Hipercomplejidad en la gestión de proyectos sostenibles


Escrito por Nicol Garzón, Project Management Coordinator


La gestión de proyectos sostenibles en territorio merece la prudencia del entendimiento de la complejidad de los sistemas. En territorio confluyen múltiples sistemas que interactúan, compuestos por diferentes magnitudes de variables y sus interrelaciones definiendo así nodos de hipercomplejidad. Estos pueden ser gestionados prudentemente desde la pericia y habilidad colectiva de reconocer las variables estructurantes y hacerse las preguntas adecuadas antes que lanzarse a responder.

En las diferentes escalas del territorio, hay diversas complejidades derivadas de los tejidos y bases sociales, complejidades de fauna y flora, complejidad geológica, edafológica, hídrica, atmosférica, entre muchas otras más. Estos no son simples capítulos de estudios de impacto ambiental (por mencionar un ejemplo) a presentar a las autoridades ambientales; son la clasificación que nos permite entender en cajas el innumerable listado de variables que juegan su papel en cada sistema territorial. Y si a eso le añadimos el que se interrelacionan y no son parte exclusiva de una caja de pensamiento, damos lugar a la complejidad de comprender y trabajar por los territorios.

Desde la lógica profesional nos hemos inclinado en diferentes momentos a dar respuestas simplistas para el territorio desde nuestros saberes urbanos, sin hacer una correcta pausa para reconocer la hipercomplejidad del territorio y sus asuntos, y desde ahí efectivamente sumar valor al territorio. Como humanidad a pesar de la complejidad de nuestro cerebro, solemos hacer uso de filtros y lentes que simplifican un territorio en un puñado de variables dependiendo del interés del proyecto, dadas restricciones del sistema: presupuesto y tiempo.

Ante este escenario crítico de la gestión de proyectos en territorio, desde la academia, con el ánimo de reconocer las restricciones de entrada, pero también el valor del territorio se ha invitado a que, desde la concepción de los procesos se invierta sin temor en soluciones complejas para situaciones complejas, en la interdisciplinariedad, en un entendimiento global del proyecto con todas sus macro variables e interrelaciones, sumando a la identificación de las variables estructurantes (aquel número menor de variables que tienen incidencia en un número mayor de variables) y a la diferenciación entre variables lentas y variables rápidas. Esto es lo que permitirá tener un cuadro de mando prudente con las dinámicas territoriales.

Es en este escenario de lenguaje tipo trabalengua, que el propósito de ALLCOT va más allá de la formulación de proyectos ambientales, al ofrecer soluciones complejas a situaciones complejas que conectan el territorio y sus expectativas con los requerimientos de mercado. ALLCOT mantiene su enfoque en resultados que agregan valor sostenible en los territorios, pero reconociendo y sopesando conforme las dinámicas territoriales las diferentes variables estructurantes. Para los Project Manager la gestión de ALLCOT no es una fórmula replicable, es un continuo reconocimiento de las particularidades de cada territorio, de cada reto, son entornos cambiantes y de alta incertidumbre pues los proyectos en ALLCOT no siguen una lógica lineal, sino que por el contrario responden a las dinámicas de cambio, a los procesos adaptativos, a los flujos de resiliencia social y ecológica y evidentemente a las exigencias de mercado.

Los diferentes estados del mundo, incluidos gobiernos de América Latina y el Caribe desde el 2015, han incorporado en sus agendas los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el cumplimiento de las metas del Acuerdo de París sobre Cambio Climático, lo cual ha impulsado el desarrollo de políticas, programas y proyectos en territorio que, o terminan en un resultado plasmado en fotografías, o van más allá agregando valor colectivo. Y es ahí donde los gestores que cierran la brecha entre la política y la gestión luego de invertir en construir la pregunta adecuada pueden hacer realidad proyectos de desarrollo sostenible reconociendo los límites impuestos por la naturaleza y logrando el bienestar social, bajo el entendimiento de la complejidad territorial.

ALLCOTooNS y los ODS nº2: ¿Qué piensan los niños y niñas del ODS #5: Igualdad de Género?

Hace unos meses lanzamos el proyecto de ALLCOTooNS y hoy anunciamos la segunda entrega de este concurso, que busca que los más pequeños se apropien de los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS, los 17 objetivos planteados por Naciones Unidas para la Agenda 2030. En esta oportunidad, quisimos escuchar la postura de los niños frente al ODS #5: Igualdad de Género, una de las temáticas centrales del debate público actual, y que aún se refleja en preocupantes cifras como que  132 millones de niñas a nivel mundial no tengan acceso a educación.

Es fundamental que los niños y las niñas se involucren en la conversación. Por esto, nuestro objetivo en ALLCOT consiste en plantearles preguntas que les permita ser críticos frente a la realidad que enfrentan cada día, y ante todo, que sean conscientes de que pueden tomar partido: las acciones diarias son las que construyen el cambio. Con este propósito llevamos acabo el 2do FORUM ALLCOTooNS, donde pudimos conversar con algunos de los participantes y escuchar cómo viven ellos la problemática de género en su cotidianidad, un espacio de encuentro que adquiere un valor especial en medio del aislamiento que enfrentamos todos debido a la pandemia del COVID19.

