ALLCOT apoya a comunidades Colombianas en la lucha contra el COVID 19.

En medio de tantas noticias desalentadoras que nos llegan de todas partes del mundo por la expansión del COVID 19, ALLCOT, bajo su Responsabilidad Social Empresarial (RSE), quiere hacer un reconocimiento especial a todo el personal médico y administrativo que está día a día luchando por vencer esta batalla en la que, sin duda, los grandes vencedores y héroes son ellos.

Por tal motivo y queriendo aportar nuestro pequeño grano de arena, hicimos entrega de tapabocas de tela quirúrgica a las comunidades con quienes actualmente desarrollamos proyectos REDD+ en Colombia. Estos proyectos buscan apoyar a las comunidades en el objetivo global de conservar los bosques, la fauna y la flora de la región, mediante el mercado del carbono.

Hoy en día se han entregado:

  • 300 tapabocas al Centro Médico del Municipio de Vista Hermosa, Meta.
  • 300 tapabocas al Hospital de Puerto Rico, Meta.

Se entregarán en los próximos días:

  • 600 tapabocas a 6 resguardos indígenas Inga y Kamëntsá del Valle de Sibundoy, Putumayo.

Por nuestra parte, seguimos trabajando arduamente para combatir el cambio climático y seguir cambiando el cambio. Se prevé entregar 5.000 tapabocas a otras comunidades, así que iremos compartiendo con ustedes más detalles y fotos sobre esta iniciativa de ALLCOT junto con la empresa Verdelimon Swimwear.

 

ALLCOT y Conservation International Colombia, una alianza con gran impacto sostenible en beneficio de los ecosistemas y las comunidades en Colombia.

Colombia posee uno de los índices más altos de biodiversidad a nivel mundial, sin embargo, ha disminuido en un 18% en los últimos años. La mayor amenaza es la pérdida de hábitat natural, generalmente debido a la agricultura y la ganadería. Es nuestra responsabilidad proteger los ecosistemas y luchar contra el cambio climático que afecta gran parte del territorio nacional, sobre todo, a las comunidades más desfavorecidas.

ALLCOT, con más de 10 años de experiencia, desarrolla proyectos sostenibles a nivel mundial aportando a sus clientes y colaboradores el conocimiento y la gestión de iniciativas para la reducción de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y así, combatir activamente la crisis climática. Nos comprometemos y creamos alianzas con empresas que, al igual que nosotros, valoran el medio ambiente.

Conservation International Foundation (CI) trabaja para destacar y conservar los beneficios que la naturaleza brinda a la humanidad. Desde sus inicios ha ayudado a proteger más de 6 millones de kilómetros cuadrados (2.3 millones de millas cuadradas) de tierra y mar en más de 70 países. Actualmente está presente en 29 países y cuenta con 2,000 socios en todo el mundo. Sobre una base sólida de ciencia, asociación y demostración en campo, Conservación Internacional empodera a las sociedades para cuidar de manera responsable y sostenible la naturaleza, nuestra biodiversidad global y el bienestar de la humanidad.

Gracias a los valores en común y los intereses de ambos en recuperar y trabajar en pro de la naturaleza, ALLCOT y Conservation International Colombia unen fuerzas con el objetivo de ejecutar Proyectos Socioambientales Sostenibles, alineados bajo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, que tengan gran impacto en la conservación del medio ambiente, la adaptación a la crisis climática y el desarrollo de las comunidades.

 “Hoy más que nunca es tiempo de actuar. Actuar con acciones significativas frente a los imperativos de crisis medioambientales y consecuentes impactos sociales. Gracias a la alianza con CI, a nuestros valores compartidos y visión a largo plazo, podremos cumplir con esta meta y nuestros compromisos en Colombia” dice Alexis L. Leroy, CEO de ALLCOT

El desarrollo del mercado de carbono en Colombia representa una gran oportunidad para consolidar procesos de conservación y de sostenibilidad maximizando los beneficios sobre ecosistemas estratégicos y sus comunidades. La experiencia de CI trabajando proyectos socioambientales en territorio, sumada a la de ALLCOT en el diseño de proyectos de reducción de GEI, permitirá desarrollar e implementar proyectos de alta calidad” dice Fabio Arjona, vicepresidente del programa Colombia de Conservation International.

