proyectos de energía baja en carbono.

Normalmente, un acuerdo de compraventa de energía (PPA por sus siglas en inglés) cumple con este requisito: un acuerdo de compra a largo plazo con un comprador de alta calidad, ofrece la confianza de que el proyecto generará un flujo de caja constante para pagar su deuda.

Ocasionalmente, un PPA en sí mismo puede no considerarse como una garantía suficiente de rendimiento, o la calidad crediticia del comprador no puede ser lo suficientemente sólida. En estos casos, se puede agregar seguridad adicional en forma de garantías líquidas o bonos de desempeño.

Sin embargo, hay otra fuente de ingresos que puede desempeñar ese papel: los bonos de carbono.

Los bonos de carbono representan el ahorro en emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero (GEI). Se miden en función de una línea base en la que el proyecto usaría tecnologías fósiles. De esta manera, un parque eólico, un parque solar o una planta de conversión de residuos el  gas representan un ahorro de emisiones en comparación con electricidad producida a partir de carbón o gas .

El mundo está a la espera de que un nuevo mercado global de neutralización de CO2 reemplace el Mecanismo de Desarrollo Limpio que finalizará cuando el Protocolo de Kyoto sea reemplazado por el Acuerdo de París en 2021. Pero mientras tanto, hay muchas oportunidades para desarrollar y vender bonos de carbono en algunos mercados existentes. Los ingresos deberían ayudar a asegurar la financiación del proyecto.

Sudáfrica y Colombia están a la vanguardia en la creación de mercados de alta confianza para la neutralización de CO2, al permitir que se utilicen en el pago parcial de sus respectivos impuestos nacionales sobre el carbono y, por ende, monetizarlos, al menos en el papel.

Además, la Organización de Aviación Civil Internacional se está preparando para lanzar un mercado global de neutralización de CO2 para las aerolíneas a partir de enero de 2021. Se prevé que la demanda de neutralización de CO2 de las aerolíneas que participan en CORSIA alcanzará los 174 millones de toneladas de C02 equivalente (TCO2e) en 2025 y podría llegar a cerca de 8 mil millones de tCO2e en 2040.

Y más allá de estos mercados formalmente establecidos, respaldados por el gobierno, hay una amplia variedad de programas voluntarios de neutralización de carbono operados por grandes empresas industriales, comerciales y minoristas de todo el mundo. Según Forest Trends, casi 49 millones de neutralizaciones de CO2 fueron retiradas por gobiernos, empresas e individuos en 2018.

Hay muchos desafíos que enfrenta el uso de la neutralización de CO2 como seguridad para la financiación de proyectos. En primer lugar, el flujo de ingresos de la neutralización de CO2 probablemente representaría solo una fracción de los costos generales del proyecto, y para algunos, simplemente no valdría la pena el esfuerzo de incorporar la neutralización de CO2 en el cierre financiero.

Además, las fuentes de ingresos de la venta de bonos de carbono tienden a no ser regulares, sino «desiguales». Los proyectos neutralizados ​​deben presentar una verificación e informe independientes del volumen de emisiones reducido antes de que puedan solicitar la emisión de esos créditos, y los costos asociados con ese proceso generalmente significan que solo es posible realizar emisiones anuales o incluso bianuales. Dicha emisión periódica puede no ser lo suficientemente estable o regular para satisfacer los requisitos de un prestamista.

Sin embargo, al mismo tiempo, utilizar los ingresos de los bonos de carbono para asegurar el financiamiento puede tener dos beneficios significativos: la calidad y la confiabilidad del comprador. En el caso de los países con impuestos al carbono que pueden pagarse parcialmente en neutralización de CO2, el motor de la demanda es el gobierno, y los emisores industriales deben cumplir para cumplir con la ley.

Del mismo modo, en el caso de CORSIA, los compradores finales serán aerolíneas internacionales que buscan cumplir con los objetivos establecidos por el gobierno y aprobados por la ONU.

¿Por qué es importante el uso final de la neutralización de CO2? Debido a que los prestamistas se preocupan no solo por la escala de los flujos de ingresos de un proyecto, sino también por la confiabilidad y solvencia de los compradores. Los compradores de mayor calidad significarán mayor seguridad para el vendedor y, por lo tanto, para el prestamista.

En segundo lugar, es importante comprender que existe un vínculo directo entre la seguridad del suministro de electricidad renovable y la seguridad del suministro de bonos de carbono. Debería darse el caso de que cualquier prestamista que confía en un PPA como garantía para la financiación del proyecto, también debe poder confiar en el flujo de neutralización de CO2 a través de un acuerdo de compra de reducción de emisiones (ERPA).

Los prestamistas considerarán la confiabilidad del proyecto de energía (cuánta energía se espera o calcula entregar a lo largo de cualquier contrato) al estimar el valor del PPA. El PPA, por lo tanto, es una medida del suministro potencial de energía y, por lo tanto, puede ser también una medida del suministro de neutralización de carbono.