Dialogando con los participantes, nos encontramos con que los niños y las niñas son muy conscientes de su entorno, tienen referentes muy claros de mujeres que han sido pioneras —como Malala Yousafzai, por nombrar un ejemplo— y además  saben que el trabajo por alcanzar la igualdad de género y garantizar que todas las voces sean escuchadas es una tarea que se construye entre todos. Sin más preámbulos, os dejamos con las obras de arte en las que los más pequeños han plasmado su visión, para que estas hablen por sí solas:

Natalia López Valeria López
Diego Muñoz García Inés Muñoz García
Gabriela
Diego Frowein 

#ODS 5 – 2d0 Concurso : Ganadores

Nuestro Comité de Ética, presidido por el señor Van Kirk Reeves, ha deliverado que los ganadores de este primer concurso son:

  • Categoria menor de 10 años: Diego Muñoz García
  • Categoria mayor de 10 años: Gabriela

El índice ODS, herramienta para un monitoreo más exacto del desarrollo en América Latina


 

Escrito por Andrés Melendro, Sustainability Manager


El pasado miércoles 16 de junio, el Centro de Desarrollo Sostenible para América Latina (CODS) lanzó su Índice ODS: una medición del avance de los países de América Latina y el Caribe hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El informe resalta que, de manera global, la región no está cumpliendo hasta el momento con las metas consignadas en la Agenda 2030 y que además la crisis sanitaria y económica ligada a la pandemia de COVID-19 representa un retroceso considerable en la mayoría de los ODS. Si la tendencia actual perdura, las metas trazadas en 2015 no se materializarían ni siquiera en un horizonte de 50 años.

Se destaca como excepción el ODS 13, Acción por el clima, ya que las cuarentenas generalizadas y las restricciones a la actividad productiva han supuesto una caída considerable de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, el efecto de rebote es previsible ya que la reducción es coyuntural. En particular, es posible que el interés de invertir en proyectos y tecnologías verdes se vea afectado por la premura de reactivar o proteger sectores de mayor importancia para el futuro inmediato de una empresa. En ese sentido, el trabajo de ALLCOT por desarrollar proyectos que generen incentivos financieros a la reducción de emisiones está más vigente que nunca.

La metodología se basa en la que viene utilizando el Sustainable Development Solutions Network (SDSN) desde hace varios años a escala mundial, para establecer comparaciones internacionales. El CODS procede a ajustarla a la realidad estadística de los países de la región, es decir, se filtran los indicadores no disponibles. De esta manera, la comparación cobra mayor validez. Por un lado, algunos  Estados no cuentan con una metodología para su medición, mientras que otros no cuentan con cifras anteriores ni posteriores a 2015, que permitan medir el avance desde la creación de la Agenda 2030.

El informe incluye también una herramienta de visualización llamada tablero de control. Esta permite resaltar, mediante un código semafórico, qué tan próximo está un ODS de cumplirse, para así servir de herramienta de priorización en cada país.

La publicación del Índice ODS, así como la creación de los índices municipales ODS de la Fundación Corona a través de su Red de Ciudades Cómo Vamos, ilustran la tendencia hacia la apropiación de los ODS por entes no gubernamentales y su medición a escalas subnacionales. El sector privado—en particular los organismos que crean los estándares de los informes de sostenibilidad corporativa— también viene incluyendo los ODS en sus métricas de desempeño. Precisamente, ALLCOT desarrolla actualmente herramientas estadísticas para cuantificar el impacto de los co-beneficios socioeconómicos de sus proyectos de mitigación de cambio climático, a través de los 230 indicadores asociados a los 17 ODS.

Este ejercicio presenta varios retos, dado que las áreas de proyecto suelen ser de una escala menor que la división político-administrativa más pequeña del país donde se desarrolla el proyecto, y suele no coincidir con los límites geográficos de estas. ALLCOT, así como el CODS, adapta los indicadores ODS a la realidad de los datos disponibles y a variables que tengan más sentido según el contexto específico. Además, para mitigar la ausencia de datos locales en muchas zonas rurales de países en desarrollo, ha creado mecanismos para el levantamiento de datos primarios que permitan establecer una línea base ODS significativa. De esta manera, ALLCOT toma un rol de liderazgo en la medición del impacto corporativo en el desarrollo sostenible.

Proyectos Cookstoves: Alternativas limpias que benefician a la comunidad y al medio ambiente


 Escrito por Natalia Rodrigo, Head of Group Business Development. 


El impacto de la contaminación atmosférica proveniente del uso de madera y carbón vegetal como combustible para cocinar representa un 2% de las emisiones mundiales de GEI. El uso de la madera proviene de prácticas de recolección insostenibles e incontroladas, que conducen a la degradación de los bosques y su consecuente pérdida de capacidad de absorción de carbono. De igual forma, la degradación de los bosques está directamente relacionada con la erosión del suelo, la contaminación del suelo y el agua, el aumento del riesgo de inundación y la pérdida de biodiversidad, entre otros.

