ALLCOT y las comunidades indígenas: aliados en los proyectos forestales


Escrito por Andrés Melendro, Sustainability Consultant.


Las comunidades indígenas son actores clave en la mitigación del cambio climático y de la sostenibilidad de sus territorios. A nivel regional, según el informe Estado de la Amazonia publicado por WWF en 2017, los territorios de las comunidades indígenas corresponden a 33% de la Amazonía y tan solo a 8% de las tierras deforestadas. Esto pone de relieve su papel esencial en la lucha contra la deforestación. Durante la última década, la tecnología ha empoderado a los indígenas en el monitoreo de sus territorios, lo cual ha permitido que las empresas que extraen recursos naturales rindan más cuentas. Por ejemplo, los dispositivos de GPS son usados por los grupos indígenas para reportar delitos ambientales.

En Colombia, los resguardos indígenas han estado históricamente localizados en el corazón de los territorios controlados por grupos al margen de la ley y de las rutas del narcotráfico.  Al haber sido golpeadas de lleno por el conflicto armado entre guerrillas y el ejército colombiano, su desarrollo económico se frenó y sus índices de desarrollo son hoy inferiores al promedio nacional. 

Las comunidades Inga y Kamsá, originarias del Alto Putumayo y del Caquetá respectivamente (ambas en el sur de Colombia) juegan un papel clave en esta nueva etapa de sus regiones, en el cual el restablecimiento progresivo del orden público puede generar la intensificación de los motores de la deforestación. Putumayo y Caquetá son dos departamentos que hacen parte de la Amazonía colombiana. Por estar en zona de transición entre esta y la zona Andina, la más poblada y centro económico de Colombia, presentan unas de las tasas de deforestación más altas del país. Además, el postconflicto ha significado la llegada de colonos y de grandes grupos económicos, lo cual se refleja en cambios de uso de suelo hacia la agricultura, ya sea de latifundio o de subsistencia. Tanto la frontera agrícola como la extracción de madera y la ganadería ejercen presión sobre los bosques. Vale la pena recordar que el sector forestal es el mayor emisor de gases de efecto invernadero (GEI) en Colombia, responsable del 36% de las emisiones, según el Inventario Nacional de GEI. De ahí su importancia para alcanzar las metas de la contribución determinada a nivel nacional (NDC) del país.

ALLCOT coordina proyectos forestales con el objetivo de que los bosques se preserven y sigan jugando su rol de sumideros de carbono. Desde la fundación de ALLCOT hace 10 años, el proceso de consulta social ha sido riguroso y las comunidades indígenas han sido aliados de varios proyectos forestales. La consulta social realizada por ALLCOT siempre se rige por el principio de consentimiento previo, libre e informado. A través de los fondos derivados proyectos forestales que ALLCOT desarrolla es posible mejorar los indicadores ligados a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) como acceso a energía las 24 horas, tasa de escolaridad o tasa de mortalidad infantil. El objetivo último es que el desarrollo social y económico de los habitantes de la zona se pueda alcanzar en paralelo de la protección forestal, para así cumplir a la vez con la Agenda 2030 y con el Acuerdo de París. Esta es la misión de ALLCOT y el conocimiento ancestral con el que cuentan los indígenas sobre las áreas boscosas es una herramienta clave.