En el caso de muchas tecnologías confiables de energía renovable (gas residual, energía solar e incluso eólica), la generación real de energía y la generación de neutralización de CO2 están estrechamente vinculadas.

Un desarrollador de proyectos podría incluso utilizar la entrega futura de bonos de carbono como fuente de capital semilla para un proyecto. Esta era una práctica común bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU. Al organizar un ERPA con un comprador que busca neutralización de CO2 para algún cumplimiento o incluso un propósito voluntario, un desarrollador de proyecto puede usar este ERPA para recaudar capital semilla. Sin duda, el volumen de la neutralización de CO2 puede estar sujeto a un recorte, pero el principio es sólido.

Entonces, ¿por qué los prestamistas no tienen en cuenta los ERPA? Si estamos de acuerdo en que la lucha contra el cambio climático es primordial, entonces, ¿cómo es posible que no apoyemos a los bonos de de carbono como una fuente de financiación válida, y que puede de hecho ser más valiosa que los megavatios-hora de generación de energía renovable?

Conferencia sobre el Mercado de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero IEA-IETA-EPRI


Escrito por Casania Fometescu, ALLCOT Group Business Development


A principio de mes, Casania Fometescu, consultora internacional de CO2 y Directora de Desarrollo en Europa del Este de ALCOTT Group, participó en el XIX Taller Anual sobre Comercio de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero, organizado por La Agencia Internacional de Energía (IEA), La Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (IETA) y el Instituto de Investigación de Energía Eléctrica (EPRI) en París.

La conferencia mostró la creciente importancia del mercado de CO2 a nivel mundial. El número de asistentes se duplicó con respecto al evento del año pasado, especialmente con respecto a las delegaciones gubernamentales, como por ejemplo:  Reino Unido, Suiza, La Comisión Europea, China, Nueva Zelanda, Canadá, entre otros. Mark Lewis de BNP expresó a los participantes que se sentía “en los días de gloria de la acción del carbono”. 

El mercado internacional del carbono se ha convertido es un tema extendido, y esto se debe a que las autoridades nacionales, regionales y locales, pero también las compañías, han desarrollado políticas para reducir las emisiones, y cada una de ellas tienen diferentes métodos de implementación. Las presentaciones realizadas explicaron muchos esquemas de comercio de emisiones subnacionales (Ontario, Quebec, California), nacionales (Nueva Zelanda, China, Taiwán, Corea, Japón, Costa Rica, Columbia) y supranacionales (EU ETS).

Es importante destacar los siguientes puntos de conversación:

  1. La representante del Banco Mundial, Celien Ramstein, reconoció la importancia de fijar el precio del carbono y mencionó que hay 46 jurisdicciones nacionales y 30 subnacionales que ya han implementado planes de comercio de carbono o impuestos al carbono. Sin embargo, todos los esquemas de comercio de emisiones (ETS) en el mundo (incluida China) comprenden solo el 20% de las emisiones de gas de efecto invernadero (GEI). Por lo tanto, todavía hay mucho espacio para ampliar el alcance de estos mecanismos.
  2. Según el informe del Banco Mundial sobre el estado del mercado de carbono, existe una diversidad de precios en diferentes países, que van desde € 127 / tCO2 en Suecia y € 96 / tCO2 en Suiza, hasta € 25 / tCO2 en la Unión Europea (EU ETS) a menos de € 10 / tCO2 en la mayoría de los países que cuentan con precios del carbono. Solo el 5% del mercado mundial de GEI tiene precios de carbono entre € 40-80 / tCO2.
  3. Los ingresos mundiales de carbono de los gobiernos también aumentaron de $22 mil millones de dólares en 2016 a $33 mil millones de dólares en 2017, y $45 mil millones de dólares en 2018, según el Banco Mundial.
  4. El volumen del comercio voluntario del carbono ha aumentado en los últimos años y las empresas buscan cada vez más establecer objetivos de CO2 en línea con los Acuerdos de París, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los objetivos de la UE para 2030 y 2050.
  5. El objetivo de neutralidad en carbono de la UE para 2050 sólo se puede lograr si los gobiernos refuerzan sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) y establecen objetivos más ambiciosos para lograr mediante la compensación de carbono y la inversión en tecnologías ecológicas, energía renovable y medidas de almacenamiento de carbono.
  6. A Alemania quiere introducir un esquema de comercio sectorial nacional además del ETS obligatorio de la UE, que comprenderá más sectores de actividad en comparación con este último. China ha avanzado en la implementación de su ETS nacional. Ya finalizó la Fase I y  planea realizar los «ejercicios de simulación» de la Fase 2 antes de que finalice este año.
  7. Las negociaciones del Artículo 6 del Acuerdo de París pueden representar una oportunidad para que las entidades privadas contribuyan a los esfuerzos globales de mitigación a través de su participación en los mecanismos del mercado internacional, pero también a través de la cooperación voluntaria en la implementación del NDC de cada país. Sin embargo, todas las iniciativas piloto en virtud del Artículo 6 son iniciativas gubernamentales y no privadas.
  8. La encuesta sobre el sentimiento del mercado de GEI de la IETA muestra que el 85% de los encuestados espera que la acción voluntaria corporativa aumente en los próximos 5-10 años con empresas mucho más involucradas en reducir las emisiones de GEI y alcanzar sus objetivos voluntarios.