Se ha reportado que cerca de 3.000 millones de personas hacen uso de este tipo de proceso de cocina doméstica, principalmente en los países menos desarrollados (PMD). Aparte de los daños a la naturaleza y la protección del medio ambiente, esta práctica tradicional de la cocina doméstica también tiene impactos tangibles en la salud pública.

Como resultado, con la urgencia de intentar cambiar esta dramática situación, se han creado iniciativas locales. Estas estrategias cuentan con el apoyo de alianzas internacionales e inversores, que promueven la sustitución gradual de las estufas de combustible a base de leña y de carbón vegetal a dispositivos más eficientes, lo que permite reducir del 30 al 90% las emisiones de CO2 resultantes de la cocina doméstica. La tasa de reducción depende, por supuesto, de la tecnología y el tipo de combustible utilizado en cada estufa.

Mitigar el cambio climático y la degradación del medio ambiente requiere una industria inclusiva que haga que cocinar con tecnologías limpias sea accesible a los tres mil millones de personas que viven sin ella. Desde ALLCOT, desarrollamos y apoyamos proyectos de demanda energética basados en la mejora de la eficiencia de las estufas de cocina doméstica tradicionales.

En general, los proyectos eficientes de cocina fomentan no sólo reducciones de GEI, sino también incentivan el desarrollo sostenible entre las comunidades locales al buscar la integración de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Con este proyecto de entrega de estufas eficientes, podemos impactar 10 ODS diferentes a la vez:

ODS 3 Buena salud y bienestar:  Los proyectos eficientes de cocina eliminan el carbón usado en los dispositivos tradicionales, promoviendo la disminución de las tazas de enfermedades respiratorias y gastrointestinales.

ODS 4 Educación de calidad: Los proyectos de cocina eficientes componen una estrategia educativa basada en la operación y el mantenimiento, fundamentado en la consciencia tanto ambiental como con respecto a la salud y la prevención.

ODS 5 Igualdad de género: Las mujeres están empoderadas en toda la ejecución de estos proyectos debido al hecho de su liderazgo en la estrategia educativa.

ODS 6 Agua limpia y saneamiento: Programas de sensibilización en todas las comunidades locales, en términos de la importancia de hervir el agua para prevenir enfermedades gastrointestinales.

ODS 7 Energía asequible y limpia: Las estufas eficientes se basan en dispositivos de uso a largo plazo, lo que aumenta el consumo efectivo de combustible, lo que implica un ahorro tangible de dinero en todas las comunidades locales.

ODS 9 Industria, Innovación e Infraestructura: Se crea una industria inclusiva, basada en la investigación y desarrollo además de la mejora de la infraestructura, entorno a proyectos de cocina eficientes.

ODS 10 Reducir las desigualdades: Las estufas de cocina eficientes tienen precios bajos, lo que anima a las comunidades locales a adquirir esta tecnología.

ODS 13 Acción climática: Los proyectos de estufas de cocina eficientes permiten reducir del 30 al 90% de las emisiones de CO2 que provienen de los artefactos de cocina tradicionales.

ODS 15 La vida en tierra: Los proyectos de estufas de cocina eficientes promueven una lucha eficaz contra la degradación de los bosques y la pérdida de biodiversidad.

ODS  17 Asociación para los objetivos: estos proyectos promueven una industria inclusiva, así como alianzas institucionales alrededor del mundo pueden crearse a partir de estos proyectos de cocinas eficientes.

Este proyecto es el ejemplo de la efectividad de los proyectos transversales, que mediante una acción concreta logran abordar distintas problemáticas. Por esta razón, ALLCOT continúa apostando por este tipo de acciones que representan un beneficio a largo plazo tanto para la comunidad como para el medio ambiente.

#ODS17 ALLCOT involucra a los más pequeños a través de “ALLCOTooNS y los ODS”

 

El COVID-19 en cuestión de semanas transformó todo nuestro mundo. Las rutinas diarias y todo aquello que dábamos por sentado, como poder salir a la calle o abrazar a un amigo, son escenarios cada vez más distantes. Sin embargo, este momento de confinamiento permite otros espacios de reflexión y de encuentro, con los demás y con nosotros mismos.

La crisis desatada por el COVID-19 nos ha llevado a replantear toda la economía y las dinámicas de trabajo existentes, sin duda uno de los desafíos más grandes es mantener la productividad y la efectividad en el trabajo, a pesar del distanciamiento social. Para ALLCOT, la seguridad y el bienestar de nuestros trabajadores es prioridad, por esto acatamos las medidas dadas por las autoridades y apoyamos desde el primer día la modalidad de teletrabajo. Así, nuestros trabajadores podrían seguir realizando sus labores desde la comodidad de sus hogares, conciliando de esta forma su vida personal y laboral.