Hacia un aceite de palma sostenible


Escrito por Asier Aramburu Santa Cruz, Climate Change RENEN Manager


Gracias al proyecto para la captura de metano, desplazamientos de combustibles fósiles y cogeneración de energía renovable que ALLCOT desarrolla actualmente en Colombia, la industria palmera puede ser una gran aliada en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque pueda parecer que la mayor acción que puede realizar esta industria es el buen manejo de sus plantaciones y las políticas de no deforestación que lleve a cabo, en el propio procesamiento del fruto para obtener el aceite, se pueden implantar diversas medidas que aseguren un producto más sostenible. Así, en Colombia se ha logrado convertir un problema, la gestión de residuos, en una oportunidad. Las aguas residuales industriales del proceso productivo tienen una alta carga orgánica y precisan de un tratamiento para poder verterlos a un medio acuático. Este tratamiento se realizaba mediante el uso de lagunas anaerobias, que emitían grandes cantidades de metano a la atmósfera, un gas con un potencial de calentamiento global 25 veces mayor que el CO2.

Sin embargo, se encontró una solución que reporta diversos beneficios: el uso de biodigestores. Gracias a estas instalaciones, se están reduciendo las emisiones de metano por medio de la captura del biogás, nombre que se da a la mezcla gaseosa rica en metano que se produce en el proceso de tratamiento de las aguas residuales.

Aunque unas pocas plantas están aprovechando este biogás para generar energía, la segunda fase del proyecto contempla la adopción de esta forma de generación de energía eléctrica. Así, en lugar de la quema en tea, el destino actual de la mayoría del biogás generado, las empresas asociadas al proyecto podrán adoptar la tecnología que les permita usar ese metano como energía. De esta forma, pueden pasar a ser autosuficientes y sus excedentes energéticos entregarlos a la red eléctrica, lo que a su vez desplazaría la generación de energía por medio de combustibles fósiles, incrementando el potencial de mitigación del cambio climático del proyecto.

ALLCOT llega en un punto clave, ya que la industria precisa de una actualización del documento de diseño o Project Design Document (PDD) entregado inicialmente al organismo de las Naciones Unidas encargado del registro de estos proyectos de desarrollo limpio, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Pero el paso más importante y el mayor reto es la primera verificación de las reducciones para poder obtener los bonos de carbono, lo que permitirá certificar por primera vez las reducciones que ya se han realizado. ALLCOT tiene también el reto de demostrar el potencial y los beneficios del proyecto, de forma que se logre la adhesión del resto de productores y se consiga transformar esta industria. Además, el éxito de este proyecto no solo tiene importancia en la adhesión del resto de actores, sino que también en el desarrollo de otras iniciativas dentro del proceso productivo, como puede ser el compostaje de los lodos y los residuos del proceso productivo (cáscaras, etc.), que emiten también grandes cantidades de gases de efecto invernadero en su proceso de descomposición.

Para ello no solo se está trabajando en los cálculos de las reducciones y en la elaboración de la documentación, sino que se está realizando el proceso haciendo participe a los participantes del proyecto con visitas a las empresas productoras que ya han puesto en operación el proyecto de reducción de emisiones.

 La industria del aceite de palma es actualmente líder a nivel mundial en la provisión de aceites y grasas. A la cabeza de su producción se sitúan los países asiáticos, liderados por Indonesia y Malasia, que han logrado un crecimiento vertiginoso de su producción en las últimas décadas hasta llegar a una producción conjunta de 59.000.000 toneladas (82,5% del total). Sin embargo, este crecimiento ha recibido múltiples críticas a nivel internacional, ya que en parte se ha obtenido a costa de la destrucción de bosque natural.

En el caso de Colombia, en un campo dominado por productores asiáticos, ha conseguido situarse como el primer productor de aceite de palma en América y el cuarto en el mundo, con más de 1.600.000 toneladas.

Por tanto, gracias a este proyecto, la industria palmera colombiana tiene la oportunidad de mostrar su grado de compromiso con el desarrollo sostenible, diferenciarse del resto de productores y alinearse con los objetivos comprometidos en el Acuerdo de París.