 

Reflexiones sobre la Semana del Clima de Nueva York y el papel de los exploradores.


Escrito por Alexis Leroy , CEO ALLCOT


El pasado mes de octubre, la comunidad del Cambio Climático se reunió en la ciudad de Nueva York para la Semana del Clima. Numerosas organizaciones realizaron eventos alrededor de la ciudad al margen de los eventos oficiales de las Naciones Unidas, haciendo de la Semana del Clima una de las reuniones climáticas más grandes del año.

Asistí, entre otros eventos, al «Foro de carbono de América del Norte» de la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (IETA), que se celebró en la icónica sede del Explorers Club en el centro de la ciudad.

El Explorers Club es un establecimiento histórico que se remonta a principios del siglo XX, donde exploradores como Edmund Hillary, Theodore «Teddy» Roosevelt y Charles Lindbergh entretenían a los miembros con historias de condiciones extremas, nuevas especies de animales, algunos de ellos todavía se muestran en el club, y sus esfuerzos por hacer retroceder los límites del conocimiento y los logros humanos.

Me gustaría pensar que no fue casualidad que IETA eligiera The Explorers Club para organizar su evento anual. El cambio climático es un territorio desconocido: estamos trazando un nuevo camino hacia el reino de los patrones del cambio climático y la capacidad de la humanidad para prevenir y adaptarse a un entorno cambiante.

Y también se me ocurrió que lo que están haciendo los grupos involucrados en el cambio climático es muy similar a la exploración. El cambio climático no solo representa un territorio nuevo, también es una forma de abordar los problemas ambientales para los esfuerzos que las naciones están haciendo en prevenir el cambio climático.

Aplicar mecanismos de mercado para resolver un problema ambiental puede parecer contradictorio, pero habla de una de las fuerzas más poderosas que impulsa a la humanidad: su ambición, su búsqueda de la seguridad y el conocimiento y su deseo de sobrevivir. Todos estos están representados en los sistemas de mercado, y también fueron fuerzas que impulsaron a los grandes exploradores.

Recientemente, se publicó un estudio que mostró cómo la estrecha cooperación entre las naciones para vincular sus sistemas de fijación de precios del carbono podría reducir el costo de las emisiones hasta en $ 250 mil millones al año para 2030. Las eficiencias de escala y las regulaciones estrechamente alineadas son críticas para lograr estas reducciones de costos.

Esta es una investigación innovadora que destaca cómo se puede usar el poder de los mercados para lograr un bien global. Y la idea de mercados para resultados ambientales ni siquiera es nueva: Estados Unidos fue pionero en el uso de mercados para objetivos ambientales cuando desarrolló los primeros sistemas de comercio de emisiones para las emisiones de dióxido de azufre y óxido de nitrógeno de las centrales eléctricas de carbón en la década de 1970.

Este estudio explora los alcances más lejanos de lo que podría ser posible si las naciones pueden acordar un conjunto claro y transparente de normas y regulaciones que luego puedan utilizar al establecer sus mercados de carbono. Las negociaciones de la ONU en Santiago de Chile, en diciembre de este año, serán críticas para hacer realidad el trabajo exploratorio de este estudio.

Esta investigación demuestra cuán importante es que las naciones, así como los grupos de interés en el espacio ambiental, consideren el papel de las empresas. Hay muchas ONG que abogan por soluciones prácticas al problema del cambio climático, pero no muchas de ellas abordan las preocupaciones de la comunidad empresarial.

No es herejía decir esto: sea lo que sea que pensemos de la economía global y su presencia en nuestras vidas, las empresas se encuentran entre los grupos más importantes que conforman la sociedad. Y como tal, tiene un papel que desempeñar para abordar nuestros problemas.

Solo dentro de la esfera climática, las ONG verdes abogan por soluciones que consideren la ciencia, los derechos humanos, la justicia climática, el género, la juventud y los trabajadores. ¿Por qué se consideraría incorrecto que una ONG ayude a elaborar regulaciones de mecanismos de mercado eficaces y eficientes para que las empresas puedan desempeñar plenamente su papel?

Algunos pueden decir que los gobiernos simplemente necesitan regular las emisiones de carbono fuera de existencia, imponiendo un impuesto al dióxido de carbono. Hay muchas partes del mundo donde eso sucede. Sin embargo, los exploradores reales están buscando formas que realmente garanticen el resultado ambiental, en lugar de los ingresos fiscales del gobierno.

El capitalismo es a menudo visto como incompatible con la acción climática; basta con mirar las protestas que están creciendo día a día en todo el mundo. El papel de los pioneros y exploradores como IETA es hacer que los dos trabajen juntos, acelerando la acción climática al garantizar que haya un incentivo real para actuar.