ALLCOT crea espacios para compartir con sus trabajadores

Desde el inicio de esta situación, quisimos mantener la cercanía con nuestros trabajadores y la tecnología se ha convertido en nuestro mejor aliado para lograrlo. Sin embargo, la distancia nunca ha sido un obstáculo para nosotros porque el equipo de ALLCOT está presente en distintas partes del mundo: Colombia, México, Francia, Senegal, España, Guatemala, entre otros. Pensando en esto, pusimos en marcha nuestro FORUM mensual, un espacio de encuentro que nos permite relacionarnos con todos los trabajadores, contar anécdotas y, por supuesto, ponernos al día sobre la situación de la empresa. Esto reafirma la solidez de ALLCOT, que en medio de la crisis sigue operando al 100% de su capacidad y en crecimiento continuo.

Estos momentos han permitido la construcción de nuevos espacios, y quisimos que las familias de nuestros trabajadores se involucrarán e hicieran parte de nuestra lucha diaria a favor del medio ambiente.  Es así como nace ALLCOTooNS, un espacio diverso en el que los más pequeños pudieran expresar sus ideas, conocerse y compartir con las personas de nuestra organización.

ALLCOTooNS y los ODS

Pensando en esta situación, hemos creado “ALLCOTooNS y los ODS”, un concurso en el que los niños podrán plasmar a partir de una manualidad, dibujo o cualquier objeto, qué representan para ellos cada ODS y qué acciones podrían llevarse acabo para conseguirlos. El comité de Ética de ALLCOT será el encargado en evaluar y deliverar a los ganadores, quienes recibirán una mención honorífica y una pequeña bonificación con la cual podrán desarrollar alguna actividad relacionada con el cambio climático y la sostenibilidad. Este concurso se divide en dos categorías: menores de 10 años y mayores de 10 años. 

#ODS 13 – 1er Concurso : Los autores y sus obras

En esta ocasión, la primera categoría escogida fue el ODS 13 Acción por el Clima”. A continuación, presentamos a los autores y sus obras de arte:

Francisco Cabrejo

Heronimo Pombo

Valentina

Raphael Leroy

Valentina Lopez

Diego Muñoz

Gabriela

Luisa de Brigard

Ines Muñoz

 

#ODS 13 – 1er Concurso : Ganadores

Nuestro Comité de Ética, presidido por el señor Van Kirk Reeves, ha deliverado que los ganadores de este primer concurso son:

  • Categoria menor de 10 años: Inés Muñoz
  • Categoria mayor de 10 años: Diego Frowein 

¡Enhorabuena! 

Un comienzo más verde para el mundo


Written by Alexis Leroy, CEO ALLCOT


La pandemia de coronavirus ha sido una enorme llamado de atención para el mundo. En poco más de un mes, grandes sectores de la economía han cerrado o se han visto disminuidos significativamente. El transporte aéreo es prácticamente inexistente, el transporte privado es tan solo una sombra de lo que era antes, y el comercio minorista ha cerrado casi por completo sus puertas.

El estar aislados en casa nos ha dado a todos la oportunidad de considerar a todo lo que hemos renunciando, qué elecciones se escapan a nuestras manos e incluso si elegiríamos las mismas cosas una vez se levanten las restricciones. El encierro también se ha convertido en una fuente de ideas sobre cómo podemos aprovechar esta oportunidad para reconstruir nuestras economías de una manera más sostenible.

Para ser honestos, ya están sobre la mesa algunos planes para un futuro sostenible. En EE.UU., el Nuevo Trato Verde recuerda el plan del Presidente Roosevelt de recuperar al país de la Gran Depresión en los años veinte. La versión del siglo XXI se centró en el cambio climático, el mayor desafío de nuestro tiempo, así como la desigualdad social y económica. 

En Europa, la Comisión elegida recientemente presentó su propio Pacto Verde el año pasado, que es incluso más ambicioso que su homólogo estadounidense. El plan de la UE busca dar un giro a toda la economía del bloque, volviendo a centrarse en sostenibilidad, el clima, las medidas de transición para diversificar y modernizar la economía además de ofrecer oportunidades para todos. Las propuestas de ambos lados del Atlántico se acoplan perfectamente a nuestros tiempos, ya que se enfrentan a «la más rápida y profunda conmoción económica de la historia». Mucho se ha  reflexionado entorno a esta temática.

Lo mismo para Asia, la pandemia representa una oportunidad de embarcarse en la mismo cambio, lejos de imitar a Occidente y hacia una más sostenible y autosuficiente modelo económico. De hecho, puede ser la única esperanza de Oriente, si las propuestas que leemos hoy en día se ponen en práctica en otros lugares.

El modelo económico liberal basado en el mercado ha existido desde hace unos 300 años. La globalización fue el último gran avanze desde la perspectiva del neoliberalismo, y la rápida expansión del coronavirus por todo el mundo es la advertencia de que no podemos continuar de esta forma. La economía que evolucionó en el siglo XVIII se acopló al mundo que percibía. No experimentó, como lo hacemos hoy, el inmenso impacto de la industria y los negocios en nuestra tierra y nuestro clima. 

La contaminación y la escasez de recursos no eran considerados un problema hace 300 años, y todos nuestros esfuerzos desde entonces han sido demasiado modestos, demasiado parciales, y han sido en gran parte relegados por los intereses de los modelos de negocios del viejo mundo. Sin embargo, hoy en día, entendemos cómo nuestro modelo económico impacta en nuestra salud, en nuestro bienestar. Podemos cuantificar los efectos nocivos de la contaminación del aire, así como podemos cuantificar el costo de los desastres naturales.

Con todo este conocimiento y comprensión, obtenido a través de los inmensos avances tecnológicos de los últimos 50 años, tenemos la oportunidad de establecer un nuevo curso para las próximas décadas.

¿Qué se debe hacer?

A nivel macroeconómico, el mundo necesita comprometerse, una vez más y con mayor fuerza, a los propósitos del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Necesitamos que los gobiernos se alineen a estos objetivos, para hacer compromisos ambiciosos, creíbles y alcanzables, y trazar el camino hacia la consecución del premio mayor.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tienen un objetivo simple: «un proyecto compartido de paz y prosperidad para la gente y el planeta, ahora y en el futuro». Consisten en 17 metas, entre las que se incluyen: la reducción de la desigualdad; el agua potable y el saneamiento; la acción en favor del clima; el consumo y la producción responsables, y reducir el hambre a cero. Todos estos objetivos pueden alcanzarse con un enfoque reflexivo que permita reconstruir la economía que compartimos.

A su vez, gracias a la tecnología y la comprensión, el progreso hacia los ODS puede ahora ser cuantificado. La salud, la educación, las oportunidades económicas, las sociedades estables e incluso la igualdad de género pueden medirse y evaluarse. Además, esta cuantificación de logros puede ser ahora recompensada. Por primera vez en nuestra historia económica, los impactos intangibles se están convirtiendo en elementos tangibles en los estados financieros. Esfuerzos como el del Grupo de Trabajo de Divulgación Financiera Relacionada con el Clima están moviendo lentamente la aguja para llevar las problemáticas externas—como los gases de efecto invernadero— a la esfera de los costos reales. De la misma manera, mejorar nuestra salud, seguridad y prosperidad colectivas también representada una recompensa en tanto a la disminución de costos externos —como las emisiones de carbono y pérdidas de negocios—, así como en la reducción del costo humanos.

El Acuerdo de París tiene un simple objetivo, tan solo uno: asegurar que a mediados de siglo todas nuestras emisiones de gases de efecto invernadero se equilibren con pozos que absorban esos mismos gases. De nuevo, este es un objetivo que podemos alcanzar si planificamos cuidadosamente y ponemos en marcha el trabajo, la inversión y la investigación para hacerlo realidad.

¿Qué ganaremos?

Empezaremos a restaurar nuestro clima a un estado en el que  los eventos climáticos catastróficos no son «normales», donde la deforestación no despoja a los pueblos y especies de su hogar, donde el estrés hídrico no provoca migraciones masivas.

A nivel nacional o incluso multinacional, ¿cómo podemos hacer los cambios que el futuro nos exige?

Una reconstrucción ecológica

A medida que salgamos de la sombra de Covid-19, las economías necesitarán ayuda del gobierno para volver a empezar. Ya hemos visto miles de millones de dólares, euros y libras gastadas para ayudar a los comercios y a la población a superar el encierro. Y veremos miles de millones más gastados para ayudar a las empresas a reconstruir y reiniciar sus operaciones. Debemos asegurarnos de no centrarnos en la supervivencia a corto plazo, sino en la sostenibilidad a largo plazo.

Si bien defendemos la independencia del sector privado, cuando se trata de recibir asistencia financiada por el sector público, se debe exigir al sector privado que siga la política pública. En lugar de gastar el 90% de la asistencia en apoyar los modelos de negocio existentes, ¿no deberían nuestros líderes procurar que nuestra economía sea más resiliente?

La asistencia financiera debe establecer condiciones. Se debería exigir a las  industrias que hagan mejoras y cambios en sus procesos en línea con los ODS. Por ejemplo, a una fábrica que actualmente compre energía a una planta de gas, si desea recibir ayudas por parte del gobierno se le debería exigir que compre energía renovable, una solución simple y factible que no tenga ningún costo adicional.

Se debería exigir a los fabricantes que utilicen envases reciclables, que se aseguren de que los productos sean reciclables o reutilizables y que sus procesos sean lo más limpios posible. Los reglamentos podrían ser más estrictos para exigir que los productores asuman la responsabilidad legal de todos los desechos asociados con sus productos.

Las empresas comerciales deberían reexaminar sus prácticas y ver cuánta flexibilidad pueden incorporar a sus operaciones. Durante la pandemia hemos visto una explosión en el uso de la videoconferencia para mantener los vínculos sociales. Millones de personas han estado trabajando eficazmente desde casa, en lugar de desplazarse a las oficinas. ¿Necesitamos todos, como empleadores y empleados, desplazarnos hasta las oficinas que utilizan aún más recursos?

En lugar de las cadenas de suministro mundiales, se debería alentar a las empresas a que busquen  materiales y suministros locales, reduciendo así las emisiones y la contaminación del transporte, apoyando además a la comunidad local y su economía.  ¿Y necesitamos viajar tanto por negocios o por placer? Ya hay una creciente conciencia del impacto que nuestros hábitos de viaje tienen en el medio ambiente y el clima, pero la recuperación de este cierre global ofrece una verdadera oportunidad para dejar de lado los viajes innecesarios.

El cambio ecológico personal

Por último, ¿cómo podemos usted y yo, como individuos, traducir estos objetivos en acción práctica? 

Como consumidores, podemos hacer elecciones más responsables y cuidar nuestros resultados. Cuando compramos, debemos comprar de manera responsable: ¿los productos son reutilizables, reciclables y reutilizables? ¿Nuestros productos necesitan siquiera un embalaje?

Cuando consumimos, ¿consumimos más de lo que necesitamos? ¿La electricidad, el gas y los recursos que utilizamos proceden de fuentes renovables o nos basamos en recursos finitos como el petróleo o el carbón? ¿Necesitamos conducir todos los kilómetros que recorremos? ¿Es necesario tomar ese vuelo? ¿Estamos iluminando y calentando nuestras casas de manera responsable?

Los productos alternativos ya existen para muchos de nosotros, como todos sabemos. Pero, lo más importante es que también existen opciones alternativas. Es hora de que comencemos a ejercer con más fuerza nuestro poder de elección y, como individuos y consumidores, aumentemos la presión sobre las empresas, los responsables de la formulación de políticas y entre nosotros mismos para pensar en el impacto que tenemos en nuestro hogar.

Conclusión

El modelo económico de libre mercado que nació en el calor de la Revolución Industrial, y que ha durado 300 años, no es adecuado para el siglo XXI y los desafíos que presenta. No debemos insistir en volver a los negocios como de costumbre.

Por lo tanto, hacemos un llamado a las empresas de todo el mundo para que reconozcan que la reconstrucción de nuestras economías a raíz de esta pandemia no puede simplemente devolvernos a la forma en que estaban las cosas antes. El sector privado debe aceptar su papel histórico para llevarnos a este punto, y asumir tanto la responsabilidad como la oportunidad de solucionar nuestros problemas, incluso cuando el gobierno tarde en actuar.

ALLCOT apoya a comunidades Colombianas en la lucha contra el COVID 19.

En medio de tantas noticias desalentadoras que nos llegan de todas partes del mundo por la expansión del COVID 19, ALLCOT, bajo su Responsabilidad Social Empresarial (RSE), quiere hacer un reconocimiento especial a todo el personal médico y administrativo que está día a día luchando por vencer esta batalla en la que, sin duda, los grandes vencedores y héroes son ellos.

Por tal motivo y queriendo aportar nuestro pequeño grano de arena, hicimos entrega de tapabocas de tela quirúrgica a las comunidades con quienes actualmente desarrollamos proyectos REDD+ en Colombia. Estos proyectos buscan apoyar a las comunidades en el objetivo global de conservar los bosques, la fauna y la flora de la región, mediante el mercado del carbono.

Hoy en día se han entregado:

  • 300 tapabocas al Centro Médico del Municipio de Vista Hermosa, Meta.
  • 300 tapabocas al Hospital de Puerto Rico, Meta.

Se entregarán en los próximos días:

  • 600 tapabocas a 6 resguardos indígenas Inga y Kamëntsá del Valle de Sibundoy, Putumayo.

Por nuestra parte, seguimos trabajando arduamente para combatir el cambio climático y seguir cambiando el cambio. Se prevé entregar 5.000 tapabocas a otras comunidades, así que iremos compartiendo con ustedes más detalles y fotos sobre esta iniciativa de ALLCOT junto con la empresa Verdelimon Swimwear.

 

ALLCOT y Conservation International Colombia, una alianza con gran impacto sostenible en beneficio de los ecosistemas y las comunidades en Colombia.

Colombia posee uno de los índices más altos de biodiversidad a nivel mundial, sin embargo, ha disminuido en un 18% en los últimos años. La mayor amenaza es la pérdida de hábitat natural, generalmente debido a la agricultura y la ganadería. Es nuestra responsabilidad proteger los ecosistemas y luchar contra el cambio climático que afecta gran parte del territorio nacional, sobre todo, a las comunidades más desfavorecidas.

ALLCOT, con más de 10 años de experiencia, desarrolla proyectos sostenibles a nivel mundial aportando a sus clientes y colaboradores el conocimiento y la gestión de iniciativas para la reducción de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y así, combatir activamente la crisis climática. Nos comprometemos y creamos alianzas con empresas que, al igual que nosotros, valoran el medio ambiente.

Conservation International Foundation (CI) trabaja para destacar y conservar los beneficios que la naturaleza brinda a la humanidad. Desde sus inicios ha ayudado a proteger más de 6 millones de kilómetros cuadrados (2.3 millones de millas cuadradas) de tierra y mar en más de 70 países. Actualmente está presente en 29 países y cuenta con 2,000 socios en todo el mundo. Sobre una base sólida de ciencia, asociación y demostración en campo, Conservación Internacional empodera a las sociedades para cuidar de manera responsable y sostenible la naturaleza, nuestra biodiversidad global y el bienestar de la humanidad.

Gracias a los valores en común y los intereses de ambos en recuperar y trabajar en pro de la naturaleza, ALLCOT y Conservation International Colombia unen fuerzas con el objetivo de ejecutar Proyectos Socioambientales Sostenibles, alineados bajo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, que tengan gran impacto en la conservación del medio ambiente, la adaptación a la crisis climática y el desarrollo de las comunidades.

 “Hoy más que nunca es tiempo de actuar. Actuar con acciones significativas frente a los imperativos de crisis medioambientales y consecuentes impactos sociales. Gracias a la alianza con CI, a nuestros valores compartidos y visión a largo plazo, podremos cumplir con esta meta y nuestros compromisos en Colombia” dice Alexis L. Leroy, CEO de ALLCOT

El desarrollo del mercado de carbono en Colombia representa una gran oportunidad para consolidar procesos de conservación y de sostenibilidad maximizando los beneficios sobre ecosistemas estratégicos y sus comunidades. La experiencia de CI trabajando proyectos socioambientales en territorio, sumada a la de ALLCOT en el diseño de proyectos de reducción de GEI, permitirá desarrollar e implementar proyectos de alta calidad” dice Fabio Arjona, vicepresidente del programa Colombia de Conservation International.

Sostenibilidad en la Industria de la Moda


Escrito por Natalia Rodrigo, Group Sustainability Technical Manager


Recientes publicaciones sobre la industria de la moda afirman que este sector necesita mejorar su desempeño en sostenibilidad. Si bien es cierto que la mayoría de las marcas de moda son conscientes de su impacto ambiental y social, solo menos de la mitad de ellas han comenzado a tomar medidas efectivas. Además, las compañías de moda aún no están implementando soluciones sostenibles lo suficientemente rápidas como para compensar de manera efectiva todos los impactos negativos que esta industria en rápido crecimiento comporta.

Los patrones actuales de producción y consumo en la industria de la moda ponen en peligro la disponibilidad de los recursos naturales, implicando pérdidas importantes de biodiversidad; sin obviar el aumento de las emisiones de dióxido de carbono, consumo de agua, uso de químicos y generación de residuos. Teniendo en cuenta que nuestro planeta ya ha superado sus límites, las restricciones en uno o más de estos factores clave no se pueden descartar, lo que dificultará el crecimiento del sector, previsto en un 60% para 2030.

Por otro lado, otros problemas no ambientales, como son el bienestar animal, la falta de transparencia y la imagen negativa, como, por ejemplo, presionar a la sociedad para que esté a la altura de ideales inalcanzables, no pueden ser relegados al olvido.

La moda se considera un potente mecanismo para el desarrollo global, estando considerada como una de las industrias de consumo más importantes. Es por ello por lo que este sector necesita imperativamente demostrar un cambio en su desempeño en sostenibilidad. Además de generar beneficio y crecimiento, la moda sin lugar a duda puede dotar de un valor adicional a todos sus productos, generando beneficios para la sociedad y la economía mundial.

Moda, talento y creatividad van siempre de la mano: su profundo savoir-faire, su presencia y actividad en las redes sociales e influencias ayudarán a trabajar con éxito su propia transformación.

Sorprendentemente, una parte de la industria de la moda ya se ha embarcado en el desafiante objetivo de concienciar a sus consumidores, emprendiendo mejoras reales y efectivas, por medio de amplias redes dedicadas a objetivos ambientales, sociales y transparentes comunes.

Además, las recientes inversiones en tecnología, así como las mejoras en las condiciones laborales y la implementación de estrategias de eficiencia en productividad hasta ahora implementadas, permitirán a las marcas de moda contrarrestar la presión actual.

Ejemplo de ello son las iniciativas actualmente desarrolladas sobre la conversión de residuos textiles en materias primas mediante el uso de técnicas avanzadas de reciclaje; la reducción del consumo de agua y energía do la integración de técnicas de gestión de residuos en las operaciones de producción y distribución.

Teniendo en cuenta todas estas estrategias de innovación, las empresas de moda cuentan con una oportunidad única para lograr su cambio, sin afectar a su crecimiento. Por otro lado, si no se toman medidas inmediatas, las marcas de moda estarán condenadas a tener que rebajar los precios unitarios haciendo frente a costes crecientes y escasez de recursos en sus cadenas de suministro; limitando así su actividad hacia un modelo lineal sin retorno, basado únicamente en consumo, fabricación y desperdicio.

Así, el efecto que este modelo tendrá en la moda es bastante predecible. Teniendo en cuenta las proyecciones actuales de aumento para 2030, las marcas de moda sufrirán una disminución de los beneficios si aún optan por una estrategia de “business as usual”.

Con el fin de abordar de manera efectiva la creciente presión ambiental y social, lo primero que se debe evaluar es la huella que este sector tiene. ALLCOT ayudará a la industria de la moda a identificar con éxito su nivel de sostenibilidad asociado a cada etapa de la cadena de valor. Esta estrategia permite a las empresas identificar los indicadores clave (KPIs) para así definir una estrategia eficaz de cambio.

El objetivo principal de este esfuerzo es desarrollar conocimiento, transparencia y sostenibilidad. Sin lugar a duda, este desafío en los patrones actuales de desempeño operacional tiene como objetivo establecer las bases para una posible remodelación, canalización de inversiones y definición de una estrategia efectiva en innovación.

En conclusión, si la industria de la moda no toma medidas eficientes sobre su desempeño en sostenibilidad, su contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas no será significativa, poniendo en riesgo los compromisos del Acuerdo de París y, por lo tanto, de la Agenda 2030. Como resultado, es urgente listar las tareas de mejora ambiental, social y ética como acciones indispensables dentro de su agenda de estrategia de gestión.

La industria de la moda tiene todo el potencial para lograr un cambio social y ambiental a escala global. Integrar un uso más eficiente de la energía y de los recursos, asegurar condiciones de trabajo justas e implementar estudios de viabilidad para la cadena de valor en todos sus procesos constituyen estrategias clave para hacer realidad este cambio.

ALLCOT está cambiando el cambio …

 

ALLCOT y las comunidades indígenas: aliados en los proyectos forestales


Escrito por Andrés Melendro, Sustainability Consultant.


Las comunidades indígenas son actores clave en la mitigación del cambio climático y de la sostenibilidad de sus territorios. A nivel regional, según el informe Estado de la Amazonia publicado por WWF en 2017, los territorios de las comunidades indígenas corresponden a 33% de la Amazonía y tan solo a 8% de las tierras deforestadas. Esto pone de relieve su papel esencial en la lucha contra la deforestación. Durante la última década, la tecnología ha empoderado a los indígenas en el monitoreo de sus territorios, lo cual ha permitido que las empresas que extraen recursos naturales rindan más cuentas. Por ejemplo, los dispositivos de GPS son usados por los grupos indígenas para reportar delitos ambientales.

En Colombia, los resguardos indígenas han estado históricamente localizados en el corazón de los territorios controlados por grupos al margen de la ley y de las rutas del narcotráfico.  Al haber sido golpeadas de lleno por el conflicto armado entre guerrillas y el ejército colombiano, su desarrollo económico se frenó y sus índices de desarrollo son hoy inferiores al promedio nacional. 

Las comunidades Inga y Kamsá, originarias del Alto Putumayo y del Caquetá respectivamente (ambas en el sur de Colombia) juegan un papel clave en esta nueva etapa de sus regiones, en el cual el restablecimiento progresivo del orden público puede generar la intensificación de los motores de la deforestación. Putumayo y Caquetá son dos departamentos que hacen parte de la Amazonía colombiana. Por estar en zona de transición entre esta y la zona Andina, la más poblada y centro económico de Colombia, presentan unas de las tasas de deforestación más altas del país. Además, el postconflicto ha significado la llegada de colonos y de grandes grupos económicos, lo cual se refleja en cambios de uso de suelo hacia la agricultura, ya sea de latifundio o de subsistencia. Tanto la frontera agrícola como la extracción de madera y la ganadería ejercen presión sobre los bosques. Vale la pena recordar que el sector forestal es el mayor emisor de gases de efecto invernadero (GEI) en Colombia, responsable del 36% de las emisiones, según el Inventario Nacional de GEI. De ahí su importancia para alcanzar las metas de la contribución determinada a nivel nacional (NDC) del país.

ALLCOT coordina proyectos forestales con el objetivo de que los bosques se preserven y sigan jugando su rol de sumideros de carbono. Desde la fundación de ALLCOT hace 10 años, el proceso de consulta social ha sido riguroso y las comunidades indígenas han sido aliados de varios proyectos forestales. La consulta social realizada por ALLCOT siempre se rige por el principio de consentimiento previo, libre e informado. A través de los fondos derivados proyectos forestales que ALLCOT desarrolla es posible mejorar los indicadores ligados a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) como acceso a energía las 24 horas, tasa de escolaridad o tasa de mortalidad infantil. El objetivo último es que el desarrollo social y económico de los habitantes de la zona se pueda alcanzar en paralelo de la protección forestal, para así cumplir a la vez con la Agenda 2030 y con el Acuerdo de París. Esta es la misión de ALLCOT y el conocimiento ancestral con el que cuentan los indígenas sobre las áreas boscosas es una herramienta clave.